lunes, 14 de noviembre de 2011

Abandono...

Mis queridos lectores: no sé por qué, pero hace meses tengo abandonado el blog... pensé que me podía tomar un año sabático sin pensar en la poesía, sin escribirla, sin sentir su necesidad estrafalaria... sin embargo, no he podido, parece que la realidad la llama, los poetas la necesitan... su necesidad nace del ego, del vacío que hay entre la reALIDAD Y EL POETA...Siempre he creído que los poetas escriben para otros poetas, los lectores de poesía siempre son poetas o aspirantes a poetas... la poesía no deja de ser uno de artes más difíciles y de las que su público no deja de ser una inmensa minoría...así que volveré con nuevos poemas, nuevas reseñas, nuevas preguntas que intentaré responder con palabras, palabras y más palabras...

martes, 23 de agosto de 2011

Divertimentos


I

Sobre el lecho yace la flor. Gime en brazos amantes.
Golpe tras golpe, me hundo en su corola.
Sabe a mar, a luna llena. Tiene un gusto a sueño.
El mar golpea la arena y abre los muslos suntuosos.
Su humedad revela el misterio de las olas.
La flor goza la espuma sobre el viento.
Yace desnuda sobre las aguas alegres.
Gime en mis brazos –flor yaciente –. Canta
Cada pétalo en sudorosa melodía.
Sueño en la caverna, en la habitación del hotel,
Mientras cierro las cortinas...

II

Espero, sí. Espero la luz o el cuervo suicida.
El caos llega a cada habitación de la casa.
El sol arde –eso se sabe –
Yo humedezco mi alma.
A veces me frecuenta el espejo.
El vendedor de chances
Muele corazones en piedra. ¡Qué importa!,
Acaricio las palmeras, me derramo
En el misterio o el delta de la flor,
Se abre el mar sobre la arena desnuda.

III

El corazón es un viejo armario.
Miras el espejo y te devuelve la delicia.
No ser o no saber la pregunta es la respuesta.
El viento en la cortina es el misterio.
Besar el ardor de una piel trenzada.
Nada tiene sentido.
Besa el golpe sobre el golpe.
Los labios son una llama redonda.







IV

Amarga es la lluvia. Friega los platos azules.
Amarga la sombra desvencijada.
El loco pregunta, la nada responde.
La bailarina arroja sus muslos y la muerte sonríe.
Amargo es el labio, la espina.
Enciende las luces y mira al frente un picotazo.
No hacen falta espejos para verte desnuda.
Un paso… dos pasos… tu sombra te lleva
De la sala a la cocina. Un relámpago, no,
Un trueno te despierta cuando no duermes.
Todo ha sido simple un sueño.

V

Algunas noches se oye chisporrotear un corazón.
El mar golpea la ventana, la luz salpica el cristal.
Afuera baila la doncella fantasma.
Las noticias se anuncian con trombones.
El muro es un espejo, el espejo, un puñal,
El gato anda suelto, la niña del precario vende su dulzura.
Algunas noches, en duermevela, se repite
El mismo gesto, color vinagre o vinagreta.
La luna está calva.
La radio anuncia la redención de los poetas.
El mundo es tan extraño
Y no se ha dado cuenta
Que sonríe con su diente de oro.

VI

Todas las calles son grises. No sé por qué los labios
Son espejos voraces. Las guitarras sollozan tercas.
Los pies, las rodillas, los muslos, el paraíso.
Adentro, la luz en un vaso de agua se quiebra.
El aire acaricia senos.
Al norte todo muere sin gemir esperas.
Al sur la luz es dulce y callada.
Todo tiene sentido. Un pubis es un jardín de rosas
Donde juegan las alondras.
Pasa el mediodía alcohólico. Una mosca, dos moscas.
¡Plast! El viento anda agrio; la luz; agridulce.
Quisiera tener una esperanza para las calles grises.



VII

¡No!... Espera… el violín de Vladimir maúlla.
Al cabo de un rato abre el corazón de par en par.
Un ladrido azul es un arañazo sobre la oscuridad.
¡No!...Escucha… el violín sacia su apetito
Con la luna giratoria y las saetas amarillas.
Un festín con la pobreza es la gran marcha
De los cerdos y las cacatúas.
Al rato el viento negro persigue, calles tras calle,
A un fantasma alucinado.
El violín de Vladimir maúlla. Un muerto y un arlequín
Juegan a los dados la clavícula y el esternón.
La ciudad de colores alegres no espera.
La verdad es un puñetazo en pleno rostro.

VIII

La mesa del comedor está abierta.
Sobre tu piel escribo soles.
Sobre tu piel me lanzó al vacío.
Sobre tu piel soy el soplo que despeina las estrellas,
Sobre tu piel subo al cielo,
Duermo a la eternidad en tu regazo,
Sobre tu piel pastan mis deseos
Como una manada de ovejas,
Sobre tu piel la luz amarilla arde dulcísima,
Sobre tu piel, garra y mordisco,
Sobre tu piel. Canta el verano y la mesa
Está abierta y redonda.

IX

Has visto la luz derramarse sobre el vacío,
Sobre la falda de la serpiente.
El viento tejía remolinos
Entre las manos del amante.
Has visto estaciones en caravanas,
La pleamar y la bajamar de la sed y el deseo,
Esa lengua o enigma que te llama al derramarse.
La blancura mínima, el agua resbalando
Sobre el relámpago, el archipiélago desnudo
Donde desembocan las maravillas.
Has visto el vacío derramarse sobre la luz,
Llenándola de una dulzura imperfecta.

de Cronica del Esplendor

jueves, 4 de agosto de 2011

Te quiero

No sé cómo decirte que te quiero.
Busco las palabras más dulces, las más tiernas,
las nunca dichas por otros amantes,
aquellas que escapan del fondo del corazón
como golondrinas o pétalos sueltos.
Busco dentro de mí una dulzura limpia,
una alegría nueva,
para poder decirte que te quiero.

Al final solo quiero que sepas que te quiero.
Te lo dice la brisa de julio,
el sol que sonríe,
las nubes como tímidas viajeras,
el aroma de las cocinas,
la ternura de los niños.
Todo te está diciendo que te quiero.

Antes no sabía decirlo,
antes estaba oculto,
deseando salir en forma
de ángel o estrella.
Antes no sabía cómo decirte que te quiero,
y ahora que lo sé,
todo sonríe de pies a cabeza,
con una locura tierna,
porque de alguna forma
lo sabe el ángel, la flor y la estrella.

miércoles, 27 de julio de 2011

Deseo

Quisiera besarte, besarte tan hondo,
que mis besos te tocaran el corazón,
estremecieran cada fibra de ti,
como se estremecen las hojas,
cuando el viento las besa.

Quisiera besarte, que mis besos
fueran estrellas, sueños o delicias,
besarte hasta llegar al fondo de ti,
que ningún hombre conoce.

Cuando no estás, me invento otros besos,
no tienen la dulzura de tus labios,
no tienen alas ni son ángeles,
son fantasmas,
simulacros de los besos que no te he dado.
Se acercan alegres, sonrientes,
quieren engañarme con su vuelo
de flor y mariposa.
Caen rendidos en mis labios,
pero jamás serán como los tuyos.

Besarte sería tocar el cielo,
hundirme en tu estatura y tu mirada,
descubrir que no estoy solo,
besando una sombra de ti,
sino tus labios claros,
dulces y golosos.

jueves, 7 de julio de 2011

Encuentro

      Hay hechos que parecen sacados de la manga de un mago, hilados en algún sitio entre las estrellas y el cielo. Ella llegó a mí como una gota de lluvia que, de pronto, te da una bofetada en la mejilla. Después no se puede mirar la realidad de otra manera, o mejor dicho, la realidad toma la forma de sus ojos, sus labios, su cuello, su cabello. Tintinea luminosa la blancura de su piel. Todo sonríe. Todo tiene aromas y maravillas. Resulta que hasta la lluvia tiene una alegría tierna. Huyen los grises, los fantasmas, las arañas. Florecen las mariposas. El alba es mucho más alba.
     Ella no lo sabe, pero me ha despertado de un letargo de siglos. La miro pasar por mis ojos, detenerse, mirarme, como si escudriñara el abismo que llevo en el corazón. Siento que tiembla cuando me acerco y la beso. Sus labios se abren como buscando llenar el vacío, que aletea entre la tercera y la cuarta costilla. Al abrazarla, me dejo ir en la corriente que me envuelve, me llena de no sé que delicia. Todo mi cuerpo se funde con su cuerpo. Ardemos sin arder. Somos diferentes, iguales, extrañamente recién nacidos el uno en el otro. Cuando al fin nos separamos para respirar el mundo. Nos damos cuenta que nos hemos encontrado, que entre la multitud ya no somos dos seres anónimos que tropiezan con los días y las noches.
     Pero ella, en ese minúsculo instante, no se ha dado cuenta que me ha despertado a todos los sentidos, que su aroma, su mirada, su piel, sus labios, su voz, me embriagan con una dulzura virgen, me llenan de palabras y sueños, me inundan de una alegría dulcemente perfecta.

domingo, 26 de junio de 2011

Pensándote

Todo el día no hago más que pensarte.
Espero regresar pronto.
Las horas irremediablemente se alargan,
Parecen magníficas serpientes.
Y no sé que hacer con este tiempo muerto.
La vida continúa como siempre.
En esta soledad tan solitaria,
No hago otra cosa que pensarte.
Pensar en ti es tenerte,
Es hallar la sombra de tu cuerpo.
Un fantasma acaso. Un fantasma apenas.
El día pasa con sus afanes,
Su carretón de frutas,
Sus mendigos y piedreros.
Mientras sigo aquí pensándote,
Dejando que el pensamiento
Te busque por el aire,
Te encuentre en el perfecto mediodía.
Todo el día he pensado en ti,
Y al pensarte me han visitado tus labios,
El aroma de tu piel.
Tu ser claro llena el espacio,
Donde no estás,
Donde te pienso.
Cuando regreses, sabré que mi pensamiento
No era mentira, que estarás allí
Donde mi pensamiento antes estaba.

(2011)

miércoles, 15 de junio de 2011

45

Nunca supe qué era el amor o el deseo.
Busqué el amor en los libros,
en piedrecillas de colores;
pero el amor no era papel o tinta,
no tenía forma de estrella.
Caminé con mis versos
alrededor de la ciudad,
pero los gatos y los perros
no eran un buen auditorio...
¿Qué era el amor? –le pregunté a los poetas –.
Pero les preocupaba
más Pink Floyd o Curt Cobain,
la metafísica de un vaso de agua
o el color de la basura en las calles...
Repetí como tantos otros:
yo soy yo y mi circunstancia.
Pero mi circunstancia eran tus labios,
mi yo eras tú,
y el amor era acariciar tu cuerpo,
cuando desaparecía la noche.

de Aprisionar el alba (2005-2007)

miércoles, 8 de junio de 2011

Danza en Delfos

Cielo azul,
Cielo circular,
Cielo en génesis.
Muchachas sobre las piedras blancas giran estáticas,
No se mueven, no giran en movimiento.
Sentado en un sillón carcomido,
Sentado en San José,
Miro el cielo gris, el cielo violeta,
Cielos amarillos que huyen sobre el Mediterráneo.
Muchachas blancas como piedras.
¿Qué misterio ocultan? ¿Qué verdad descifran?
Pies descalzos, panderetas, peplos de seda,
– como si fuera un poema de Darío –
Se juntan entorno a las hogueras,
Entorno al sacrificio…
Sentado en San José,
Sentado en un sillón carcomido,
Abandonado como un trasto sucio
En un apartamento mudo,
Cielo gris o rojo o violeta,
– sois las hijas del ardiente verano o del vino –
Cielo azul en éxtasis,
Muchachas blancas como las piedras,
¿Qué enigma o acertijo revelan?
Somos este juego deleznable
Que se levanta y abre el refrigerador.

de Crónica del Esplendor (2008-2010)

viernes, 3 de junio de 2011

Esperanza

Toda la mañana he deseado
Yacer con mi propia muerte,
Con mi primera muerte,
La última entre todas aquellas
Que conocí,
Que sufrí,
Que sangré
De tarde y de noche,
En bares que el olvido
Recobra del olvido.

Amargamente, amanecí amargo,
Con mi estatura solitaria,
Con una muerte que dormía en mí,
Por mi última lujuria,
Último pubis que la alegría
Ofrece al labio.
Entre mis manos frías, el aire seco,
La nada justa,
La quemadura de un cuerpo intocable.

Toda la mañana ha cantado mi muerte,
Con una voz dulce de ninfa o sirena,
Y en mi corazón ha anidado
Un único deseo
De yacer entre sus huesos viejos
Y su amorosa calavera.

 de Todo sucede en los espejos (2011)

domingo, 29 de mayo de 2011

Un árbol no es un árbol

En esta ciudad de calles y polvo, miro un árbol,
Pero no es el árbol de Brenes ni siquiera el árbol de Parra,
Veo un árbol fuera de mí
Y no es práctico ni útil,
Solamente es un árbol allí erguido,
Que mueve sus ramas al son del viento,
Que baila con una delicadeza propia de los cisnes.
Allí está, al frente de mi mirada,
Los pájaros lo llenan de veranos y trópicos.
¿Qué pensará este árbol que miro?
¿Pensará en algo?
Mientras escribo está el árbol allí erguido,
Sin ningún afán,
Solo da sombra al caminante cansado,
Al poeta que espera,
Al ave que canta en sus ramas.
Miro un árbol, en su tronco, en sus ramas,
Aún se oyen los ecos de historias y leyendas,
En sus anillos suena una música grave,
Lejanamente alegre.
Somos diferentes, yo y el árbol,
Cada uno llena el mundo a su manera,
Yo, escribiendo esta vieja ceremonia,
Él, sin poder ir a otro sitio
Que no sea mi mirada.

de Todo pasa en los espejos (2011)

miércoles, 25 de mayo de 2011

Espera

Los miércoles espero como el poeta en el parque.
Es verano y como siempre,
Se respira una dulce calma,
Una calma dulce.
Pasa la gente con los ojos muy abiertos,
Como si fueran a encontrarse con una esfinge.
Los árboles susurran poemas modernistas
Y en sus raíces, porque sí y porque no,
Juegan los niños.
Espero solamente como el poeta en el parque.
La tarde va diciendo sus colores,
Y en cada rama,
En cada nube,
Una viuda o un petirrojo,
Han hecho nido.
Todo está en calma. Todo está abierto.
Y el corazón lo siente,
Y el cerebro se extraña,
Y una alegría nueva, recién salida del horno,
Salta de rama en rama,
Y se es feliz porque el mundo
Está detenido.
Luego llegas y abrazas un fantasma que espera,
Una sombra que huye,
Un aroma que piensa,
Y te das cuentas que dura es la vida
Y duro es vivir,
Buscando una forma de saciar el deseo.

Todo pasa en los espejos (2011)

sábado, 14 de mayo de 2011

Continuidad

Lleno el mundo de palabras,
Las palabras se sacian de realidad,
La realidad es tan insulsa como la blanca hoja,
La hoja blanca se deshace en fango,
El fango mueve la mano,
La mano arroja palabras,
Las palabras no le pertenecen a nadie,
Nadie dijo que esto era cierto,
Cierto es la palabra hoy,
Hoy solo tengo ganas
De llenar el mundo de palabras,
de alguna música delicada,
La música gira lenta en medio de la habitación,
La habitación
Está llena de palabras,
Las palabras le van ganando la batalla a la muerte,
La muerte ronda la casa,
Pero no entra,
No tiene permiso de ensuciar la sala,
La sala está vacía,
Y se llena de palabras.
La muchacha lee mis palabras,
Las palabras conmueven
Hasta las sombras sin reflejo,
La flor desnuda solo es otra manera
De decir una muchacha,
Una muchacha lee cuanto he escrito
Esta noche sin luna,
Sin luna la noche está vacía,
La noche hace oscuras y densas las palabras,
Las tiñe de penumbras,
Las penumbras son largas como ríos,
Los ríos siguen el curso de las palabras,
Las palabras llenan el mundo,
Yo solo sé que estoy vacío…

de Crónica del esplendor (2008-2010)

martes, 10 de mayo de 2011

Piedra vocal

Descubrí mi voz como una piedra bruta,
La tomé del suelo sangrante,
La miré,
La acaricié largamente,
La pulí como se pule una piedra vigorosa,
Descubriendo paraísos acuáticos,
Cavernas en lejanía,
Sombras que huían sobre el color y la altura.
En mi mano, mi voz era una alondra,
La puse frente al espejo
Para que viese su mirada de serpiente,
Su corazón caníbal,
Su cabellera de alga y pesadumbre.
Tenía espinas de pedernal,
Filos sonrientes,
Colmillos que acechaban las palabras.
Mi voz ardía
Como lenguas extrañas y perdidas.

Tomé mi voz afilada, carnívora,
Le colgué una correa al cuello para que no escapara,
Aullaba por las noches como un tótem,
Por las calles se escabullía,
Bajo la luz del neón lujurioso.
Tenía forma de puñal o bocanada,
Forma de traspié o de reflejo.
Mi voz se cercaba a su presa
Olfateando en la dulzura
Un corazón abierto como el mundo.

de Crónica del esplendor (2008-2010)

domingo, 24 de abril de 2011

Obsesión

Todo deseo me quema, arde, me hace polvo.
Ardo de arriba a derecha,
Como un astro que quiere cocer en la piel
La frescura virginal.
Tus labios me llaman como el chisporrotear
De algún crepúsculo.
Ando, deseo, y vuelvo andar alrededor
De tu cintura o corona de fuego,
Salto en ti, dentro de ti,
Como un paracaidista que se arroja al vacío.
No me importa,
Soy un náufrago,
Un exiliado que entra al paraíso.
Todo deseo es esplendor,
Ardiente corazón,
Infinitud encendida sobre la nieve polar.
Desciendo como un profeta,
Como un loco,
Como un ebrio,
A beber de tus labios salvajemente desnudos.
Todo me obsesiona:
La fluidez en tu cuerpo.
Te derramas pura y tibia,
Recorres mi horizonte,
Gimes sobre mí,
Fluyes incontenible,
Húmeda,
Como lluvia fecunda,
Como zarza ardiente,
Como todo deseo que se disuelve
En el mundo.

Crónica del esplendor (2008-2010)

viernes, 22 de abril de 2011

Muchacha desnuda

Oigo tu piel fresca.
Oigo la espuma en tu piel.
La escuchas. Me llama desde su profundidad
De lirio o nieve,
Me canta como un cisne,
Sabes que grita sobre la aurora de las sábanas
Blanquísimas.
Oigo tu piel suntuosa, como si una alondra
Cantara sobre el margen
De las páginas vacías.
Está cerca, la hora se acerca como un astro,
Tu piel canta como la caracola sobre el mar desnudo,
Dulcemente acunas la espuma,
Abierta como la aurora,
Delta de la negra desembocadura del corazón,
Archipiélago que gime bajo el deseo.
Oigo tu piel como la seda musical,
Como el plumaje que se derrama de nube a tierra,
Como el agua que devora
La frialdad de la noche vacía.
Oigo tu piel en la hora del cuervo y la paloma,
Tu piel me llama desde sus laberintos,
Me canta como una cítara,
Como un arcángel que se posa en las ramas.
Oigo tu piel, toda tu piel desnuda,
Me llama desde su profundidad de lirio o nieve,
Gira y canta alrededor,
Gira y arde encima de la nada,
Gira y fluye como un río
Que se eleva
hasta estallar en el cielo.

de Crónica del esplendor (2008-2010)

jueves, 21 de abril de 2011

Carlos Bonilla Avendaño: un místico revolucionario

Carlos Bonilla Avendaño nació en Heredia, Costa Rica, en 1954. Estudió teología y Derecho. Ha trabajado con comunidades campesinas y con migrantes nicaragüenses, en un acompañamiento organizativo, legal y pastoral. A pesar del neoliberalismo, sigue apostando a una fe cristiana comprometida con el proyecto de los pobres. Cuando puede, se refugia en una esquina del nombre y escribe algún poema. Ha publicado los libros Alguien grita mi nombre y yo me escondo (San José: Lithocolor, 1996) puerta de los ciegos (San José: Perro Azul, 2002) Tren sin retorno (San José: Arboleda, 2009)
La poesía de Carlos Bonilla pertenece a lo que los críticos  costarricenses han aceptado como la segunda postvanguardia, en ella se perciben ciertas afinidades con la primera postvanguardia, sobre todo la persistencia de ciertas utopías: política, amorosa, existencial, filosófica. La poesía sigue concibiéndose como un instrumento de lucha, por lo que permanece la confianza en el poder de la palabra como medio de transformación del mundo; aunque existe otra tendencia que expone el desencanto ante el mundo, la decadencia, la evasión y la falta de fe en la posibilidad de cambio a través de palabra.
Entre estos poetas se acentúa la reflexión sobre la poesía, continúa el viaje hacia la intimidad, el silencio y la tristeza, viaje que incluye un acercamiento crítico a la realidad de patria y sus deficiencias. Otros registran un tratamiento novedoso del amor y el sexo, que conjuga la expresión directa y coloquial con un hermetismo calculado, el eco de la música popular, la melancolía característica de los últimos tiempos, la conversación con otros textos literarios (intertextualidad).
La poesía de Carlos Bonilla Avendaño se debe entender como un misticismo comprometido con las luchas de los más pobres, de los menos favorecidos; aunque el misticismo sea solo una arista de poesía. La mística es parte de la teología que trata de la vida espiritual y contemplativa y del conocimiento y dirección de los espíritus. No obstante, el misticismo es el estado extraordinario de perfección religiosa, que consiste en la unión inefable del alma con Dios, por el amor, y va acompañado esencialmente de éxtasis y revelaciones. El misticismo es toda doctrina de carácter metafísico que trata más de los mundos ideales que de nuestro universo físico, y que enseña la comunicación directa entre el hombre y la divinidad, ya por vía de la intuición, del éxtasis, o por excesiva tensión de las facultades de la psiquis. La mística designa una experiencia difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal.
En el caso de la mística cristiana, el acto de unión con Dios, conocido como éxtasis, no depende del individuo, sino solamente de Dios, que por motivos que Él solo conoce otorga un breve tiempo de comunicación sensible ultraterrena a algunas almas a la que se acerca bien directamente o bien para su posterior transmisión a un grupo o conjunto social. Puede ir acompañado de las llamadas manifestaciones, llamadas estigmas o llagas: heridas que reproducen algunas heridas de Cristo en la cruz, así como la bilocación y las manifestaciones proféticas. El misticismo está generalmente relacionado con la santidad, y en el caso del cristianismo va acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominadas milagros. Por extensión, mística designa el conjunto de las obras literarias escritas sobre este tipo de experiencias espirituales.
En su libro Alguien grita mi nombre y yo me escondo, Jorge Boccanera dice en Carlos Bonilla coviven niño y hombre gracias a un juego que los mantiene unidos; un avispero de interrogantes los reúne. El título expresa el tema del desdoblamiento y la ausencia; la identidad escamoteada de un niño repartido en todo aquello que lo rodea y que ha hecho suyo por derecho de imaginación. El poeta bucea en sus recuerdos, hurga su infancia, llama a ese niño que juega a extraviarse y que cuando aparece narra su mejor fantasía.

No sé dónde comienza el mundo
y acaba la mirada.

Arrastro la feliz angustia
de confundir la piedra con la sangre.

Amo esta luz. La escucho sin barreras,
filtrándose a pesar de tanta herida,
cantando en mis bodegas interiores.

Claridad de las cosas, habitándome.

Todo es símbolo
                        gesto,
                                sacramento.

La flor no es ella,
                        sino que la das,

como me das el beso, el fuego, la mirada.

Nuestro amor:
un renovado, cotidiano rito.

En su poemario puerta de los ciegos, se acrecenta el misticismo, la reflexión sobre la relación entre el hombre y Dios. Existen más preguntas que respuestas. El poeta escarba en las escrituras para cuestionar verdades.

mi hijo de diez años pregunta:
"si Dios sabe el futuro,
¿para qué puso a prueba la fe de los patriarcas?"

mi hijo mira el mundo,
orquídeas,
             rocas,
                   sapos

polícromas verdades
          que nadie pone a prueba.


en el principio existía la tiniebla

la noche dando a luz

transformando en arcoiris
el último reducto de la nada

es por eso la noche una tierna placenta
y la oscura memoria se olvida de la muerte
(aún la noche pequeña del sepulcro
mantiene un silencioso rescoldo de penumbra)

desde entonces
te busco entre mi noche
cuando la luz se esconde en la pupila

peregrino
sin más constelación
que mi propia ceguera

En su libro TREN SIN RETORNO, el tópico central es el viaje, el tránsito por los sueños, por los recuerdos, por la historia y la literatura. Además, de que continúa la reflexión iniciada en puerta de los ciegos. Un poema paradigmático es "Letanías de las virtudes teologales"

(Amor)

Cicatriz de la más honda herida,
Tatuaje de mis sueños,
Laberinto indeleble de la sangre

Muéreme de la muerte.

(Esperanza)

Hiedra en el arbusto de los sentimientos,
Enredadera clavada entre la savia,
parásita de las neuronas

Sálvame de la muerte.

(Fe)

Crepúsculo interior sin horizonte,
Oscurísima noche,
Certeza más dudosa que la muerte

Muérete con mi muerte

Fe, Esperanza, Caridad,

sálvenme de la muerte
muéranme de la muerte
muéranse con mi muerte. Amén.

La poesía de Carlos Bonilla, como la de su generación, muestra un compromiso con la transformación del ser humano por medio de la palabra. Es una poesía de carácter combativo que busca respuestas a las preguntas del ser, del tiempo, de la historia. El poeta cree aún en las utopías, aún tiene fe, esperanza, en que pequeños actos de amor transforman al mundo. No tiene el sarcasmo, ni la ironía de los poetas de la primera transvanguardia, quien en un gesto cínico se ríen de sí mismos, o ahogan su amargura en los bares y prostíbulos de San José. 



martes, 19 de abril de 2011

Adriano Corrales: una mirada a la realidad

     Nació en 1958. Ha publicado: Tranvía Negro (poesía, 1995) Los ojos del Antifaz (Novela, 1999) , La suerte del Andariego (Poesía,1999), Hacha Encendida (2000), Profesión u Oficio (Poesía, 2002), Caza del Poeta (Poesía,2004), El jabalí de la media luna (Cuento, 2005) y Balalaika en clave de son (Novela, 2006). Es profesor e investigador del Instituto Tecnológico de Costa Rica y dirige la revista FRONTERAS. Ha sido antologador de poesía y narrativa costarricense y centroamericana y ha participado en múltiples festivales y encuentros de escritores nacionales e internacionales, entre ellos el XII Festival Internacional de Poesía de Medellín, Colombia. También escribe narrativa y ensayo y colabora con varias publicaciones nacionales y latinoamericanas.    
     En Antología crítica de la poesía de Costa Rica (1992), Carlos Francisco Monge se plantea dos periodos: modernista y vanguardista. Dentro de cada periodo una o varias generaciones, el último lo denomina: postvanguardia. A partir de esta denominación señala una primera y una segunda postvanguardia. En El rumbo de la poesía joven de Costa Rica(2000), a modo de parodia propuse una tercera y hasta una cuarta postvanguardia; aunque quizás lo más correcto sea hablar sólo de primera y segunda transvanguardia. A pesar de que los límites entre una generación y otra sean tan sinuosos, y la teoría de las generaciones haya sido puesta en duda, porque se llenaba de rasgos excluyentes. No es necesario destruir la categoría de generación, sino modificarla en su concepción, servirla como un nuevo plato en la que se mezclan diversas tendencias poéticas. De modo, que las generaciones de postvanguardia y transvanguardia no solo describirían conjuntos de poetas coetáneos y conterráneos, sino los grupos o subgrupos que estética e ideológicamente comparten similitudes.
       En la segunda postvanguardia, se perciben ciertas afinidades con la primera postvanguardia, sobre todo la persistencia de ciertas utopías: política, amorosa, existencial, filosófica. La poesía sigue concibiéndose como un instrumento de lucha, por lo que permanece la confianza en el poder de la palabra como medio de transformación del mundo; aunque existe otra tendencia que expone el desencanto ante el mundo, la decadencia, la evasión y la falta de fe en la posibilidad de cambio a través de palabra.
Entre estos jóvenes, que ya no son jóvenes, es difícil asociar su producción con alguna poética concreta y con algún compromiso compartido. Algunos acentúan la reflexión sobre la poesía, continúan el viaje hacia la intimidad, el silencio y la tristeza, viaje que incluye un acercamiento crítico a la realidad de patria y sus deficiencias. Otros registran un tratamiento novedoso del amor y el sexo, que conjuga la expresión directa y coloquial con un hermetismo calculado, el eco de la música popular, la melancolía característica de los últimos tiempos, la conversación con otros textos literarios (intertextualidad).
      No obstante, la segunda postvanguardia ha cumplido el tiempo necesario para ser analizada dentro del Canon de la poesía. Sus integrantes están en la cima de sus carreras poéticas o se hallan olvidados en los anaqueles de alguna biblioteca o compraventa. Ya no son considerados jóvenes con mucho impulso juvenil y poca vocación. Algunos de ellos han recibido todos los premios, a los que puede aspirar un poeta costarricense dentro de Costa Rica; otros se han internacionalizado en editoriales españolas, traducidos, comentados, diseccionados, y quién sabe cuántas más alabanzas y vilipendios han acumulado desde la década de los ochenta.
      En sus artículos “La poesía costarricense contemporánea y el campo discursivo conversacional” y “La formación discursiva trascendentalista en la costarricense contemporánea”, Francisco Rodríguez Cascante emprende una revisión del discurso historiográfico, basada en el estudio de las constantes discursivas. Para él, existen dos grandes líneas discursivas en la poesía nacional, una que remite a un eje programático aurático y otra que se constituye en uno de orientación narrativizante. En la poesía costarricense conversacional, se articulan varias poéticas, entendidas en tanto conjuntos de rasgos distintivos de grupos textuales: 1) una de énfasis individualista ligada a la narratividad del mundo cotidiano, 2) otra de análisis social, 3) una de énfasis metapoético y culturalista, 4) otro de carácter feminista y, finalmente, 5) aquella de tópico amatorio. La poesía conversacional se define, porque atiende al lenguaje que se emplea, el coloquial cotidiano; segundo, porque este lenguaje posibilita la incorporación de la cotidianidad de los individuos, dicho sea, el carácter existencial, histórico, concreto, de los habitantes de América Latina. En consecuencia, aborda temas marginales y frecuentemente efectúa un análisis socio político, formalmente asume la narratividad y el versolibrismo, y experimenta con el lenguaje o asume el realismo descriptivo. También quiere dar cuenta de un testimonio de la realidad, en este sentido, puede articular proyectos colectivos o situarse en una perspectiva de dimensión individual.
     A partir de la desconfianza en las promesas autonómicas vanguardistas y en la caída de los metarrelatos, el conversacionalismo profundiza sus modos expresivos en la poesía nacional y transforma en el contexto finisecular del marcado por la postmodernidad y la globalización, convirtiéndose en un medio adecuado para expresar la desconfianza y el desencanto característicos de este contexto post-utópico. 
      La poesía de Adriano Corrales pertenece a la segunda postvanguardia, a pesar de que su obra poética se empieza a publicar junto con los poetas de la primera y segunda transvanguardia, en la década final del siglo XX. Libros como La suerte del Andariego, Hacha encendida, San José Varia y Tranvía negro muestran al lector una poética de la comunicación, como diría Aleixandre: La poesía, mas que de belleza, parece cosa de comunicación… un vocablo no es poético de por sí. No hay palabras poéticas y palabras no poéticas, aunque algunas sean bellas. Es su imantación necesaria lo que decide su cualificación en el acto de creación fiel. Las palabras no son feas ni bonitas en la poesía. Son verdaderas o son falsas. La poesía es una profunda verdad comunicada. Y esta comunicación tiene un supuesto: el idóneo corazón múltiple donde puede despertar íntegra una masa de vida participada. La poesía de Adriano Corrales comunica una y diversas verdades al lector, desde cierto orientalismo hasta el realismo sucio, desde el nido del territorio patrio hasta el territorio universal en que habita el ser humano.
La poesía del Hacha encendida (1995, 2008) tiene aires, perfumes y acentos de la mejor tradición latinoamericana. En poemas sobrios, a veces intimistas o descriptivos, el poeta relata su encuentro con el amor, el caribe y su música, la naturaleza única de un paraíso en la tierra:

6

La última visión es la desnudez sepia de su cuerpo:
boca abajo las sábanas revueltas
pierna derecha ligeramente curvada
la izquierda cruce de vía en barricada

Al centro de las ancas calle abajo
una miríada de estrellas enaltece la noche
desparramadas sobre el cauce
se deshilaban negras
danzan rubiamente dormidas

16

Sus manos dicen adiós sin saberlo
cuando modelan el barro primigenio

Preparan la celada en el equinoccio del verbo
transitan mi garganta aterida
por la turbulencia del rostro en el espejo

Es la fiebre del hacha encendida
Dispuesta para el último vuelo

Se lanza el suicida del silencio toda la madrugada
para ver crecer su propio cuerpo
como el agua alrededor del fuego

La poesía del Hacha encendida es íntima y vital, comunica estados, sensaciones, muy acorde con las tendencias dominantes de la poesía en los setentas y ochentas. Con el poemario La suerte del andariego, Adriano Corrales suma a su cosmovisión poética un nuevo engranaje de una máquina maravillosa. Los poemas de este libro están teñidos de cierto orientalismo que torna el decir del poema en un minimalismo lírico, aunado a una conciencia política del quehacer poético.

10

En mi cuerpo
palpitan
todos los misterios
del universo


31

En cada esquina de tu cuerpo
reposaba
un vendaval de pájaros

ARTE POÉTICA

En la pared tiemblan
los nombres
con sus barrotes

Una
a
una
han sido clausuradas las puertas
para que no se escapen

pero el animal tapiado
respira
por estas piedras

En La suerte del andariego, Adriano Corrales escribe una bitácora sobre el tránsito de la humanidad, una búsqueda por todas las tribus para revelar las claves de la existencia. En poemas breves, va esculpiendo en las paredes el testimonio de los excluidos como parte de una poética de la resistencia frente a los dictados del mercado y el capitalismo. En otro poemario San José Varia, se presencia un compromiso con la poesía como arma cargada de futuro. La poesía, los poetas y la ciudad se convierten en los tópicos de una obra de variadas tonalidades.

YO ES OTRO

El poeta es otro yo
cuando paga el alquiler
los recibos de la luz el agua
los víveres en el súper
los libros las cervezas
el préstamo en el banco
la sonrisa en el programa

cuando pide de a fiado
se expropia de sus versos
se emborracha gruñe
lanza denuestos
se pavonea en la fiesta
a la cual nunca fue invitado

pero cuando escribe es él
quien afeita la mañana frente
al espejo de su propio melodrama

FOTOGRAFÍA EN SEPIA

La niebla cubre la ciudad
fantasma que emerge lentamente
con un sol no tropical
obscurecido como las entrañas de los bulevares
cantinas amarillentas en el rojo carmín
de sus espejos

Una mujer cruza la Plaza de la Cultura
desdentada si edad ni perfil
sombra eterna de mantos velos y cruces
que anochecida en los bosques del XIX
se busca en lo perdido por el milenio
al umbral de una metrópoli encadenada
por el galimatías que se vende a granel
bienes raíces lotería científica
dentífrico místico
seudohistoria y licantropía

La poesía de San José Varia es un recuento urbano desde la capital costarricense con todas sus aristas fronterizas y epocales. Los poemas de este poemario desde la comunicación recuperada, los vasos comunicantes, se acercan al realismo sucio o la poesía de la experiencia, con tintes de culturalismo. La ciudad como espacio-tiempo en que se mezclan personajes, sombras y bufones, se convierte por excelencia en el lugar donde el poeta puede mezclar y mezclarse. Por otro lado, Tranvía negro es un libro dedicado al excelente poeta Jorge Arturo. es quizás el libro más personal de Adriano Corrales, pues recobra los territorios conocidos: el amor, la literatura, la historia y la sociedad o las sociedades. Son poemas cortos, cuya brevedad asombra por la precisión del lenguaje. 


I

Entre el mar y la montaña
la memoria

Entre la montaña y el mar 
el olvido

Entre el mar y el monte
este silbido


I

Es aquí la soledad

Me acomodo en el cofre
escribo
          cadáver
          sobre
          cadáver
con las botellas rotas

Es aquí la noche

eso me basta



XIX

No sólo caballos desbocados
sobre el despeñadero de labios

También el silencio en la cruz
la luna fría
la dentadura de rocío
como un rosario de mediodía

Pues con machetes de aire
y este tambor
                    vamos
al encuentro de lo que estaba oculto*

*Poema del Gilgamesh

     La poesía de Adriano Corrales está comprometida con la poesía como discurso transformador de la sociedad, con los poetas que la escriben, la trabajan, la aman. En sus poemas se entrecruzan diversas tradiciones, pureza e impureza, historia y mito, el campo y la ciudad, Costa Rica y el mundo. Adriano es un peregrino que ha logrado ver el globo como una aldea, donde todos se reunen frente al fuego de la poesía. Es un poeta que toma conciencia de su tiempo y del tiempo de los más jóvenes para construir una obra delicada, a veces áspera. A diferencia de los poetas de la transvanguardia, la poesía de Adriano Corrales aún cree en el poder de la palabra, aunque solo sea para llenar los vacíos que asfixian a la sociedad. El poeta bajó del Olimpo para andar como individuo más en las calles y en las cantinas, para compartir el amor y el odio, para ser lo que no podía ser desde su pedestal. El poeta es un ser cósmico y, a la vez, terrenal, que intenta cambiar con las palabras al colectivo de los seres humanos. La poesía ya no está al servicio de una ideología, sino al servicio del hombre y de la mujer que se descubren en la línea de un poema.

domingo, 17 de abril de 2011

Naturaleza muerta

Naturalmente, vemos televisión, idiotas, fantasmas, cuerdas, dínamos, éxitos. Naturalmente sacamos la lengua o la noche, besamos a la muchacha en el alma, lamemos el delta selvático, la felicidad marina. Naturalmente nos limpiamos la boca, llena de una espuma tibia, de una profundidad rosa. Pues defecamos rosas encendidas, estrellas lozanas, ríos de mierda que inundan ecológicamente nuestras calles, avenidas, axilas. Naturalmente es natural, que chupemos pezones de algodón de azúcar, corales, tiburones rosados, mientras algo que no tiene explicación sucede entre rejas…

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 13 de abril de 2011

Lujuria al son de la lluvia

Esos labios, que revolotean por el aire, son de la muchacha, con quien conversé hasta tarde… serán del súcubo que baila en mi mesa. Esos labios, que juegan en mis labios, serán la aurora de un océano desconocido, el estremecimiento de una estrella rota. Pruebo los labios de licor de cereza de mujer de desnudez, y tiembla el aire, parece a punto de romperse como un cristal. Se derrite esta sombra augusta, románica y cetácea. Escucho la música que hace la lluvia sobre esos labios, vive el día en esos labios. Al volver en mí, solo esa boca conserva la inocente estupidez de la inocencia, me siento graciosamente herético o desalmado, profanando, de una vez por todas, un altar a la lujuria ofrecido, al gozoso suicidio de las mariposas.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 10 de abril de 2011

Extraña

Perdóname por olvidar el encanto de tu lengua,
perdóname las malas palabras,
perdona no cuidar en ti aquello que nace en mí,
perdona las horas muertas,
los segundos entregados al hastío...
No tengo excusas,
no sabía cómo decirte
que esta mañana amaneciste hermosa...

Perdóname el olvido,
las palabras no dichas,
la amargura que me embriaga
como un veneno sucio,
no haberte besado a cada hora,
no haberte convencido que eras mi destino...

Perdona no haberte dado todo,
es que estaba absorto en tu mirada
y tu mirada no me decía que me amaba...

miércoles, 6 de abril de 2011

Destierro

No se me ocurre nada. No pienso, existo. De no pensar tengo tangos o boleros, muchos cascanueces. Solo soy: ser me duele. No olvido el tiempo de las grandes esperanzas, de los rascacielos de paleta, de pajilla y algodón. ¿Cuántas mentiras nos contó el mundo? Trabajo para vivir, escribo para soñar. Si solo se pudiera aplastar la cordura como una cucaracha o un zancudo infantil, si solo se pudiera rociar a la humanidad de pesticidas o tumores, si solo se pudiese a este hueco, a esta hondura, arrojar todos los desechos o vómitos del mundo… Pero no, no se puede… aún así, debemos soportar toda la inmundicia de los árboles y los pajaritos, toda la mierda ecológica que puedan concebir los astrólogos. No se me ocurre nada. Quizás pueda reescribir mis huellas sobre una nueva hoguera.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 3 de abril de 2011

Sermón

En verdad, os digo: no entrará el corazón al puñal, ni la cuchara al latido. Pues he visto echar alas a la raíz de todos los errores. No se rascará el hombre contra el árbol, aunque el árbol fuera de topacio o amatista. Buscará la doncella la espuma seminal y de su vientre saltará el topo, la rosa y la tijera. Abrirás los labios  y allí encontrarás tu verdadera máscara. De cierto, os digo: esto sucederá en el décimo mes del gato muerto, fornicarán los muertos con los vivos, las lenguas escaparán de sus concavidades en busca de los pétalos, los pétalos se rascarán contra el fuego vegetal, y todo se consumirá en gemidos y semillas. En la tercera luna del as de espadas, la muchacha de piel de a su cena se desnudará frente al espejo, y el poeta morderá su carnoso labio, porque el día es suculento como una astilla. Esto sucederá, cuando la muerte de Astro Boy haya acontecido, y todos los que amamos las caricaturas tendremos una Lilith recién nacida.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 1 de abril de 2011

Orgía

Alrededor de la noche, se fraguan historias,
tentaciones,
decesos.
El río de tu sexo gira como el viento,
se arrastra,
lame la sombra que soy,
que fui.
La noche con sus camas sin tender,
con sus mil ojos,
con su única estrella en tu pubis,
se desgaja
como fruto o Selene.

Alrededor de la noche, la sombra que seré
grita por la comisura de tus labios,
mientras esta orgía
de miembros,
de grutas,
de alcantarillas,
se eleva hasta el cielo en un solo grito.

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 26 de marzo de 2011

Nirvana

Me incorporo a esta ciudad llameante, digo este cielo azul algún día tendrá un filo gris. Algún día, el amanecer, que nos espera en el próximo cinema, será cortante como un cuchillo de cocina. Algún día, esta larga espera se verá envuelta en la sangre de mis nobles conciudadanos, la sangre que llena los hoteles, rebasa las calles inundadas de espejos, y arrasa todo drenaje y astrología. En esta ciudad, que acabo de llamar amada, donde todo supura liquen, hollín y quemadura, pondrá su pie la belleza muerta, y seremos felices como los niños que se deleitan haciendo arder hormigueros y arañas. En esta ciudad que nos vio fornicar hasta el hastío, seremos felices cazando a nuestro prójimo, nuestro prójimo nos dará el sustento necesario, para abrazar la vida eterna, cristianamente hablando, desde luego…

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Suerte?

Hay días torcidos como éste,
en que me digo: ten fe, aún hay esperanza,
y de la niebla arcaica una paloma
abre las alas,
suena un disparo,
salta una flecha,
estalla el fuego,
y cae una bola roja
desplumada.
Hay días torcidos como éste,
en que las escaleras hacen fila,
gatos negros
se cruzan a mi paso,
juego doce pero siempre cae en trece,
y al contacto con mi aliento
se quiebran los espejos.
Torcidos días como éste,
en que todo lo amargo
me sonríe...

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 20 de marzo de 2011

Sueño

La niebla es un fruto más del paisaje,
dormida y lejana,
me es indiferente.
Solo cuando se acuesta
y aspiro medusas y corazones,
me dan ganas de darme
un banquete de niebla.
Es delicioso
acostarse neblinamente ardiente,
besar esos labios húmedos,
casi fantasmales.
Acurrucado sobre sus pechos redondos,
se bebe una leche
blanca y vaporosa.
Da gusto acostarse en la niebla,
sobre todo
cuando las horas se evaporan
en palomas marchitas.
Desgraciadamente,
no vivimos dentro de la niebla,
así, cuando llega,
nos despertamos desnudos
en su honda delicia.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 18 de marzo de 2011

Margen de vos

Cuando te marchas, dejas un vacío infinito.
Las palabras no pueden llenarlo,
las palabras solo hacen muecas
o bailan en anaqueles polvorientos.
Junto colores, figuras, piedrecillas,
para llenar el vacío que has dejado en la casa.
Salgo al mundo y robo puentes, túneles,
calles y alondras,
solo para llenar el vacío que has dejado.
Predico religiones,
reúno círculos de artistas,
clanes de hipocondríacos,
solo para llenar el vacío que has dejado...
Organizo mítines, huelgas, grupos subversivos,
me implicó en atentados, revoluciones,
en protestas violentas,
solo porque has dejado un vacío
sin fin en esta casa.
Así que vuelve pronto,
no vaya a ser que destruya la ciudad
mientras te ausentas en la nada.

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 16 de marzo de 2011

Credo cuatro

No tengo otra esperanza
que un verso áspero y suicida.
Daga fui,
abrí las venas de la eternidad
para beber del vacío,
escuché a los poetas callejeros
gemir en sus colchones rotos,
cantar desde Pink Floyd a Nirvana.
Daga fui, el corazón del cielo
lo ofrecí a los cerdos,
a los trascendentes bardos del fango,
sus odas al pepino
me hicieron arrojarme del espejo.
Fui daga,
jóvenes sátiros que anheláis
la piel de la muchacha inmaculada.
Cantad conmigo
en esta tierra de gallinas
y bueyes,
de bueyes
y gallinas.

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 12 de marzo de 2011

Balada tropical revolucionaria

Al caer la tarde, respiro una dulzura juvenil. Allende está muerto.  Al caer la tarde, el cóndor mohicano arroja ángeles al aire. Al caer la tarde, el tiburón caza dantas en los cielos. Al caer la tarde, amor mío, cocina transistores. Al caer la tarde, un viejo y una vieja. Al caer la tarde, a pelar limones. Al caer la tarde, Guantanamera. Al caer la tarde, me fajo y refajo este suspirillo. Al caer la tarde, vi gente correr. Al caer la tarde, no estabas tú. Al caer la tarde, una noche sí, la otra, no…

de Corriente subterránea (2004-2010)

Melancolía

Lluvia y montañas, tanto aliento y él, Cerbero, puerta a puerta. ODI ET AMO. Altar, el cuerpo, y esta estación en reposo aguarda un colmillo no deseado. Cantar a Maldoror, estos viejos huesos, esta estridencia, este ponerse los zapatos. Chasquea el aire, un dedo, mil dedos, diez mil dedos, siempre el uno. Allá, acá, acullá, suelto las grullas y camellos…

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Trasparencias

Fuera que sales de tu casa y el Waterloo enciclopédico, y el no ser y el no saber. Fuera solo el instrumental para una cirugía lunar. Fuera que te llama tu mujer, y aprietas el paso, y agarras cualquier flor violable e inviolada. Fuera que te ríes de tus lamentos, de tu perra muerte. Fuera que el exabrupto impide a tus colmillos hender la estrella. Fuera que entras y te arrojas al fondo de tu alma, con un coro de locos. Fuera que no ves TV... que no vas al teatro, que no sales de tu casa, que no sales nunca, que no estás ni vivo…

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 8 de marzo de 2011

Afueras

Cómo crecen los árboles en este pozo, azul y verde. Cómo crece lampiño el cielo, cómo los pajaritos del Señor adoran el verde-verde … azul como yo me he vuelto, como yo he caído, como yo he sido y he visto en las alcantarillas los nibelungos, y he oído chisporrotear la Polla Récord, servir al camarero bisexual unas langostas de Maguey. Así yo, y tú y el joven Mainor y el viejo Minor, ambos poetas, cada uno con su crepúsculo tardío y su cerebro de gusanos, así como así, como todos, amigos y enemigos, a la vez nos saludamos.

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 5 de marzo de 2011

Serenata

En cuanto marzo, la noche era un bosque de cipreses. Un bosque era el Parque Nacional y su Monumento Nacional, frente a la Biblioteca Nacional. Me dolió el esternón, el cielo barrido por demonios; el aire, en la última clavícula del guitarrón. Me dolieron tus Mariachis, me dolió Adviento, Nostra Cosa Morta. Me dolió el mundo, el Amigo Secreto. Tenía tan pocas cosas viejas, todo era nuevo, tan nuevo y reciente como la primavera, ni una telaraña en tus semáforos. ¡Dios, mío! El Parque Central era demasiado sucio, un mar que apesta a lebreles, hamburguesas y  bananos. Si al menos hubiese un Océano en tus calles, una canción, en tu alma, un bosque, qué inútil un bosque de cerillos sobre la luna llena que cae en tus labios.

de Corriente subterránea (2004-2010)

jueves, 3 de marzo de 2011

Espejo doble

Al doblar la esquina, el espejo dice tarde.
Escuchas quien viene, quien se va.
Alter ego, sombra, no pierdas el animus.
Escarabajo no seas vos, no seas tú…
Perro de muerte, toro de traba.
¡Oh violín perfumado, oh calzón musical!
Apuesto que existe el existir…

II

Si llueve, hazte a un lado,
Deja que se moje el mundo,
Deja que los gritos jueguen con los charcos,
Al viento le conmueve ver tantas heridas,
Las palomas persiguen estornudos,
El gato persigue su alter ego,
Y yo me repito en ti
Como tú te repites en mí…
El espejo se tumba cuando hace calor.

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 23 de febrero de 2011

Herética

Piedra no ayuda, piedra deshace piedra. El cóndor cae a 1000 Km. /hora. El caballo tropieza con la campánula. Piedra suelta vampiros en las alcantarillas, piedra acuna Túpac Amaru, piedra arroja a cuervo del pico, azotea armario llora. Piedra está feliz. Piedra es eterna, en brazos de piedra eternizas a piedra…

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 22 de febrero de 2011

Crepuscular

       Altura baja a corazón la máscara, pasea por el ojo, al atardecer cuando bailan las golondrinas y evaporan la carátula del reloj. Altura dice risa, cuenta acertijos a los transeúntes, conoce a non persona grata, los eucaliptos populares y las marismas de la multitud. Altura escucha el teléfono nórdico. Altura se extravía en campo abierto, cuando sierpe aúlla y todo se condena a la oscurana.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 18 de febrero de 2011

Interregno

Para Alfredo Montero
y su “Bar del pescado”

Entre el cielo y la tierra, el ojo mundo cíclope encalla al borde de la sonrisa de una muchacha. A pesar de que Drácula salió con sus concubinas. Hoy siento una lujuria aparatosa, olímpica, que ni las ninfas, las brujas, las Valquirias podrán saciar en una eternidad. Entre el cielo y la tierra, San José, me parece hermosa, con sus calles prostituidas, su afán de extranjería, su manicomio de carros, mendigos, ratas, humo, ratas, gatos… muertos, peces muertos …

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 12 de febrero de 2011

Muchacha a contraviento

Hembra en flor. Acuáticos son los besos que das al viento. No hay suavidad más amarga que tus labios. Canto, lloro por mi cuerpo condenado, por este que emerge de la tumba de mármoles furiosos. Ay de ti, hembra en flor, ando hambriento de átomos, de ostras alegres y fuegos salvajes. Quémame en tus labios donde todo perece, donde retozan el bien y el mal. Abrázame con tus piernas hasta que desfallezcan los astros, no me sueltes hasta que acabe la tormenta. Náufrago en éxtasis, zozobro in fraganti. Eres el infierno, el Hades y el Seol… eres nuestra cuando las viejas brujas duermen. Toma mi cuerpo que fluye en sándalo y almizcle, hembra mía, virgen puta entre todas, besa este mar agónico que por ti salta sobre las aguas del mar.

de Corriente subterránea (2004-2010)

Eclesiastés

            No llores, vieja araña. Ya HABRÁ TIEMPO DE TEJER PUDRIDEROS Y MAZMORRAS, tiempo de advertirle al tiempo todo el tiempo. Las gotas caen huecas, araña mía, y un polvo amargo se eleva hasta el cielo.

de Corriente subterrénea (2004-2010)

jueves, 10 de febrero de 2011

Hondonada

Al margen, en los límites de este vertedero: medias rotas, escupitajos, garganta quechua. Maldigo al escorpión que hace nido en la oquedad. Maldigo el hoyo, la dulzura que cae al fondo del lavabo y no contesta el teléfono… Al margen de Granada, de Barranquilla, de la vieja Habana y los nuevos árboles, mal digo perrunamente este aullido, esta cola que no hace otra cosa que bailarle a los presentes. Como si esto viniera del fondo de mi corazón, bendita sea esta tinta que me escribe en andas y carruajes, príncipe del grito. Abajo, estoy con los brazos altisonantes, hago señas al extraterrestre que masca tabaco, al alienígena que pasa por mi oído derecho, cuando tose un molusco y la dulzura alza vuelo a México D.F., y yo aquí en los márgenes de este mar azul inconcluso, me pregunto y contesto cada hora de exilio que vomita mi alma …

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 8 de febrero de 2011

Mítica

Confusamente, el viejo lagarto cocodrilo nada en la eternidad. El lavabo está sucio, como la cucaracha que se limpia los dientes en mi cepillo. No tendré asco de las murmuraciones de los pájaros. No tendré miedo a la supuración del cielo. La sangre está caliente. La sangre fluye de una pared a otra de mi aliento. Extrañamente percibo la luna bajo tu calzón de lana, muchacha rubia o muñeca de trapo. Te dije que todo es látex… látex, la doncella primorosa. Doyme cuenta que el verde es un color horrible, sobre todo, cuando gotea de un crepúsculo. Te mordí el labio –dijo el viejo cocodrilo cordero –, cuánta falta hace la delicia, cuánta…

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 6 de febrero de 2011

Canícula rabiosa

Más allá del bien o del mal… más acá el perro rabioso ladra una torpe pobreza. La locura canina mastica soles y acequias con una fruición desconocida para el homo sapiens. El perro –perrunamente hablando – me habita lleno de rabia y hecatombe. Salta encima de los pechos jugosos de las muchachas, se esconde entre sus piernas, y las ama y las lame como las heridas del amor. Esto es un lugar común, el más común de todos, como el pájaro azul, como tú… Pues al llegar a cualquier camino, al llegar a cualquier océano, se miran las cosas al trasluz de la agonía. No hay nada más hermoso que las cuencas de tus ojos, muchacha de labios de violín, cuando la luna muera, te pondré en lugar de ella ¡tururú, tururí, el ratón miguelito es un ratón!…

de Corriente subterránea (2004-2010)

Estación Lluviosa

Frío, niebla, hedor, llegaron temprano. La vieja sollozando por unas monedas, el galeón pirata. El tiempo es humo, casas alambradas, casas miedosas, esperando a Hurto. Septiembre carcome la lluvia. El lobo besa a la jovencita de pezones nocturnos…Pordiosera, el alma, se para en la puerta para arrojarte una sonrisa. Tómate una cerveza, Che. No acabarás conmigo, no acabarás de arañar el aire azul en que escribo como me da la gana. Estatuas en el parque, grandes próceres muertos, el pez no se solidariza con el hambre solidaria…Frío, niebla y hedor, llegaron tarde…

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Apuntes para una postvanguardia y transvanguardia en Costa Rica

La poesía de Costa Rica es un paraíso para el crítico literario, pues en  un espacio-tiempo reducido se pueden describir los centros dominantes y las periferias de una literatura rica en contradicciones. Es necesario ser exhaustivo en la descripción de periodos y generaciones literarias. La exhaustividad debe ser una norma y no un obstáculo para comprender los procesos literarios. El fracaso de la teoría de las generaciones consistía en describir el núcleo dominante de una generación, pero no sus periferias. Pues no se comprendía que esas periferias, podrían convertirse con el paso del tiempo en focos dominantes dentro de la poesía. La historia moderna de la poesía debe pensar como la pugna entre un procesos de heterogenización y un proceso de homegenización. En El Rumbo de la poesía joven de Costa Rica (2000) se proponía diversas corrientes que se aglutinaban en las tercera postvanguardia: trascendentalismo, realismo social, neobarroco minimalismo, etc. Sin embargo, once años después el término postvanguardia no refleja los procesos homogenización y heterogenización que constantemente se producen en la literatura costarricense. Las universidades y los talleres literarios, editoriales privadas y públicas se constituyen en formadores de los nuevos escritores.
La poesía de los últimos cincuenta y un años y contando se puede dividir en cuatro generaciones que pertenecen al periodo de vanguardia.
Primera Postvanguardia
Nacidos entre
1935-1949
Rosita Kalina 1934
Jorge Debravo 1938
Elliette Ramírez 1939
Mayra Jiménez 1939
Juan Antillón 1940
Martha Royo 1942
Laureano Albán 1942
Julieta Dobles 1943
Germán Salas 1943
Rodrigo Quirós 1944
Marco Aguilar 1944
Alfonso Chase 1945
Carlos de la Ossa 1946

Segunda Postvanguardia
1950-1964
Oswaldo Sauma 1949
Leda García 1951
Ronald Bonilla 1951
Mario Matarrita 1951
Jorge Treval 1951
Carlos F. Monge 1951
Francisco Delgado 1951
Rodolfo Dada 1952
Diana Ávila 1952
Mía Gallegos 1953
Nidia Barboza 1954
Carlos Bonilla A. 1954
Pablo Ureña 1954
Mario Camacho 1955
Erick Gil Salas 1955
Guillermo Morales 1955
Miguel Fajardo 1956
Marco Tulio Mena 1956
Edmundo Retana 1956
Milton Zarate 1956
Macarena Barahona 1957
Habib Succar 1957
Doris López 1957
Miguel Alvarado 1958
Adriano Corrales 1958
Alexander Obando 1958
Silvia Castro 1959
Elizabeth Marín 1959
Faustino Desinach 1959
Ana Istarú 1960
Jorge Arturo 1961
Klaus Steinmetz 1961
Gabriela Chavarría 1961
Guillermo Fernández 1962
Carlos Cortés 1962
José María Zonta 1962
Eugenio Redondo 1963
Axel Noffal Tassara 1963
Jaime Gamboa 1964

Primera Transvanguardia
Nacidos entre
1965-1979
D’lia Mc Donald 1965
Frank Ruffino 1965
Jorge Zúñiga 1965
Ricardo Segura 1965
Alí Víquez 1966
Melvyn Aguilar 1966
Orlando G. Brealy 1966
Marianela Tortos 1967
Mauricio Molina 1967
Mario Ulate 1967
Carlos Villalobos 1968
Luissiana Naranjo 1968
David Maradiaga 1968
Mario León R. 1969
Luis Chaves 1969
Guillermo Acuña 1969
Meritxell Serrano 1969
Leonardo Villegas 1970
Cristián Marcelo 1970
María Montero 1970
Jenny Álvarez 1970
Mauricio Vargas 1971
Luis F. Gómez 1971
Gabriela Arguedas 1972
Gonzalo Campos 1973
Víctor Mora 1973
Fiorella Rivas 1973
Geovanny Debrús 1973
Julio Acuña 1973
Seidy Salas 1973
Melania Núñez V. 1974
Alberto Arce 1974
Joan Brenes 1974
Mainor González 1974
Gerardo Cerdas 1974
Alejandra Castro 1974
Karla Sterloff 1975
Cristián Solera 1975
Gustavo Solórzano 1975
Paula Piedra 1976
Angélica Murillo 1976
Felipe Granados 1976
Ronald Obando 1976
Laura Casasa 1976
Ricardo Marín 1977
Alfredo Trejos 1977
Zoé Espinoza 1977
Laura Fuentes 1978
Esteban Chinchilla 1978
Alexander Alvarado 1978
Selene Fallas 1978
Silvia Piranesi 1979
Byron Espinoza 1979
David López 1979
Gustavo A. Chaves 1979
Jenny Cascante 1979

Segunda Transvanguardia
Nacidos entre
1980-1995
Juan A. Corrales 1980
Narcisa Castro 1980
Jonatan Lépiz V. 1981
Juan Hernández 1981
David Cruz 1982
Sebastián Miranda 1983
Alejandro Cordero 1983
William Eduarte 1983
Camilo Retana 1983
Diego Mora 1983
Esteban Aguilar 1983
Esteban Ramírez 1983
Felipe Sotela 1983
Paola Valverde 1984
Ronald Campos 1984
María Morales 1984
Carolina Liehaber 1985
Rolando Merayo 1985
Sebastián Arce O. 1986
Cristina Ramírez 1986
Juan Carlos Olivas 1986
Luis Chacón 1986
Daniel Vargas 1987
Armando Merayo 1989
Carolina Quintero 1989
José Pablo Medrano 1989

Hoy, 2 de febrero de 2011, estas son las generaciones presentes en Costa Rica. Por ejemplo, los ganadores del Premio Nacional de poesía Aquileo J. Echeverría pertenecen a la segunda postvanguardia, las razones pueden ser variadas, porque no pertenecían a las tendencias dominantes y sí a las periferias, porque su obra poética se ajusta más a los valores estéticos de la segunda transvanguardia, porque a los jurados les pareció que representan los nuevos movimientos dominantes en literatura costarricense. Esta es una propuesta de periodización, válida como cualquier otra, un bosquejo para un proyecto mayor.





martes, 1 de febrero de 2011

Escudo o corona

Tenerte o no tenerte. La moneda
cae al suelo sesenta y nueve veces,
con un golpe seco de metal ardiendo.
Tarde o temprano, la luz te visita,
despierta otros labios, se alberga en tu pecho.
Duerme en ti, delta de espumas.
El amor te hace luminosa,
te viste de nácar,
te inventa de nuevo,
mientras la moneda gira en el aire,
suspendida,
callada,
incierta,
el azar la sostiene sobre el cielo,
un segundo o un siglo,
da lo mismo a una sombra.
¿Tenerte o no tenerte? La moneda cae
setenta veces siete,
y el amor, al instante,
descubre su contrario.

de Corriente subterránea (2004-2010)

La nada perfecta

Junto a mí, tu cuerpo,
el deseo de poseer lo imposible,
la vieja guitarra que no sueña,
el arlequín solar,
tu caracola abriéndose al ocaso.

Junto a mí, tu cuerpo,
suma de alba,
arcángel luminoso,
el viento que se muerde la cola,
la cama abierta a ningún camino.

Tu cuerpo, irrepetible,
y el amor
flamea en presencia del aire,
y el corazón
se asfixia en ausencia del labio.

Junto a tu cuerpo, las encrucijadas,
el amor siempre huyendo
hacia otros horizontes.

Junto a mí...
tu cuerpo es la nada perfecta.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 28 de enero de 2011

Hierofante

        Vuelve a tu ciudad, cuando las vacas marchen en sus calles, y el sol de enero queme las nubecillas y las muchachas muestren a la tristeza sus pezoncitos no masticados. Llueven cipreses en tu ciudad, conejos blancos saltan de las ollas, y tú mamá pregunta cómo seguís, y sos un río de ciénagas como los ríos de tu ciudad. Saboreás el vómito de otras épocas, los gusanos de otras estaciones, sos demasiado refinado cómo para no conversar con estas cucarachas, cómo para no decir que esta es la gruta prometida. Demasiado triste estás aquí, cómo para espantar a los batracios, demasiado para pervertir a la golondrina que se ha posado en tu ojo, el único que queda en el cofre de Bela Lugosi...

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 26 de enero de 2011

Espejo roto

Ahora, no habrá quien me diga:
Esto es el verano. Esto es el desnudo prometido.
En la habitación que dejé atrás,
cantará el canario,
la azotea,
la marisma,
el espejo, en cuyas aguas
bebí hasta la desesperación
de los labios de la belleza.
Al cabo de una estación,
trinará el deseo
sin siquiera posar frente a la cámara.
Detrás de las cortinas,
los besos tuvieron un gusto
a sal,
a herrumbre,
a océano prehistórico.
No habrá nadie que me diga:
Vete… Nunca vuelvas.
El reflejo no existe,
ni siquiera el espejo recoge los pedazos.


de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 23 de enero de 2011

Paseante de la eternidad

Caminé largo tiempo por calles desterradas.
Miraba y en el mirar hallé
la finura de la mariposa
sobre una piel dormida.

El alumbrado público teñía las sombras
de una levedad confusa,
mientras el viento agitaba sus alas
de dragón soñoliento.

Caminaba por calles desiertas,
tendidas de un lado al otro de la ciudad,
y de pronto, se evaporaban en densas nubes
de cristal o lascivia.

En una de esas calles,
descubrí el placer de mirar a los ángeles,
a las madonas y vampiros.
La mirada recreaba cielos desnudos,
amándose en la oscuridad.

El deseo se derramaba
con un aroma agridulce
de perfume barato,
como aquel que exhalaba mi sombra,
de pronto, sorprendida.

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 19 de enero de 2011

Caos

No puede ser esto que escribo
punto y aparte,
cero.
La sonámbula está en otro sitio,
pero ya nada es lo de siempre,
lo mismo.

Alambique, mi rostro,
corto mi rostro en rodajas
de a cien,
en péndulos
de a mil.
Torcido en mi escritorio,
recuerdo que tuve un sueño,
tuve un ciclón,
que giraba, aquí, en mi mano.

No puede ser que pierda
la una y las dos,
las tres y la una,
si alguien piensa que esto que escribo
arde en los zapatos de un cadáver,
está cuerdo.
Pero ya nada es nuevo,
la que despierta está a mi lado
escribiendo,
cuando estoy distante,
punto y coma,
cero.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 16 de enero de 2011

El bolígrafo mágico

No falta nada, Monsieur Eluard,
Ha soltado las palabras,
Y siguen el curso de las aves migratorias,
De las corrientes misceláneas,
De la brisa que cuelga como un guante
Sobre la mesa de noche.
Monsieur Eluard ha desenredado las palabras,
Son hebras de seda china,
Ecos de paloma,
Huellas de tigre africano.

Las palabras, que Monsieur Eluard ha soltado,
Están llenas de palabras,
Desbordan las hojas y el absurdo,
Se pierden en las callejuelas,
En los jardines,
En las plazas.
Están aquí,
Las encuentras en la nada barrigona,
En los cafés de París,
Tan pulcras
Y definitivas,
Como un premio de cristal.

Monsieur Eluard, toma una copa de vino,
Le hace punta a las palabras
Y las arroja
como dardos encantados
A la realidad alucinada.

Crónica del Esplendor (2008-2010)

miércoles, 12 de enero de 2011

Credo Uno, Credo Dos

Basta de palabras cluecas,
de pisarlas,
de molerlas,
de aprisionarlas en cristal o plástico.
Llegó la hora de liberar el trueno,
de liberarlo en sonido estéreo.

II

Cuánto cante el ruiseñor,
cuánto cante el tijo,
cuánto cante el yo,
sea para ti el llanto.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 7 de enero de 2011

Credo Tres

Escribo aunque me muerda la conciencia y se me escape del espejo. Escribo con unas ganas mayúsculas de vomitar el universo en el lavabo. Escribo demoníacamente sobre mis dos tobillos funerarios, sobre mi papiro cáustico, en la piel del gato negro, en las vocales dulces y en las amargas consonantes, de dos a tres, y de nueve a cinco. Secretarialmente, escribo en mi muñón en flor, mi terciopelo azul. Escribo sin esperar ya nada, y espero algo más que el pan tostado. Escribo a veces angelicalmente unido a media sombra, y escucho las cosas por su nombre y a los nombres, por sus cosas. Estoy verdaderamente harto de encontrar el espejo que ha escapado, pero me suelto al aire como un globo. Sin embargo, y a pesar de todo, sigo escribiendo atroz, botánicamente, estas palabras que te aman demasiado.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 2 de enero de 2011

Tríptico de la gacela etrusca

Ni la noche ni el día quieren venir
para que por ti muera
y tú mueras por mí.
Federico García Lorca

I

No te marches, no huyas,
no me abandones serpiente o luz inmaculada,
alondra o filo del amor.
No golondrines esta alma, que muchas lágrimas
caen de mi tierra a mi cielo.
Ay de mí, por no callar este huracán
que persigue sombras amarillas.
Cómo no querer un pubis
más dulce que la rosa,
unos ojos como gacelas,
unos pechos como dátiles dorados.
Canté el Cantar de los Cantares,
canté el éxtasis salvaje,
mudé de alma,
aceré mi cuerpo para penetrar el misterio,
para hundirme en la mar,
en el delta negro de tu dulzura.
No me abandones,
ahora que la luna abre sus muslos,
no huyas ahoraque he vuelto del infierno,
no te marches,
ahora,
que todo es un caos
y un fantasma me besa los labios.


II

Al filo de las cinco, gacela etrusca,
bebí de tus pezones el almíbar,
me hundí en tu carne como mar proceloso,
fui en ti el relámpago,
el puñal,
la consumación del caos.
Gacela etrusca, mordí tus hombros aldeanos,
extendí tu fragancia por el mundo,
deshice tu candor,
tu cabellera salvaje.
En ti ardió mi crepúsculo tardío,
en ti el azar
aúllo sobre su cornamenta.
Hermosa como tú ¿Quién?
mi pequeña gacela,
el delirio
gime como el viento,
gime aún más,
hasta que se rompa el vaso
y la sangre huya
sobre un hilo de estrellas.


III

Al verte a ti,
veo a las mujeres que he amado,
veo el océano salpicando mi ventana.
Es cierto...
Nací,
fui concebido para esto:
verte desnuda
en la inmensidad del aire;
joven aún más que la flor,
aún más que la aurora,
haces del deseo
el esplendor de la brisa.
Hueles a luna y a sombra,
miras como una laguna de cisnes
y mandrágoras.
He visto espejos más bellos que tus ojos,
he visto candelabros,
cuya silueta enloquecería a los poetas.
Pero tú, gacela,
despiertas un ansia funeraria
y un deseo carnívoro...
Tocar tu desnudo como quien toca
la canción más hermosa,
es mi último deseo.

de Corriente subterránea (2004-2010)

Acerca de Posesiones de Lorena Vargas Mora

La poesía de Lorena Vargas Mora es una poesía concisa, sencilla, evocadora, capaz de atrapar el instante y la memoria. En ella, nos habl...