William Eduarte (1983) Poeta y cuentista costarricense. Es productor audiovisual. Ha pertenecido a diferentes talleres y grupos literarios: "La Merula del mango" y "Libertad bajo palabra". Es fundador de la sección de literatura "Himeneo" del suplemento "La MalaCrianza", del Semanario Universidad. Ha publicado el libro de poemas frecuencia de manicomio (2006), también ha publicado un libro de cuentos.
En el año de Nuestro Señor de 2000, se publicó un artículo titulado El rumbo de la poesía joven de Costa Rica. Era la primera fase de una investigación que nunca se llevó a cabo. La idea central era comprender las diversas tendencias que formaban la primera transvanguardia. Un concepto surgido de la reflexión y la oposición al término postvanguardia. La postvanguardia se caracterizaba por considerar la palabra un isntrumento; la poesía, una actividad humana más entre actividades humanas. El poeta era guía, demiurgo, y la poesía se comprometía con el mejoramiento del ser humano. Entre intimismo y compromiso se debatía el hacer del poeta. Hablar del sueño, la locura, el mito; o hablar de los oficios, la revolución, los explotados y los explotadores. La tensión entre un grupo y otro era palpable. El silencio como un fantasma recorre Costa Rica. Y aún como un leñador hecha leña al fuego.
El concepto de transvanguardia también se opone al concepto muy extendido de antipoesía, pues el término acuñado por Nicanor Parra comprende una serie de procedimientos y técnicas particulares: la ironía, la narratividad, la sustitución, el performance, el artefacto poético, el chiste, el refrán. La antipoesía de Parra es una burla a la "poesía poética del poético poeta", no así la mayoría de la poesía joven costarricense. Por otro lado, el término transvanguardia comprendería todas las tendecias que atraviesan la vanguardia y se encuentran al otro lado de las postvanguardias. La transvanguardia aglutinaría desde la poesía poética de poético poeta hasta la poesía zen o minimalista, la poesía narrativa, el chiste o artefacto poético. Además comprendería las más variadas mezclas intertextuales, polifónicas o monofónicas. Pues, el texto poético es atravesado por diversos discursos que lo destruyen y reconstituyen según el horizonte y la red del lector. Dentro del concepto de transvanguardia se incluiría los conceptos de poder, tendencia y exclusión.
La poesía de William Eduarte Briceño pertenece a la transvanguardia y, en ella, a la corriente dominante en la poesía joven, caracterizada por la sencillez en el lenguaje, la supresión de los adjetivos, el uso del voseo, la preferencia de la sinecdoque, la metonimia, la hipérbole, la antropomorfización y zoomorfización sobre la metáfora y el símil; la descripción del espacios sórdidos y burdos, la búsqueda de lo feo, a la manera de los poetas simbolistas o de los beatnik; la inserción de otros ámbitos de la cultura no necesariamente artísticos o literarios; así como otros discursos del saber; la humanización de la poeta, ya no demiurgo, profeta, mago o alquimista. La poemas de William Eduarte son un claro ejemplo de cómo se impone una manera de escribir y pensar la poesía. Verbi gracia:
urbana
a sofía
el rock con que crujen las avenidas
saltan a la corriente
pordioseros de ojos púrpura
señoritas desnudas en las aceras
taxistas deteriorados por la misma conversación del odio
/eyaculación del humo/
los autobuses
se han detenido violentamente
ante la poligamia de las señales
nadie ha muerto de aire
mueren de ciudad de tránsito
de luces que llegan
a la misma hora
en que se corrompe la vida
memento
mi saliva
sabe
igual a tus ojos
la urgencia
tiene tu misma sombra
Cuando todo está perdido
miro dos veces
una cuando inicia el mecanismo
se disparan
las residencias del recuerdo
luego hoy
que he dejado el entusiasmo
para desaparecer en una carrera
de bestia adormecida
entonces
me encuentro con la leve caricia de un flash
mientras cierro los ojos
quiero ser simplemente
xviii
mi muerte
descubre la carne de su música
compone sobre la madrugada
con el fino polvo
que es el silencio
termina una partitura
reinicia
es el inicio de la ausencia
La crítica no es decir: este poema es malo, este otro es bueno. simplemente describir aquellos aspectos que se observan en los textos. En el momento en que juzgo un texto, salto de la episteme a la doxa, ejerzo mi autoridad sobre el texto. El poder, sea de quien sea, denigra al otro, ningunea al otro, silencia al otro. El poder existe, siempre ha existido, lo que cambia son las manos, las plumas, los lapiceros en que anida como ave carnicera. Condenado al olvido el poeta se enfrenta cada día. Cada amigo muerto es una voz de un coro enloquecido.
La poesía de William Eduarte es buena, mala o regular... no lo sé. Lo que sí sé es que es un poeta costarricense, como tantos otros, que empiezan a dar sus pasos, la belleza o la dureza de su poesía depende exclusivamente de su talento. ¿Y la locura?