jueves, 7 de julio de 2011

Encuentro

      Hay hechos que parecen sacados de la manga de un mago, hilados en algún sitio entre las estrellas y el cielo. Ella llegó a mí como una gota de lluvia que, de pronto, te da una bofetada en la mejilla. Después no se puede mirar la realidad de otra manera, o mejor dicho, la realidad toma la forma de sus ojos, sus labios, su cuello, su cabello. Tintinea luminosa la blancura de su piel. Todo sonríe. Todo tiene aromas y maravillas. Resulta que hasta la lluvia tiene una alegría tierna. Huyen los grises, los fantasmas, las arañas. Florecen las mariposas. El alba es mucho más alba.
     Ella no lo sabe, pero me ha despertado de un letargo de siglos. La miro pasar por mis ojos, detenerse, mirarme, como si escudriñara el abismo que llevo en el corazón. Siento que tiembla cuando me acerco y la beso. Sus labios se abren como buscando llenar el vacío, que aletea entre la tercera y la cuarta costilla. Al abrazarla, me dejo ir en la corriente que me envuelve, me llena de no sé que delicia. Todo mi cuerpo se funde con su cuerpo. Ardemos sin arder. Somos diferentes, iguales, extrañamente recién nacidos el uno en el otro. Cuando al fin nos separamos para respirar el mundo. Nos damos cuenta que nos hemos encontrado, que entre la multitud ya no somos dos seres anónimos que tropiezan con los días y las noches.
     Pero ella, en ese minúsculo instante, no se ha dado cuenta que me ha despertado a todos los sentidos, que su aroma, su mirada, su piel, sus labios, su voz, me embriagan con una dulzura virgen, me llenan de palabras y sueños, me inundan de una alegría dulcemente perfecta.

4 comentarios:

  1. Excelente amigo poeta Crisitan Marcelo Sánchez: he vivido cada una de las palabras de tu escrito y comparto toda tu alegría!

    Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

    Frank Ruffino.

    P.D. No hay alegría más inmensa para un poeta varón que el amor de una mujer! Ellas, incluyendo a la propia poesía, son mis tiranas.

    ResponderEliminar
  2. Sinceramente, este poema me ha cautivado.
    Cada palabra me eleva e introduce en lo mas profundo de este texto.

    ResponderEliminar

DECÁLOGO DEL POETA MEDIOCRE

1. Escribir de cosas hermosas no hace bueno un poema Las rosas y las joyas, estamos de acuerdo, son hermosas. Pero incluirlas en un poe...