martes, 28 de diciembre de 2010

Pequeña Oda Clásica

Esto no era un paraíso, ni siquiera un violento paraíso,
Por eso huiste al norte,
Por eso te marchaste con tu grasa y tu locura
Al país de los sueños verdes.
Salió Walt Whitman a recibirte en su barba feroz,
Y una horda de leñadores, albañiles, carpinteros,
Náufragos, amas de casa,
Puritanos y pornógrafos,
Jack te recibió en calzoncillos, con una cerveza sucia
Y un cigarro largo,
Te recibieron los lagos inmensos, las montañas,
Y con el viento ácido la primavera abrió todas sus flores
Debajo de tu lengua.
Esto no era un paraíso, ni siquiera un paraíso rico,
Te recibió Ginsberg con café y tostadas,
Con jugo de naranja
Y fornicaste con él y su pandilla
Y bebiste en todos los bares de Miami a Nueva York,
De Boston a Luisiana,
De Los Ángeles a Texas.
Sabías que esto no era un paraíso,
Por eso te marchaste,
Por eso te uniste a la Nación,
A la multitud que vomita en la Quinta Avenida,
Porque aquí solo había indios y otras especies innombrables,
Pidiendo limosna frente al Teatro Nacional,
Una limosna a los rubios pasajeros
Que se extravían en las piernas de la ignorancia.
Te fuiste porque no soportabas a los poetas
Que le cantaban a los ángeles de Rilke,
Al demonio burlón de Cernuda,
Y temblaban de la nuca a las rodillas.
Esto no era un paraíso, nunca lo fue.
Atrapado en sus fronteras indecibles,
Ahogado en su estupidez de corazones y peluches,
Vivo como un fantasma
Entre los hijos de Dalila,
Entre la descendencia de Amaranta,
Entre los vástagos enloquecidos de Nemrod y Pilatos,
Porque te marchaste buscando rascacielos,
Buscando a Burroughs en las costas de Liberia,
Traficando con Ferlinghetti alucinaciones y naves espaciales.
Te marchaste como se marchan las hojas secas y las golondrinas,
Los ataúdes y las estaciones.
Dejaste el Carnaval en manos de los ciegos,
En la prosa burda de los necrófilos,
En las garras y hocicos de los monos aulladores.
Un paraíso por ti está sangrando,
Antes sangraba de otro modo,
Antes sangraba solamente,
Su herida era jugosa y musical,
Aunque nadie la había visto con tus ojos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Despojos del paraíso

I
Gira tu piel contra mi piel,
Resbala por el aire endurecido.
Somos el río que desemboca
En el alba. Canta el amor,
Somos la ardiente noche.

III
Tienes todo el tiempo del mundo.
La casa es el paraíso. Su boca
Es la espuma que estalla
En el aire. Todo el tiempo
Del mundo no es suficiente.

IV
Baila para mí, dulzura o gacela.
Baila sobre mi océano.
Baila alrededor de la cama.
Giran los floreros,
El invierno gira.

V
No inventé nada:
Tus labios eran un carrusel.
Delira mi lengua desnuda.
Al borde de la aurora,
Cantan los cisnes bajo la lluvia.

de Crónica del esplendor (2008-2010)

lunes, 22 de noviembre de 2010

Memoria del abuelo

Al parecer no he muerto,
tengo el rostro hueco y la mirada filosa.
No… no he muerto. Me lo dice el tío Manuel
que se emborracha con whisky y salmón,
me lo dice el abuelo,
y también el canario de madre,
que hace días, está tieso en el tiesto.
Si miro así es porque estoy seco y triste,
hasta el hartazgo de sueños.
Vivo en un pequeño apartheid,
con muertos de niebla y libros ruidosos,
con famosos sin fama
y un perico enloquecido por las tuberosas.
Embadurno las paredes con retratos añejos
y agonizo de pereza
y me siento feliz de estar soñando
sobre una silla rota.
No estoy muerto, en verdad, no estoy muerto.
Pero, cómo es posible,
si ya me había acostado en el sepulcro,
feliz de saber que solo fantasmas
llaman a mi puerta.
Al parecer no estoy muerto,
tengo las manos como seda o jabón,
la mirada flaca y el rostro lleno.
Repito los mismos gestos de hace treinta y tres años,
y mi abuelo en su tumba me dice
que seguimos muriendo.

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 16 de noviembre de 2010

Muchacha morena

Temprano, tu cuerpo se extiende como un campo diminuto, donde me acurruco a mirar los faroles de San José. Muchacha morena, entre tus piernas nace un río caliente, sobre tu piel navega mi antigua barca sonámbula... Llevo a tu pubis los muertos nonatos, los olvidados, los rechazados, los alcohólicos, los vagabundos. En tu desembocadura, yacen aquellos que nunca vieron la luz, que saltaron al vacío… Muchacha morena, cuánta felicidad se agita en tus muslos, cuánta voluptuosidad en tus negros pezones. Temprano, salgo a hurtadillas de tu río, avanzo solo bajo un sol de sangre, glorioso el cuerpo, glorioso.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pequeño burgués

Tenías razón, me aburguese sin darme cuenta,
fue fácil, demasiado fácil,
una cucaracha que escapa de un zapatazo.
Dejé los libros, los gritos, los aullidos.
Guardé el rencor, las palabrotas, los disfraces,
y me quedé como un niño que no sabe
que hacer con su cuerpo.
Abandoné a las mujeres fáciles, las arpías,
tendí mi cuerpo para beber del frío...
Amordacé los deseos,
encerré a la bestia que aún golpea en mi pecho.
Todo para ser un hombre respetable,
que paga sus deudas y se muere,
que ama y odia en silencio,
pero se muere,
interminablemente se muere a solas,
se muere correctamente,
a dos pies del cuerpo que ama con locura.

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Mirada o ceguera

No hay que darle largas al asunto,
Un vaso de agua
Es un lago de cisnes o ángeles marchitos,
Una rosa es una rosa,
Según los derechos vegetales,
Esta noche escribo
Sobre un papel que acaba en pesadilla.
Miro a Oriente
Y nace un sol alegre y transitivo,
Más bien una llama pobre,
Quiero decir que es un sol tercermundista.
¿Cuántos poetas hacen falta
para hacer una novela?
Un poeta, dos poetas,
Dos por tres son cinco.
Interrumpo el balbuceo de mi mano derecha,
¿Para qué? Nadie lo sabe.
Un vaso de agua puede llegar a ser una nube,
Claro debe pasar de grado o escalón.
Una rosa es una rosa,
Una espina es un clavel,
Cantaba mi corazón en tiempos de la ausencia.
Esta noche escribo,
Todas las noches escribo,
Miro a oriente
Y nace una luna tan bella
Como las palomas de tu pecho.
No sé si estoy feliz,
O este paisaje de ángel y anaconda
Se marchita absurdamente
En la mirada.

de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 5 de noviembre de 2010

Juan Alberto Corrales y Las fábulas del erial

JUAN ALBERTO CORRALES(San José, Costa Rica,1980). A los 15 años viaja a España y Bolivia con la Ruta Quetzal becado por la Agencia Española de Cooperación Internacional. Estudió Derecho en la Universidad De La Salle donde obtiene en 2002 el título de abogado y notario público. Diplomado en Formación Política de la Friedrich Ebert Stiftung.Ha trabajado como asesor en su país en el Parlamento y el Ministerio de Trabajo. En 2007 es becado por la Fundación Carolina para realizar el Máster en Acción Política de la Universidad Francisco de Vitoria en España. Ha publicado ensayos en revistas jurídicas especializadas. Actualmente reside en Lima, Perú.

                          La estancia púrpura

Mi alma era un desierto habitado por animales fantásticos
quimeras sobre catedrales.

El silencio en las naves gélidas.
La caída al abismo en los altos y estrechos vitrales.

Adyacente a estos templos las avenidas luminosas
niebla encendida en extensas galerías,
una sucesión de salones de los que pendían las máscaras
que proyectaban una luz roja y espectral a través de las colgaduras.

Había una gran belleza y desconcierto, una multitud de ensueños a veces terrible./

Me recosté sobre los sitiales de terciopelo,
las delicadas luces cruzaban el claroscuro.

Al extremo de una de las estancias una lámpara y su reflejo,
un extraño y asombroso efecto.

Pensé en el espejo como una ventana desde la que era visto como un rey,
claridad semejante a una luciérnaga y entre la multitud apareció.

¿Quién era ella?

Su cabello tenía un aroma lánguido y suave.

La noche moría con ella en mi descanso.

Extendía sus brazos, resplandeciente como el agua.

¿Qué es este veneno como que corre por mis venas como un río de cristal?

                                                                              Ángel de la mañana

En temporadas estivales bebí las lágrimas de las vírgenes.

La estrella del amanecer me confirió la facultad de ejecutar cada venganza
y con el espíritu de la traición me sentí dischoso en los placeres de la discordia.

En el seno de los tugurios y en infiernos de oro
las madres maldijero a gritos mi nombre.

Clamé al cielo la redención de mis pecados
pero mi consciencia no ha escuchado desde entonces respuesta.

¿Cuál es tu nombre?
Soy Teseo hijo de Egeo también soy olvido por siempre.

                                                  El río santo

El río santo ya olvidado
era trasparente al comenzar el día
errante con árbol, roca y piedras
y en un lecho de hielo como si nunca hubiera sido.

Por encima de efímeros dioses o abismos tu luz permanece
y en tu búsqueda podía escuchar un invisible deleite.

Era entonces compasiva y con mayor temple
en esos días grises atrayentes para mi espíritu
en su inocencia, la locura de sus palabras.

Un esfinge pálida ha saltado desde el muérdago
la he visto como un presagio, un buen augurio.

Una cruz cesleste en las montañas
una cruz celeste en mis sueños.

Las fábulas del erial revela un encuentro personal con lo que se cree sagrado, la contemplación de símbolos liberadores en lugares fantásticos, a través de animales míticos o situaciones más introspectivas. En cada historia se repiten escenas: una ciudad distópica llamada Ur como la antigua región Sumeria, afuera de esa ciudad un erial y un bosque. Las fábulas del erial toman forma en cada poema a través de experiencias disímiles al igual que la monstruosa quimera con fisonomía de diferentes criaturas. Son relatos breves1.
Gracias a Juan Antillón, que remitió el libro en formato pdf. En Los siete ahorcados se trata de ser consecuente con la idea de pluralidad y de abrir un espacio a la poesía costarricense, con el fin de estudiarla y darla conocer. En nuestra mínima historia literaria, el transcurso o el proceso evolutivo de la lírica --como quiera pensarse-- siempre ha sido mutilado, por la generalización, dejando de lado cualquier producción lírica que se aparte de las tendencias o corrientes dominantes.  No es nuestra función juzgar, si una obra es buena o mala, si no profundizar en su origen y en las relaciones que se establecen con el continuum de obras de poetas costarricenses. Sea pues esta pequeña muestra de la obra de Juan Alberto Corrales un homenaje a la memoria que constantemente se nos escapa...
1. Tomado de la Red Carolina, 2010, 5 noviembre.

domingo, 31 de octubre de 2010

Luis Kleiman: La poesía místico-científica

Luis Kleiman Mermelstein (1948-1999, Costa Rica) Ejerció el periodismo en "La palabra de Costa Rica" de Radio Monumental, fue corresponsal del diario La Nación en Brasil. Fue fundador y director del periódico ANAJNU. Fundador y director del programa radial KOL HA-SHALOM en la radio de la Universidad de Costa Rica.Algunas de sus obras son: Mis primeros salmos (Poesía, 1970) Opus cero: Sinfonía teórica (Poesía, 1982) Ritual Salobre (Poesía, 1988) Meditaciones y creencias (Poesía, 1998).
La poesía de Kleiman se ubica insólitamente en la primera postvanguardia, formada por aquellos poetas nacidos entre 1938-1948: Jorge Debravo, Laureano Albán, Julieta Dobles, Marco Aguilar, Mayra Jiménez, Juan Antillón, Alfonso Chase, Rodrigo Quirós, Germán Salas, Carlos de la Osa, Guillermo Sáenz Paterson, Elliette Ramírez, Rosa Kalina y otros. Para esta generación el mundo es una realidad política, una axiología moral edificada sistemáticamente por la circunstancia social. El hallazgo principal de los nuevos poetas consiste en señalar la condición política de la realidad, y en reconocer una función específica del ejercicio literario: testimoniar la historia, sin otra mediación que la vehemencia y un conjunto básico de principios humanísticos: solidaridad y fraternidad entre los pueblos oprimidos. La historia y el diario acontecer se convierten en las principales fuentes y tópicos de esta poesía; así como la patria, el pueblo, el compatriota, el soldado, la amada, el obrero, el campesino, el proletario en general. De esta percepción política-social, se deriva la vuelta a lo primigenio, el erotismo de la madre tierra, la utopía y la creación del nuevo paraíso. El sistema retórico de esta generación se funda en la simplificación expresiva del lenguaje poemático, el empleo del discurso coloquial, incluidos los giros y el léxico popular, la vehemencia y la exhortación como recursos expresivos; cierto prosaísmo sin abandonar algunos rasgos vinculados a la poética tradicional, como la rima, el ritmo y la métrica 1. Un desarrollo mayor de la poesía social o testimonial se alcanza en la década de los setenta y de los ochenta, entroncado con el realismo sucio de los noventa y principios del siglo XXI.
Luis Kleiman introduce el experimentalismo y continúa con la experiencia místico-erótica en la poesía costarricense La poesía experimental española nace a principios de la década de los años sesenta como un intento de asimilación del legado que dejaran las primeras vanguardias para, de una vez por todas, superar el aislamiento de la cultura franquista y restituir el perdido espíritu de renovación de los lenguajes estéticos que aquéllas propugnaran como máxima aspiración del trabajo artístico. En un primer momento, el origen del movimiento cabría situarlo en la actividad llevada a cabo por Julio Campal y el grupo de jóvenes artistas que lo rodeaban. Campal, poeta hispano-uruguayo (1934-1968), se dedicó fundamentalmente a la difusión de las poéticas vanguardistas de principios de siglo, utilizando como medio la organización de conferencias y debates públicos donde los más inquietos podrían reencontrarse con unas concepciones estéticas que en la España del tardofranquismo se consideraban muertas y enterradas 2. Sobre todo en Opus Cero: sinfonía teórica, Luis Kleiman experimenta con una poesía cercana al futurismo y a las tentativas del experimentalismo. En sus poemarios Ritual salobre y Meditaciones y creencias se decanta por un misticismo con influencias modernistas.


III LÓGICA

a Samuel Rowinski, amigo de las letras

La oposición de los magnetos,
dividos, separados,
amparados en sus polos disidentes,
causa la anulación de las fuerzas.

Y en el núcleo,
equilibrado el movimiento,
por inercia,
decrece hasta la muerte,
la multiplicación de los verbos.

OPUS CERO: SINFONÍA TEÓRICA

Titulando poemas a lo largo del río,
el poeta molecular del presente,
prende sus criterios narcóticos
en la estructura craneal de la mañana.

Igualmente,
la carótida sensual
y la yugular abultada de la risa,
y el trigémino variable de la sensación,
y los albures semánticos de la insistencia,
amanecen en sueños periódicos,
clasificando bibliotecas,
detenidas en el rumbo del ángulo.

Más allá,
el paroxismo adulterado se esculpe
en la materia inorgánica del espejo.
Y en las rotas retículas apareadas,
acomoda vicios, la esperanza.

El universo cotidiano,
bucólico, elegantemente ausente,
agónico, riguroso, didáctico,
empírico, boreal,
enseñoreado en longitudes,
eructa diálogos en soledad.

de Opus cero: Sinfonía Teórica

La piedra que nos precedió

Construíamos el sueño
con solo llegar a la piedra que nos precedió:
a la piedra mutándose en los labios de la memoria.

¿Acaso un simple vapor silenciado por el aire
hizo que olvidaras las arenas?

Los pasos se han desdoblado;
al olfatear la sal que te sostiene el corazón.

Te conoció la lluvia antes que el sol,
antes que la madera roncara bajos tus pies.

Estabas en la intimidad de los bosques
custodiando lunas inmensas en el espejo.

Y nos arrodillamos junto al rostro del río
hasta anudarnos en una misma sed,
sin evadir entonces la piel del cielo.

de Ritual salobre

Ebriedad

Tus crepusculares labios esbeltos
son selvas anheladas que rugen en la ebriedad
de tu calidad cabellera.

Y hundes tus uñas de mármol
en los corales libidinosos de mi piel
que como tallo azucarado,
se retuerce junto a las sales de tu cuerpo.

Recuerdo el musgo y el eco inerme
de la tierra madura de nuestros genitales.

Recuerdo el deshielo de tus dedos
en cada caverna de mis glaciares.

Y la memoria encendida en una lágrima.

O la ceniza que entibió vides y helechos
con sus briznas martirizadas.

Estabas borrosa, fantasmal,
entre la leña y la humareda que santificaba
tu piel en los tatuajes de la espiga.

Solo tus senos libres liberan mi martirio
que se funde en tus entrañas.

Solo tus ecos hundidos en mi vaso
crean el soneto de una lira en trance.

El grito rabioso de tu barro resguarda
la insurgencia de mis espamos,
el último forcejeo de mis regazos,
la noche esclavizada por mis asaltos.

de Meditaciones y creencias

La poesía de Luis Kleiman representa un campo de conocimiento infinito, de cómo actúan las tendencia sdominantes sobre el espacio literario, ámbito que ha cambiado de máscara en los últimos cincuenta años, pues en esencia no ha cambiado de rostro.


1 Monge, Carlos Francisco. (1992) Antología crítica de la poesía de Costa Rica. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica, p. 28-32.
2 Fernandez, Juan Carlos (2010) La poesía experimental en España.  Recuperado el Noviembre 15, 2010 de http://members.fortunecity.com/mundopoesia2/articulos/poesiaexperimentalenespana.htm

martes, 19 de octubre de 2010

Retrato de muchacha anglosajona sin música

Está sentada hablando,
Está sentada hablando en una silla,
Está sentada hablando en una silla
Con quien podría ser su amante o su fantasma.
Está sentada hablando en una silla,
Ya tarde,
Un pez de cobre navega entre sus piernas.
Está sentada en una silla hablando,
Cuando una gota estalla sobre el piso,
Gozosa o desabrida.
Está sentada hablando solamente,
Afuera el frío tropieza
Y orina en una esquina.
Está sentada hablando en una silla,
Adentro,
Alrededor,
Abajo,
Afuera se saluda la nada con el caos.
Celebramos por fin tu cumpleaños.
Está sentada hablando en una silla,
En una silla está sentada,
En una silla, hablando, está sentada,
Como un espejo que se rompe,
Siete años, no más,
De mala suerte,
Es un gusto oírte, hasta mañana,
Ya no te mueras, por favor,
No digas nada...

de Corriente subterránea (2004-2010)

lunes, 18 de octubre de 2010

¿Cuándo vendrán los piratas?

¿Y que será de nosotros sin bárbaros?
Quizás ellos fueran una solución después de todo.
Konstantino Kavafis
Nadie le dijo al Gobernador
Que pronto llegarían los piratas.
Nadie le dijo que los piratas buscan
Riquezas sin sentido,
Que violan, queman y arrasan la eternidad.
El niño le pregunta a su padre:
¿Cuándo vendrán los piratas?
Pero los piratas ya se habían llevado
La plata y el oro,
Ya no había nada que llevarse,
Por eso la gente vivía
bajo el límpido azul de cielo.
Nadie quiso confirmar la noticia,
Ni el señor Presidente,
Ni la cámara de Diputados.
Nadie sabía a ciencia cierta
Si vendrían los piratas,
Pues el cielo era claro y gracioso,
Y los indios habían desaparecido
Tras las montañas y el alcohol.
El niño volvió a preguntar:
¿Cuándo vendrán los piratas, papá?
Pero los piratas han vuelto a sus islas secretas,
A sus corporaciones,
A sus mega ciudades,
Lo único desean ahora es el agua,
Las plantas y las playas,
Y la humedad tropical de las muchachas.

de Corriente subterránea (2004-2010)

domingo, 17 de octubre de 2010

Cámaro nocturna

Espero curarme de ti en unos días.
Jaime Sabines

No sé cómo curarme de ti en estos días.
Salgo del night club
y entre las piernas de Mariana
no encuentro la delicia...
Cada noche me arrastro por la acera
como un ciempiés herido,
y un pájaro violeta
me come las entrañas.
No sé como curarme de ti en estos días.
Las risas y sonrisas
son máscaras afines.
Fumo interminablemente ebrio
y mi llanto es
un hipopótamo amarillo.
Cada noche me sumo a la desgracia,
y cada bailarina,
cada cerveza juguetona
no llena el vacío perfecto
y tambaleante.
No sé cómo curarme de ti en estos días,
lo he intentado todo:
putas,
      ninfas
          odaliscas.
Y nada logra curar la sed que me dejaste,
mis labios están secos
como un desierto roto.

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 12 de octubre de 2010

Confesión pagana

Todo fue consumado.
Los niños ya no eran niños,
el miedo florecía en los vasos bizantinos,
las calles desiertas
mostraban al mundo
la decrepitud de los dioses.

Ahí estaba –lo juro – acariciando la belleza,
porque sabía que el placer es bello,
y la delicia, golosa,
y la luz, un ángel que concibe
la embriaguez en los cuerpos.

No me había dado cuenta:
el horror exhibía sus dientes amarillos,
y la gente corría de un lado a otro
sobre gritos y fantasmas.

Adentro, los labios probaban el dulzor
sobre sábanas domesticadas,
y se alargaba la dicha
sobre una sombra suculenta.
Nos entregábamos al placer que,
de algún modo, era prohibido,
lapidado por un dios, triste y arrogante.

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 5 de octubre de 2010

Postal

No descansa la noche.
Anda suelta
y la ciudad extraña los muslos
y el violeta culebrea en las faldas.

Los pequeños animales salen de sus escondrijos
y la noche los acaricia,
los mima,
les da miel de gato
y galletas desabridas.

La noche duerme el sueño ebrio,
la miasma de la sierpe;
la antigua,
la que orina sobre cuaresma y fetiche,
dándose un largo beso torpe.

Los animales de cuatro patas,
de ocho colmillos,
salen de sus agujeros
y le ladran a la noche de los insomnios voraces.

La misma que descansa en el sillón
y da vueltas por la casa
y se dirige a un cuerpo incierto.

de Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 2 de octubre de 2010

Cielo nocturno

Y tú, cigarro…y tú, humo fundamental, cadáver, esqueleto de orangután, vieja bacinica. Cae en ti la torpeza, la suciedad del mundo. Y a ti que pulga te pica el abrigo gris. Sabes, pequeño indigente, que un alma de Dios gusta de las piedras. Probaste el amor a la masa y te dio asco… Y tú, fuego de estrella, de cometa, huracán o tenedor. En catre deseaste yacer con la más puta de todas… Deseaste arrancarle la cabeza a tu muñeca de porcelana, quemar el cielo con un cerillo y una sonrisa franca... Al fin y al cabo, sentiste que no valía la pena el humo fundamental que arrojabas a mi cara.


de Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 1 de octubre de 2010

Citadina

La ciudad se anuncia en las vitrinas,
por el bulevar sale a pasear
con un niño de la mano.
Está sucia, pero muy tarde
se lavó el hollín en la fuente de relojes.
No pinta nada bien el tiempo en la ciudad,
aunque anda descalza y en harapos,
le gusta espantar los pajarillos.
Tiene algo de mujer en cinta.
Está sensible
por el nuevo basurero de los parques,
porque llega Navidad con su marido.
La pobre vieja celebra un cumpleaños,
en honor al alcalde y su corte de gorriones.
Será la reina de la fiesta,
y en pocos días barrerán anuncios y mendigos.
Sólo los niños podrán vender
sus chicles y sus flores,
tendrán permiso de pedir en las esquinas,
después que se vayan a su casa,
después no quiere verlos por sus calles.
Mi ciudad se arregla su vestido,
le queda grande porque es un regalo,
le queda chico cuando salen al desfile.
No te preocupes, pobre vieja,
te pondremos un traje de azahar,
de veras, estarás bonita,
cuando tengamos que meterte en un asilo.

de Corriente subterránea (2004-2010)

martes, 28 de septiembre de 2010

Doble foco en violeta

Al fin y al cabo,
la que duerme con la noche,
la que no sale nunca de la casa,
la que lleva las medias afónicas,
tendrá un muérdago tras la puerta.

La muy dudosa, que pone los pies en el aire
y sumerge su cabello en el agua tibia,
en un sartén humeante,
amará el linaje de los tenedores.
Así es
y así será,
mientras la luna
trueque estaciones por monedas.

La que duerme en la calle,
chasquea los dedos y los dientes blanquísimos,
detiene un taxi para volver a su casa,
a la hora en que la otra tendrá
los labios agrietados,
y odiará el jazmín barato de sus pechos
y al amor que la tiene de rodillas.

de Corriente subterránea (2004-2010)

lunes, 27 de septiembre de 2010

Gravedad

Tal vez nos llueva.
Quizás nos llueva.
Salimos al bar,
al cine,
al parque.
Salimos de dos en dos.
Si llueve se pondrá feliz el tijo,
la calandria,
el ruiseñor.
Quizás la lluvia no sea una brújula sin norte.
Tal vez no sea húmeda, señora.
Se agrava el tráfico,
las buenas tardes,
la patrulla que acaba de pasar.
Salimos de una ciudad sitiada.
Juntos,
dispersos,
a través,
salimos.

Si no llueve, se secará el verano hasta los huesos,
el mismo que te aguarda, bufanda y gabardina gris.

Se agrava la violencia,
el maullido,
las veraneras.
Tal vez no llueva.
Quizás no llueva.
Así de fijo el clima en la pintura,
de ausente la cerveza,
de contrario el luto.
Salimos sin despedirnos,
sin pedir permiso,
conocemos las juntas y las yuntas,
los semáforos.
Se sabe que se agrava el día,
que la enfermedad es grave
y la cura:
un mundo muerto.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Primer amor

A caballo, a talón, a hueco aire, así huele la vida, tan prescindible como un par de zapatos nuevos. Augura, profetiza el fin del mundo para que sea neto. Al verte, al no verte, al olerte como animal que ansía. Me parto la cabeza, vieja zorra. Tu juventud me inspira beber sangre de tu alma. Vivo de recuerdos, de pieles que se secan al sol, de labios espléndidos como vajillas de porcelana. ¡Ah los vellos del pubis! ¡Ah tu voz lenta y frutal! A caballo, a yegua veinteañera, así huele la vida, así este pedazo de mierda, esta mierda pura…

de Corriente subterránea (2004-2010)

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La fragilidad del cuchillo de cocina

Reciente es la herida de mujer que llevo
a los rincones más remotos de la casa.
Apenas sangra se la muestro a las visitas,
a la gata que me lame la aspereza.

Voy por el mundo con mi llaga,
a pecho abierto llego a las casas,
al regazo de los parques.
Tiene un gusto a mar en calma,
a uno que dice nunca, quizás, quién sabe.
Está amarilla como un girasol,
amarillo que agoniza.

Con un bozal y una cuerda,
la saco a pasear en Navidad.
en Pascua le enciendo una vela blanca
y una vela azul,
y otra que no es blanca ni violeta.

Es una herida nueva,
tiene la fragilidad de un cuchillo de cocina,
la tierna expresión de una coartada.

Salgo con ella los domingos.
Tiene que lucir su sangre verde,
su magnitud de pus,
mostrar sus modales en la mesa,
sonreírle a mí y a mis amigos.

Es reciente la herida que llevo
a los rincones de la casa.
Qué bien domesticada –dicen unos –
qué perfectas maneras,
y qué graciosa.

Corriente subterránea (2004-2010)

sábado, 18 de septiembre de 2010

Gustavo Solorzano: "La condena" o la persistencia del trascendentalismo

Gustavo Solórzano Alfaro (1975, Costa Rica). Poeta, ensayista, editor y profesor. Actualmente es editor filológico en la Editorial EUNED. Ha publicado Del sudor de tus ojos (1994, San José: Líneas Grises), Las fábulas del olvido (2005, San José: EUNED) y La múltiple forma del delirio (en edición, San José: EUCR). Textos suyos han aparecido, entre otros medios, en Ariadna-RC, Palabras Diversas, Espéculo y El invisible Anillo (España); Isla Negra (Italia), Alforja (México), El Intelectual (El Salvador), 400 Elefantes (Nicaragua), Revista Nacional de Cultura y Revista de Filología y Lingüística (Costa Rica); Letralia (Venezuela) y Remolinos (Perú).

     La poesía joven costarricense es heredera de una tradición, y a la vez, de la ruptura de esta tradición. La tradición de la ruptura es un tema que atañe a las vanguardias, a las postvanguardias, y a las transvanguardias. La tradición en Costa Rica se desarrolla en tres focos: la vanguardia, la poesía de compromiso o social y el trascendentalismo. La vanguardia con sus estrategias discursivas, sus métodos y su retórica ha sido la fuente de la que han bebido los poetas postvanguardistas y transvanguardistas. Tanto la poesía social y el trascendentalismo asumieron las técnicas vanguardistas, pero a diferencia de la vanguardia, buscaron darle un fin a la poesía: el compromiso social o la experiencia trascendental. A pesar de la búsquedad de la ruptura, la persistencia de la poesía  social y la del transcendentalismo refleja un problema aún no resuelto entre la estética y la ideología.
      La poesía de Gustavo Solorzano Alfaro es heredera del movimiento trascendentalista. El lector no debe confundir el trascendentalismo costarricense con el trascendentalismo norteamericano. El trascendentalismo se funda con el  Manifiesto Trascendentalista  y poesía de sus autores (1977): un ensayo-antología, en el que Laureano Albán, Julieta Dobles, Ronald Bonilla y Carlos Francisco Monge exponen los métodos y límites de la poesía. El ensayo-antología con el tiempo se transformaría en un manual de cómo escribir poesía, una suerte de texto sagrado y sacralizador. Frente al proceso de heterogenización de la poesía, que  planteaba Octavio Paz en Los hijos del Limo, el trascendentalismo se propone un proceso de homogenización, mediante los talleres literarios. El mismo proceso de homogenización lo sufren los poetas que se agrupan en la poesía social y en el realismo sucio. El ensayo-antología busca colocar la escuela trascendentalista como antípoda de los movimientos literarios precedentes y subsiguientes, considerados modas, pues el trascendentalismo se convierte en una suerte verdad suprahistórica. El Manifiesto trascendentalista afirma que la poesía tiene origen en los profetas y los cantos religiosos, que el trascendentalismo aplica el método científico, que se basa en la supra-consciencia y no en la sub-consciencia, que la poesía es una experiencia especial que trasciende la experiencia cotidiana del hombre, que el poeta trascendentalista aplica la inspiración y la elaboración como un todo, que lo trascendental no es una preocupación metafísica u ontológica, es un pleonasmo. que el trascendentalismo se opone al creacionismo, el surrealismo, el exteriorismo o la prosaíza, que la poesía no es circunstancial, pero está comprometida con todas las circunstancias, por lo que debe llevar al hombre a un humanismo trascendental, que negar el lenguaje figurado es negar la poesía, aunque el lenguaje figurado y el directo se unen en todas las obras literarias, que la poesía es comunicación integral de vivencias trascendentales, un instrumento en la evolución humana, el destino de la poesía que es ultra-literario, porque escapa de la literatura y se confunde con la vida.
      En su libro La condena (2009), Gustavo Solorzano Alfaro no escapa de su aprendizaje literario. El trascendentalismo se encuentra presenta en las estrategias discursivas, en la retórica, en la ideología-estética de sus poemas. El poema que abre el libro se títula "Poeta" (EL POETA RECIBE A SU AMIGO), dice:

He recorrido campos enteros
con tu nombre en mis labios.
He guardado este momento
desde que el sol partió al Oriente.
Me he eximido de tareas más audaces
por defender la palabra y el templo.

La ciudad nunca ha existido
más que en el poema y la canción.
Tu espada es solo el reflejo mortal
de haber perdido a quien amabas.
He aguardado tu llegada,
traicionera y culpable.
La he soñado
en todas las noches del mundo,
en todos los rincones del fuego
y en todas las caras del tiempo.

Hoy llegas hasta el umbral perdido
de mis letras austeras.
Llegas para romper la profecía
y doblegar al cordero.
Te has visto en el mar invisible de las horas.
He reconocido tu historia
en el espejo mortal de mi casa.

Toma asiento, hermano,
puede que aún tengamos tiempo para eso.
Cuéntame tus viajes y tus sueños,
hazme partícipe del feroz latido de tu pecho.
Justifica una vez más tu existencia,
que no son los dioses quienes pierden,
es la noche y su quimera.

El poema "El poeta" es toda una profesión de fe, en la que el poeta plantea un deber: defender la palabra y el templo.  La defensa de una estética se hace con escritura con las estrategias discursivas, con persistencia de recursos estilísticos. La repetición se convierte en un principio constructivo del trascendentalismo, repetición de  acentos, ritmos, palabras y claúsulas. La realidad no existe, o mejor dicho, solo existe en la medida en que puede ser creada por la poesía. El poema cargado de un fuerte misticismo deja entrever los presupuestos del trascendentalismo. No obstante, ningún poeta es una máquina de hacer poema, ni siquiera capaz de quedarse quieto en un solo lugar, mientras mira pasar el carnaval. En La cábala y la crítica, Harold Bloom, se propone la idea del inter-poeta, lector-escritor, que sufre la ansiedad de las influencias, las malas lecturas fuertes y las malas lecturas débiles. El poeta en algún momento se enfrenta a su aprendizaje, cambia, se transforma, inicia una búsqueda personal. Tarde o temprano, alguien vislumbra el cambio. El poema "Los libros (3)" es un buen ejemplo del intento de ruptura con el trascendentalismo en el seno de la obra de Solorzano Alfaro, dice:

Está roto el vaso que guarda mis entrañas.
Está vacío el corazón que ruega por la noche.
Están negados para siempre los recuerdos.
Esta sellado el aposento de tu risa.
Estoy vestido para la fiesta
y la fiesta es una nube pasajera.
Está olvidado mi rencor y olvidadas mis riquezas.
Estoy sentado en una silla de mármol
en la esquina más profunda de mi casa.
No escucho llantos ni veo las llamas desde Roma.

Esta la silla abandonada y la mesa puesta.
La silla y la mesa se ríen en mi cara.
Sé que las dos detestan mi poesía.
Mi hermana me dijo que me quedara.
Mi perro ladró cuando partí.
¡Qué feliz debió estar!, pues no tengo perro
y las mascotas en realidad me parecen una mala idea.

Estoy sentado, ya lo dije.
Tomo un libro y leo:

Me gustan
más tus labios
que mis libros.
        Jacques Prevert

Oh, Prevert, qué sabio y qué ingenuo:
ese día salvaste a todos los ignorantes,
igual que el monje medieval que nos regaló el cielo
y nos condenó a la estulticia cuando olvidó su latín:
"non intelegere cum legere"

Esta ciega la puerta y dispuesta la entrada,
arropados los instantes y la memoria en remojo.
Todo está guardado, perdido y olvidado.

He estado enfermo muchas veces,
pero jamás como hoy me duele tanto.
He estado enfermo muchas veces,
pero jamás como hoy leí tanto.
He estado enfermo muchas veces,
pero nunca enfermo como hoy lo estuve.

La tercera parte del poema "Los libros" debiera causar sorpresa en el lector que conoce las fórmulas del trascendentalismo. El texto en cuestión se halla más cercano al culturalismo con sus referencias a Roma, a Prevert, a Eco, a Vallejo, a Miguel Hernández.  Y también, al coloquialismo, aunque muy tímido aún. El contexto de  enfermedad permite al poeta expresar una experiencia individual, que no trasciende del ámbito familiar. El penúltimo poema del libro, junto con "El enterrador", "Los lugares" y "Abismos", rompe la estructura del poema largo, constante en la obra de Solorzano Alfaro, también constante en la poética trascendentalista. El poema dice:


"Sueño"

Esperar la muerte es tarea
ardua como la vida misma.
Vivir y morir son estelas
del mar luminoso del sueño,
del ángel terrible que sueña.

Leer el poemario, La condena, de Gustavo Solorzano Alfaro, fue un tour de force con mis prejuicios, mis propias ideas de lo que debe ser o no la poesía. Fue asumir una condición de lector libre, objetivo, consciente que más allá de las rencillas estéticas, las bajadas de piso, el ninguneo y el exilio. Es necesario cambiar las actitudes y las poses, cambiar la manera en que se aborda el fenómeno poético, pensar en el conjunto de manifestaciones líricas que enriquecen el acervo literario costarricense. La persistencia del trascendentalismo como del realismo sucio o del culturalismo debe verse como parte de un proceso de homogenización que realizan los talleres literarios, estudiar las excepciones como parte del proceso de heterogenización es una deuda que aún tiene con los lectores la historia de la poesía de Costa Rica.

Lluvia ácida

No preguntes,
no insistas,
no arañes el mundo o la nada.
Todos estamos bien, menos el aire,
menos el payaso que recita multitudes.

Aquí,
sí, aquí,
te pusieron bocarriba,
te amordazaron el cigarro,
ardieron tus libros,
la música que tanto quisiste,
la que no gustó al criminal ni a la vedette.

Pregunta,
insiste,
araña el muro y la fosa,
el hoyo y la agujeta.
El aire está bien, los otros, no,
los otros muerden espumas y lamentos.

Allá, muy lejos,
pones a rabiar a los poetas,
a las academias y a la noche,
te amarras las manos para que no se escapen...

Arriba, los otros abren un paraguas,
arriba,
más arriba,
te mojas los labios,
el pantalón,
la camisa.
De cierto que no estás en sitio alguno.

de Corriente Subterránea (2006-2010)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Desamparados

Al sur, siempre al sur: las calles, los perros, la mierda pura, la pobreza pura, la ciudad que no acaba de acabarse. Al sur, siempre al sur: la iglesia romana, la estupidez de los zopilotes es más bella que las muchachas mostrando sus pezones al cielo. Los gatos saltando por los techos como gladiadores, la lluvia tan interminable como una lágrima, contenida en un frasco de pegamento. Al sur, quiero ir, quisiera ir a jugar, a juerguear con la razón. Al sur, siempre al sur, donde el sapo lame el filo de un cuchillo y las muchachas ríen tras las sombras apagadas.

de Corriente subterránea (2006-2010)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Celebraciones patrias

Dulce carne, puta carne, gloria de la carne –me dije –, mientras el quinto brazo acariciaba en dos el mundo. Me sentía gloriosamente arcaico, te sentía impúdicamente la felicidad. Penetraba el misterio, bailaba en los jardines de tu pubis: altos almendros, leves cerezos, graciosos nísperos. Vestí tu dulce carne, tu puta carne, Gatubela mía, mientras los claros clarines, las dianas diabólicas, anunciaban tu inocente majestad.

martes, 14 de septiembre de 2010

Bar Morazán

Bar Morazán, te perdí, te perdieron... Muchas noches, mucho orín ha desembocado en tus entrañas. La espuma se derrama en las mesas, debajo de las lámparas tachonadas de moscas. Las chingas desbordan el cenicero. Lagartos viejos eran tus peregrinos. Perros y rabia… rabia y perros copularon sobre las estrellas. Y ahora las mariposas beben mariposas, bailan en minisetas ajustadas, con su colgajo al viento. El pavo real canta Village People: sé un Macho Men bajo el arco iris de florcitas… Bar Morazán, te perdí, te perdieron. Ahora que los lagartos viejos se arrastran en lejanías achacosas, extraño tus puertas con olor a puerto…

sábado, 11 de septiembre de 2010

Ricardo Marín, Para no pensar ¿realismo sucio o...?

Ricardo Marín (1977,Costa Rica). Varios de sus poemas han sido publicados en varias revistas y periódicos nacionales e internacionales como en la revista Malacrianza del Semanario Universidad y la revista electrónica Ping Pong. Fue incluido en la antología Lunadas Poéticas (Editorial Andrómeda 2006). Actualmente es miembro del taller literario de la Casa Cultural del Instituto Tecnológico de Costa Rica. Su primer poemario, Para no pensar, fue publicado por la Editorial Arboleda en el 2008.

La poesía joven de Costa Rica es un tópico que me ha intrigado los últimos veinte años, cuando era joven y ahora en plena madurez de mis facultades. Siento que en toda historiografía hay baches, problemas aún no resueltos. Categorías como coloquialismo, poesía comprometida o realismo sucio, no son lo suficientemente exactas para albergar la poesía de los poetas de la transvaguardia. Prefiero este término a postvanguardia, por considerar que los flujos de información son más amplios, más multitudinarios. Los poetas nacidos entre 1965 y 1980, los llamo transvanguardistas, una etiqueta como cualquier otra que utilizo solo con el deseo de que nosotros, los costarricenses, aprendamos de los españoles, quienes han descubierto que cada etiqueta es un gancho para la mercadotecnia de la poesía. Mientras ellos nos venden a la generación del 98, del 27, del 36, del 50, los novísimos y postnovísimos. Nosotros vendemos individualidades. Como me gustaría ver una antología de la poesía romántica costarricense, del modernismo, del postmodernismo, de la postvanguardia o la transvanguardia, con un sesudo estudio de un académico. Pero, claro, esto no deja de ser un sueño, y quizás deba conformarme por los próximos treinta años con la Antología crítica de la poesía de Costa Rica. Pero dejemos atrás los sueños y entremos en materia.
En el prólogo a Para no pensar, Adriano Corrales subraya que al propuesta de Ricardo Marín es armónica y coherente en su estructura y contenido, parte desde su propia realidad, la del joven costarricense atrapado en la encrucijada del neoliberalismo y su contrarreforma social, y desde el suburbio o extrañamiento urbano...Nos entrega...instantáneas de la ciudad y su periferia, con un discurso que desdeña el costumbrismo y el realismo maravilloso. Se parte de lo concreto pero se pasa por el tamiz de la subjetividad. Trata temáticas poco frecuentadas: la nostalgia por una infancia de barrio popular o un pueblo aledaño a una urbe, y del amor erótico en algunas de sus facetas y reminiscencias, se interesa por la marginalidad, es decir, por los migrantes, las amas de casa, los explotados, los deshechables en aceras y calles, los trasvestidos... desde una óptica de una Costa Rica insolidaria , dolarizada y expuesta al capital trasnacional(Corrales, 2008, 5-6). Corrales expone con acierto los rasgos que se desprenden de la poesía de Ricardo Marín.
Por otro lado, el realismo sucio es una categoría que no deja de convencerme, mezcla de los presupuestos beatnick y de la otra sentimentalidad apela  por la reovación del compromiso cívico. Frente al conformismo cifrado en el encogimiento de hombros, conciben la intimidad como la puerta de la calle, donde las inquietudes individuales se dan la mano con las preocupaciones colectivas. Este proyecto se sustenta en dos presupuestos: la aleación entre la Historia en mayúscula y la historia en minúscula, que invita a contar el presente incluso después de la muerte de los metarrelatos explicativos; y la construcción del yo, que exige el soporte de una subjetividad que carece de grandes certezas y que cifra su capacidad subversiva en la posibilidad de seguir reconociendo sus propias facciones ante espejo. La recuperación de una identidad escindida se troquela sobre el molde un hombre sin atributos, que debe mudar de piel para protegerse contra los dogmas de la ideología y del consumo (Bagué, 2008, 56-59) Las sucesivas derivaciones del realismo favorecen  la evolución de un compromiso Malgré lui, en el que la aparente insolidaridad es la punta del iceberg bajo el que palpita un profundo desencanto, hasta la aceptación de una postura cívica sin ambages. En definitiva, los posibles matices de este realismo, que oscilan entre la demarcación geográfica (realismo urbano) y la exasperación (realismo expresionista), poco añaden a una estética en la que el cinismo ha dejado paso a la consternación.
La poesía de Ricardo Marín responde a los presupuestos del realismo sucio, antípoda del conocido trascendentalismo costarricense. Para no pensar está divido en tres secciones: Mala sombra, Caspas, Para no pensar. Veamos algunos ejemplos de esta poesía:

de "Mala Sombra"



"A COW, THE MOON AND A BIG CITY"

Dile
que no vuelvo

dile que abordé el autobús
con los alcohólicos
mexicanos
boricuas y negros

ya los gitanos se largaron
bailando con Lorca
y ahora los rascacielos
son decapitados por aviones

dile a esa
politeísta de mercaderes
que renuncio a su grin card
al fachio chooping
al protocolo del balet parquin

me cansé del rap y las tiaminas
para entederla

dile a esa ciudad
que mis zapatos se despedazaron
de patear las puertas de su averno
donde las cantinas y los poetas
son animales en peligro de extinción.

de "Caspas"
"WORKMAN"

simplemente se cansó
de aplanchar mis camisas
para ese sueldo tan arrugado.


de "Para no pensar"

"HEIDI"

Solía correr descalza
y en la montaña
un abuelo la abrazaba

creció con la locura de las cababras
entre el pájaro amarillo
el perro gordo y triste
el amigo nombre de santo
que nunca la negó tres veces
quizás porque desde siempre
el amor es un gallo
que canta

al igual que el poema
la orfandad no es algo 
que se escoge

dónde estará
esa treintona
de mejillas sonrosadas
en este devoto siglo
del i-pod y la web.

La poesía de Ricardo Marín constituye parte de las tendencias que dominan la poesía joven de Costa Rica. Ahora que las teoría de las generaciones solo sirve de gancho para el mercadeo. Un teoría de las tendencias vendría solventar ese vacío teórico, siempre y cuando se recodará que el etiquetado solo tiene un fin pedagógico. La poesía de Ricardo Marín es pulcra e intensa, poderosa y estimulante, en palabras de Adriano Corrales. Juzgue el lector, sea su lectura, nuestra lectura.


jueves, 9 de septiembre de 2010

Ocho milímetros de fama

Estamos condenados al éxodo fortuito,
a vernos partir y regresar como en el cine,
a blanquear nuestros dientes
con alquitrán y monóxido de carbono.

Condenados los unos a los otros,
por un desierto interminable,
por una hora que ahueca el ala,
el zapato,
las pantorrillas.
Así como así,
condenados
por usar cloro en el vodka,
por pequeños hurtos en el bosque del lobo.

Estamos como estamos,
con padres y hermanos.
botellas,
almohadas,
paquidermos.

Condenados por la Censura,
a la forja de nuevos eclipses,
a la muy honorable junta de exiliados,
con palomas falsas y fósforos de seda.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Obscenamente en tierra

Crecí en un puerto,
mirando los barcos anclarse cerca de las estrellas
y a los marineros estallar obscenamente en tierra.
Adela Quirós

No conocí el mar hasta el verano,
crecí en un pueblo lluvioso,
en un infierno tropical,
con gallinas degolladas,
conejos desollados
y tepezcuintes fritos.

Me trajeron a una ciudad de risas y pedazos,
y no vi un zopilote
hasta que la muerte bailó
sobre la ausencia de mi perro.
Para hallar las pistas de una encrucijada,
busquen un hervidero de ángeles,
un horizonte con una lámpara de pilas.

Ahora vierto el mar
sobre las máscaras,
el azul, sobre los trastos,
y la delicadeza, sobre una mesa sordomuda.
Las esperanzas pasaron por mi sueño,
pasaron años,
trompos,
lunas llenas.

Sostengo lo que soy con solo un dedo,
lo que no soy con tinta negra,
lo que pude ser con un papiro,
lo que podría ser con furia, asco y alegría.

Todo está, menos el mar.
A usted le dejo su gusto por la espuma,
la sal y la arena del reloj.

sábado, 28 de agosto de 2010

Suciedad

Nada cabalga olor de orines. Chinga de cigarro. Nada puebla el mostrador. Alcohol, borrachos. Los elefantes vuelan por tus ojos. Ciudad, te amo por tus ostras dulces y tus tentáculos de armiño. Al despertar me vi desterrado, me vi sin ti, sin el humo azul de la tortuga. He fumado hasta ver mis pulmones como arrecifes y el mar golpeando la garganta de los desagües. Nada cabalga inciensos demasiado amarillos y Caperucita desnuda… ¡Ah, Qué genio tenía! Escupió en cada una de las ventanas una sonrisa. Nada blandía un asta caliente. Nada se levantaba de la cama como la bella dormida. Cric-cric molía vidrios de colores en los pechos de Moby Dick. Yo estaba solo, acabado…

Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 20 de agosto de 2010

Tres nuevos poetas olvidados: Jorge Zúñiga, Ricardo Segura, Orlando Gei Brealey

La memoria es algo extraña, en la biblioteca descansan tantos libros leídos alguna vez entre tazas de café y cigarrillos. De pronto, el olvido tan hondo y lejano como esas palabras que apenas recordamos. Un día alguien te pregunta por un autor y su obra, entonces, revisas, indagas en la biblioteca, llena de polvo y pelusas. Descubres o descubrís que ahí estaban, esperando, aguardando silenciosos, que les des vida. Sabes o sabés que esa es la suerte de muchos de tus coterráneos y contemporáneos, dormir el sueño del silencio. Sea pues este humilde homenaje a tres poetas costarricenses:

Jorge Zúñiga (1965) Pérez Zeledón, Costa Rica. Fundador de varios talleres de poesía y director de dos revistas: Trípticos y Rostros. Ganador en tres oportunidades del Certamen Literario Brunca en poesía. Coautor de la antología: Poetas generaleños. Público en Cantos cotidianos en tiempos difíciles (1994):

MUJER

Has visto
cómo crecen
los cuerpos
amamantados
por el vuelo
de la sombra.
Cómo van surgiendo
coros en las voces
de los niños.
Cómo se nos escapa
esta ansiedad
de amarnos en
los rincones.
Y me preguntas
a media voz:
qué será de los
pasos que esperan
fríos en los estantes.
Y hago callar
como esta oración
que conozco
cuando juntamos los labios.

RAÍCES

Me dejo llevar por este aroma
de esta tierra cubierta
de hombres y de niños,
sumo a cada uno de ellos
una porción de patria
y los encuentros ajenos,
resto una identidad lejana
y descubro a
este hermano de sangre nueva
que me invita a entrar en su casa.
A este hombre lo conozco
por su voz pausada
por sus manos que se
levantaron cuando
los políticos de turno
nos quisieron vender.
Por sus ojos que lloraron
cuando ya no hubo remedio.

Ricardo Segura Amador (1965) Puntarenas, Costa Rica. Primer Lugar en el Certamen Arturo Argüello Chaves (1988) Tercer lugar en el Certamen Carmen Lyra de los Festejos Populares (1989), Premio Joven Creación (1989) Primer lugar Certamen Isaac Felipe Azofeifa de los Festejos Populares (1990) Primer lugar Certamen Pablo Neruda Vive (1991) Se ha publicado el libro Ecos (1993)

EMBOSCADA

Me llegan ecos, lejanos de voluntad,
ausentes de poderío atravesante
más ateridos de susurro, de sublime incitación impune.
Muy lejanos, como de infinitos túneles oscuros,
como de bosques malignos o divinos -¡es lo mismo?-,
como de augurios soplados por una brisa general del Universo.
Como pequeños cosmos, como átomos vivos, como mundos,
como si fuesen ciertos, como ausentes de verdad,
como luchas de unas voces enclaustradas en las gargantas siderales de los dioses.
Me llegan ecos en esta cueva diaria
que es demasiado concreta y se llama día,
en esta monotonía exasperante, puntual y prolija.
Ecos que me hacen digno,
que me salvan como oraciones expandidas por amigos inconclusos,
por seres verdaderos construyéndose, haciéndose en
largos caminos musicales, en el reino de las compactas formas,
de los precisos contornos y sonidos,
de la luz perdurante. De la sombra tibia y dulce
de ese fondo abismal de lo inmanente, de lo
apenas percibido,
de lo siempre sospechado y que es mágico en las noches
cuando la luna grita, empele, acrecenta los sentidos,
los malditos sentidos que nos brinda los diversos datos de estos mundo perdidos,
y cuando las estrellas ostensivas derrochan su mirada para
humillarnos con esa lluvia fría.

II

Me llegan ecos en esta cueva diaria,
en esta monotonía diaria y exasperante.
Ecos que nos susurra, bajo un fondo de música aterradora,
cosas sin terror:
que lejanos, muy lejanos
se absorven en los puntos del infinito Universo.
Que sin rumbo del estío o del invierno
permanecemos partículas sin fin, sin conciencia que nos sea propicia y abundante.
¿Para qué las palabras como palomas,
para qué rumbos si no hay caminos?
Un cielo, una orilla en la nada,
una cosa, cualquier cosa: todo es enigmático o sencillo: inhumano.
Que vestidos de arenas calcinadas
precipitándonos a torrentes de no vida al acercarse la muerte nos hundiremos.
¿Qué es un hundimiento sino pasión?
¿Qué es pasión sino Amor y Odio?
Emboscadas de los dioses ofrecidas las tenemos
en las inmediatas reverberaciones de cada día.
Y no obstante, entrevemos.
Mi ayer son unas auras que se adentran en bosques oscuros
y mi hoy es una escarcha gélida que declinará en un momento.
"Polvo enamorado, sí,
pero con sentido."
Mi futuro aunque no exista es un imposible poema repetido por todas las galaxias,
una música crispante tan inútil como esta inútil vida.
¿Mas no es la vida en vosotros a veces un placer?
Emboscada.

Vulnerables como el inmenso mar sobreacechante
nos tenderemos en el azul prado de los enigmas:
¿tendremos la suficiente paciencia, el claro instinto
o la insegura inteligencia?
¿La angustia perfecta?

Orlando Gei Brealey (1966) San José, Costa Rica. Obtuvo el Primer Lugar en el Certamen Universitario de Escuela de Estudios Generales de la UCR (1983) Participó en el Taller de Poesía del Liceo Franco Costarricense y el Grupo Literario "Carlos Luis Fallas". Fue miembro del Consejo Editor de la revista Revenar de la Asociación de Autores. Ganó el Certamen Nacional de la Juventud (1984) con su libro La furia del Musgo (1995):
Para Laura

Necesito que se apresten a morir las mariposas.
Que venga todas,
anónimas
a estrellarse en mi vello con cristales.
Necesito que me den sus senos,
que me digan:
¡Bebe, insecto-poeta!
porque tu lengua termina en punta
y esta escrito
que seré héroe en tu batalla.
Necesito un lecho quebradizo
que me corte o que se rompa,
acostarme con ardillas
que me aruñen, que me orinen,
que me digan no importa,
porque llevo desmesurado el vientre verde
y en el fondo
de oro,
dos caracolas dormidas.

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Soy el último camino que marca tu retorno.

Porque el agua se ha estancado sin orilla
y el cielo no tiene una voz para rogarte.

Soy el último camino que sueñas que regresas,
y digo que te quiero,
por la infinita certeza
de aguardarte.

domingo, 15 de agosto de 2010

Angélica Murillo: Variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga o ¿la máquina del tiempo?

Angélica Murillo (1976) nace en San José, Costa Rica. Es Comunicadora Social con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Dirigió el Taller Literario Elipsis de la Universidad de Costa Rica (2006-2007) y fue cofundadora del grupo Poiesis (2002) Ha recibido una Mención de Honor en el III Concurso Internacional "La revelación" (España, 2009) y el Premio al Mejor Videopoema en el VIII Concurso Internacional de Poesía Breve "La Vanguardia" (España, 2009) Publica su primer poemario variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga (2010)

     La poesía es historia o inventa la historia. La historia es narración y exposición de hechos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados, señala el DRAE. La historia como material poético es inconmensurable. La poesía de Angélica Murillo se inscribe en el culturalismo, quizás una de las principales tendencias de ruptura en la poesía costarricense. Los poetas jóvenes rompen con las tradiciones dominantes: la poesía comprometida, el trascendentalismo y el existencialismo. Establecen un diálogo con poetas como Elliot, Pound, Cavafis, Yeats, Sade, Lautremont, Eluard, Char, Pessoa, Ginsberg, Basho, Reverdi, Gimferrer, Ungareti, Montale, Libai. Gracias a su formación universitaria, se revela cierto gusto por el exhibicionismo cultural, por lo decadente, exquisito o estilizado. Sus textos se enmarcan en ambientes refinados, escenarios grecolatinos, japoneses, chinos, sumerios o babilónicos.  La reflexión metapoética insiste en considerar el arte como un fenómeno autónomo. Por tanto, no cabe de extrañar de que la poesía  vuelva a ser un arte minoritario, solo para entendidos, y de que se le niegue cualquier influjo social. Aún así, la poesía de Angélica Murillo quiere comunicarnos una experiencia de lectura, un viaje por el tiempo, la historia y el sueño.
     El libro variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga se divide en seis partes, antecedida cada una con un número romano, cada sección es asimétrica, compuesta de dos o más textos.  El poema que abre el libro se titula "Suiko-Tenno y Lu Yu frente al Templo Budista de Nara a la hora del Té" con un epígrafe, que indica "Japón, 606 d.C." La utilización de personajes históricos o inventados para desarrollar el pensamiento poético es una de las técnicas comunes a los poetas culturalistas, de esta manera el poema dice:

Dispongo del abrazo para recibirte.
Preparemos
Lu Yu
el agua blanda
para el dragón negro
y el te rojo.
Lejos, el viento esparce por la tierra
lo grande y lo pequeño
la forma y el agua.
El agua que ofrece de su aliento:
La flauta de bambú.
La tinta de Gautama.
Nuestra pequeña tetera
color de arcilla.
El tiempo es propicio
y su vientre
3/4 partes del otoño.
Bebamos
Lu Yu
el dragón negro
y el te rojo.
El silencio es eterno.
Y el instante habla
por nosotros.

     El título del poema coloca al lector frente a un ambiente refinado, el templo budista de Nara, posiblemente terminado en el 745 d.C, con dos personajes emblemáticos: Lu Yu (733-804) un respetado Sabio del té chino, conocido por su obra El clásico del té; y Suiko-Tenno (554-628), emperatriz del Japón, la primera mujer en ascender al Trono del crisantemo. De esta manera, el poema se transforma en sistema de tiempos y espacios concentrados, un escena donde el fluye el instante sobre la eternidad. El tiempo cronológico y el tiempo cósmico se funden con los múltiples espacios en el espacio del poema. En la segunda sección, el texto "A la orilla del camino" concentra la anécdota:

Una mujer miro la hierba
y escucho la voz del guijarro
justo antes de ser 
una con el agua. 

     También, la búsqueda de la síntesis, muy propia de la poesía japonesa, y en particular del haiku, en la que el último verso revela el asombro, sin este el poema falla. En "A la orilla del camino", la hablante se transmuta en esa mujer que ahora es agua, que fluyen incesantemente sobre la rueda de las alucinaciones. En la tercera sección, el poema "Al atardecer en City  Wild", con el epígrafe "Caían, uno a uno los caballos"/ Arizona, 1872 d.C. introduce el universo del Spaghetti Western:
1

En la vieja cantina
Forajidos
Jack 
el travieso impúber, el pequeño
le habló con la palma
recién curtida
a la hija de Billy
la triste domadora, la celeste:
--Ayer cumplí doce años... déjame ser tu vaca.
Y la hija de Billy, la triste domadora
la celeste
dejó su whisky
casi al borde
y le dio un balazo en pleno pecho.

2
(Calamity Jane)

Allá
donde la luna es un gorrión
y el arbol amarillo
busca en vano
el centro de la tierra,
no hay nada más profundo 
que el desierto.
Nada 
excepto el pan
tu sangre
y los ojos 
de mi caballo.

     El poema como el Spaghetti Western se caracteriza por una estetica sucia a la vez que estilizada y por unos personajes carentes de moral, rudos y duros, con altas dosis de violencia sin sentido. La muerte del impúber Jack no tiene explicación, solo el vacío, el desierto, la vida o la muerte. De esta manera, el poema toma de modelo el género cinematográfico para decir su verdad, muy acorde con la búsqueda de los culturalistas de los años setenta.     
     La poesía de Angélica Murillo es una de las más interesantes, en cuanto explora diversas tradiciones culturales y literarias. Sin embargo, no es una poesía de fácil lectura, la enciclopedia de la autora se pasea por los salones de los sumerios a los bares de San José, del cine a la literatura, de la vivencia al sueño. El libro variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga aporta una estética que se ha ido abriendo paso silenciosamente, pero firme en la poesía costarricense. A partir de esta y otras obras se irá desarrollando un crítica y una historiografía que podrá revelar los significados y el desarrollo de está poesía, ayudar al lector a que se acerque a este literatura. variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga es un libro que hay que leer con cuidado, por muestra uno y muchos caminos, a la vez.


sábado, 14 de agosto de 2010

Frank Ruffino: DIABLOS ALUCINADOS o el amor, el mito y la muerte.

Frank Ruffino (1965) Nace en España, pero su vida ha transcurrido casi en su totalidad en Tilarán., Costa Rica. Es periodista. En 1999, funda el periódico El Florense. En el 2007, su libro viaje de ausentes recibe el segundo lugar en el "Certamen Macedonio Palomino para obra publicada". En el 2009, su obra Canto sin nombre fue premiada en el Certamen Literario Brunca de la Universidad Nacional. Ha publicado tres poemarios: DIABLOS ALUCINADOS (2002) Torre de vigilias y Lágrima fingida (2003) viaje de ausentes (2006).

La poesía es un milagro, a veces sortilegio. La poesía es conjunción entre lo que se ve y no se ve, es palabra mágica, a veces arrullo, eco. El primer libro de un poeta es semilla de un árbol por crecer y dar su fruto. Al principio todo es germen, el espíritu de un dios sobre las aguas empolla un universo. Extrañamente, los poetas abjuran de sus primeros libros, ven en ellos aquello que no se dio, porque se iba a dar  después en sus próximos. Hay ejemplos como el de Juan Ramón Jiménez y sus Ninfeas, de Luis Cernuda y su Perfil del aire, de Mario Picado y su Noche, en tus raíces un puerto están naciendo. Probablemente, si no hubieran existido estos intentos de crear una obra, ahora no existiría Diario de un poeta recién casado, Desolación de la quimera o Serena longitud. El primer libro tiene la particular de mostrar los sueños y las obsesiones del poeta, su intimidad al desnudo. A partir de él se reseña un historia particular que busca ser universal.
DIABLOS ALUCINADOS es un poemario, como tantos otros, dividido en secciones: Diablos alucinados, Quetzalcoatl-Padre, Poemas del aparecido, Trítico del aparecido y La muerte en sus orgías. Cada sección evoca un asunto: el amor, el mito, el poeta y la muerte. Cada tópico se desarrolla de acuerdo con la experiencia personal del poeta. La visión del amor como fuerza que da cohesión al universo, del mito como ruptura con el universo, del poeta frente o contra el mundo, de la lucha con la muerte como segadora de la vida y del tiempo.
En la sección "Diablos alucinados" predomina el tema del amor, insoslayable en casi todos los poetas, el amor es una fuerza que seduce, engaña, ofusca, enferma. Pero el amor también es cultura, historia de historias, el mundo que se abre a los ojos del poeta. El poema que da título al libro "Diablos alucinados" es una buena muestra:

elíxir demoniaco

creador de razas

Afrodita
nos lanza
a sus llamas
fervientes

el inmenso caldero
del amor

avanzamos
en un aparente
estado de sonambulismo
que va contra corriente
de la vida:
pasamos hambre
a sus pies
nos tiramos a su encuentro
aunque nos arrastre
el tren de la pena

es comprarse la desolación
más grande

míseros plomos
soñando  volar

La poesía de Frank Ruffino revela la hibridez de la poesía latinoamericana, una hibridez cósmica y literaria. El poeta enfrentado a la realidad, busca una realidad más alta, busca el amor en los brazos de la diosa. La segunda parte del libro titulada "Quetzacoatl-Padre" mitifica la figura de Chavela Vargas, cantautora mexicana, que reniega de su lugar de nacimiento. Costa Rica. El poeta asume la voz del mito, se transfigura, se apropia de una máscara para cantar con una voz aguardentosa. Paradigmático es poema "Viví como me dio la gana":

I

Yo fui la borracha
más despiadada
de la tierra:

por los caminos
que anduve
cascos de botellas
certifican mi paso
amargo

yo tenía mi copa
hambrienta siempre

mi huella fue de tifón

no hubo quien contuviera
estas ansias:
era mi amor grande
por el delirio

yo compinche
no he sido
más que de Baco
y Dionisio
mis hermanos
no más

era mi hora cruda
del infortunio
era una peste
que yo me daba
porque se me daba
la gana

II

que soy ahora
a la vuelta de estos años
cuando la pena
ha baldado
mis ganas por completo

cuando ya ni siquiera
sé para qué se inventó el tiempo

desterrada y solitaria
de donde partí

no me arrepiento de nada

"Viví como dio la gana" es la crónica de una vida entregada a los placeres prohibidos, al libre albedrío. El poeta, como en un teatro, asume un personaje, una voz y desencadena un reflexión entre la vida y el tiempo. La tercera sección "Los poemas del aparecido" y "El tríptico del aparecido" como colofón, coloca al hablante lírico como núcleo del conjunto. El poeta y sus relaciones con el mundo, con lo que está afuera, como también lo que está adentro. La necesidad de establecer un vínculo, mediante la descripción de sensaciones y sentimientos, busca crear un empatía con el lector. El poema "Tierra adentro" ejemplifica la expuesto:

tapias
con sus hiedras
amargas

tristemente
musgosas:

mis conocidos
mojones
donde la soledad
tiende su cresta
gris

separando
luz y sombra
haciéndome
un hombre
de claroscuros
insólitos

aquí vivo yo
reza un graffiti

aquí vive el solitario
poeta con su arpa

aquí vive

sigue la inscripción

uno para quien
todo es afán inútil
aquí vive alguien
que hace sus versos
no para alcanzar
el alto canto
ni la fama
sino por practicar
tiros libres
con el bote de basura
desde este inquilino
ha dejado sueños
poemas largos
como caminos
hacia el cielo
madrugadas
rotas e inútiles
ha sido por puro juego

El poema es una muestra del desencanto patente en el siglo XXI, cuando ya la poesía no es el lenguaje de los magos, los alquimistas, los sacerdotes o los guías del pueblo. El poeta ya no transforma la realidad, sino que la describe por puro juego, porque hombre no puede vivir sin su arte. La última sección "la muerte en sus orgías" es un tour de force con la muerte, la antropomorfización de la muerte permite satirizarla, hacerla objeto de las burlas del poeta, como sucede con el poema "GRAN REINA":

atindamente
escribo de la Muerte
por ser Ella
tan importante:

el personaje
más conspicuo
que reconocen
mis sentidos

Ella es la actriz
más consagrada
la cantante más
aplaudida
la señora más
temida

y nunca se
ha conocido
encantadora más insobornable

para quien
un rey
es como un mendigo:

la Muerte
comunismo glorioso
la lección más grande
de humillación
para los soberbios
adictos siempre
a seguir viviendo


La poesía de Frank Ruffino es de una extraordinaria sencillez y concisión, en la que sobresale la claridad por encima de las referencias culturales. La historia y la cultura son componentes que ayudan al mensaje que el poeta quiere transmitirnos. Se aprecia cierto humor negro o agridulce, una dosis grata de desencanto. Una poesía que se aleja del lirismo telúrico nerudiano tan en boga en la poesía costarricense. El humor que se percibe en este libro es un dejo de la antipoesía que ironiza el discurso del poético poeta. La ironía es el gran descubrimiento de Nicanor Parra, para desacralizar el discurso y el mito del poeta. La poesía es un largo camino que poeta inicia con paso firme, pues el final del viaje no lo conocemos, aunque lancemos las cartas del Tarot sobre la mesa.

viernes, 13 de agosto de 2010

Melvyn Aguilar: Territorios habituales o la tradicion de las tradiciones


Melvyn Aguilar nace en San José, Costa Rica, un 2 de noviembre de 1966. En 1987 ingresa a la Faculta de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica donde cursar la carrera de sociología. En 1988 funda junto a dos jóvenes poetas; (Sergio Barbosa y Claudio Sánchez) el Anti-Taller-Anti . En 1992 participa junto a un nutrido grupo de escritores (David Maradiaga, Alejandra Castro, Patrick Cotter, Meritxel Serrano, Mauricio Molina, Claudio Sánchez, Diego Montero, Juan Carlos Murillo “Murdok” e Isaac Rojas, entre otros) en la fundación del Colectivo Octubre Alfil 4. En 1994 participa del Colectivo Voz Urbana. Su obra poética publicada consta de un único libro: Territorios Habituales (2006). (Tomado de Afinidades electivas).

En la contraportada del libro Territorios habituales, Adriano Corrales señala: "La poesía de Melvyn Aguilar es una poesía destilada en las mejores tradiciones literarias". Pero ¿cuáles de esas tradiciones han servido para destilar esa poesía tiernamente ácida? El libro está dividido en cuatro secciones: Milenrama, Territorios habituales, Mujer vista a través de los ojos de un gato y Anticanto. Las tradiciones a las que alude Adriano Corrales son elementos  provenientes de la literatura japonesa,china, hispanoamericana, norteamericana, griega y latina. En su poesía, se desarrollan imágenes complejas y atmósferas oníricas o absurdas, pero a su vez, se desprende una búsqueda de la desnudez formal, quizá proveniente del haikú japonés. Entre oscuridad y claridad se tensan los poemas de Melvyn Aguilar. También un lirismo narrativo o una narrativa lírica se alternan entre la escritura automática y el control racional y estético que exige la pureza de la poesía.
En la sección titulada "Milenrama", los cinco poemas heredan una actitud contemplativa de la vida: un estar en contacto continuo con la naturaleza, y un saber armonizar nuestra existencia con la del Universo, entre otras cosas.
El poema "El amanuense" describe certeramente la poética del autor:


Va y viene la piragua
de un lado al otro del río
la larga caña de bambú
dibuja y desdibuja la luna


                            en tanto dure la noche.


El poema viene a retratar la eternidad del instante, con un lenguaje sencillo y conciso, la creación como una fusión del ying y del yang. La poesía nace de una locura sobre la fluidez del tiempo cósmico, pero solo puede ser abarcado por el tiempo de la humanidad. El poeta repite con diversas formas lo que ya estaba dicho. La segunda parte --"Territorios habituales"-- la tradición grecolatina se hace presente, con mayor intensidad, en el poema que da nombre a la sección y al libro:
 a Luis Chaves
Ojo de Polífemo,
Espejo de los félidos.
Caterva que debuta su rabia en los nuevos palacios
de la vieja patria.
Luna de Ariadna, lágrima de exilio en Naxos,
princesa de Creta.


¿Quién obtendrá la centella del corazón de la piedra?
¿Quién recogerá el eco de las pilastras de Heracles
y domará la lira de Astron?


Mañana el novicio con su muslo de oro
levantará la rosa de Eurípides sobre esta casa tomada,
iniciará el incendio de las noches con palabras
y el deletéreo aliento de la farsa
extinguirá su último veneno.


El poema "Territorios Habituales" es una extraordinaria muestra de culturalismo, de elementos mítico-históricos reunidos y entrelazados por el poeta. La acumulación y concatenación de imágenes provenientes de una sola tradición se produce una busqueda de equilibrio, de pureza poética. La tercera parte o sección acerca al lector a una tradición más cercana: la literatura de Latinoamérica; titulada por título del poema "Mujer vista a través de los ojos de un gato", recuerda la necesidad de recuperar la comunicación con el lector, recuperar la cotidianidad o lo extraordinario de la realidad, para dar con ese universo que nos eligió o que hemos elegido. El poema dice:

El gato que eligió mi casa
como la suya
tiene una luna gris en sus ojos
los miro
y suelo adivinar el ánimo de ella,
veo la flor que llevó a la altura de su cara cada domingo,
las yerbas de jardín que eligió para sus ritos,
los sonetos que arma y murmura desde el sótano de la memoria,
me veo a través de sus ojos
y soy más noble que de costumbre, mas acucioso.


Ella, uno a uno,
como un biomaster,
dibuja sus gestos de mujer y naranja,
la geométrica disposición de los azahares
en el estampado de su vestido.


El poema dibuja un mundo íntimo, cotidiano, la necesidad de poetizar el día a día, de sobrevivir el capitalismo, el fin de la historia, de sobrevivir en el otro y por el otro. La voz del poeta no es la de un sacerdote o profeta que intenta transformar el mundo mediante la palabra, sino encontrar al otro en el diario vivir-escribir. El animal domesticado sirve de agente para el encuentro con el otro. La cuarta parte se titula "Anticanto", un poema divido en fragmentos que parece consumir y consumirse en tradición y antitradición, pues, trae a la memoria el Altazor de Huidobro, Cantos de Maldoror,  Los Cantos de Ezra Pound, El aullido de Ginsberg, Satanás de Pablo de Rokha. Es un poema que se derrama, se escurre, se fermenta, se pudre a mitad del vuelo. El anticanto es el poema-mito, la jintanjáfora espiral que se abre y se cierra, su estructura no da cuartel al lector, de allí que solo reproduzca algunos fragmentos:


Amicitia, paso de noche, volanta fúnebre canis-tirada por ojos encendidos y lenguas de baba, el efluvio es tu destino, intención ciclopeica, equino-rumbica. La estrella que buscas está orientada por el vapor de tus propias entrañas. Oh equivocada Amicitia, tus pecados sean contigo en esta hora fulminante en que miro tus estrellas tristes y turbias, turbias y tristes, tristísimas.
*
Umbra-cuestas, Umbra-cuestas, umbra-cuestas. Hacia el infierno.

*
De náusea es este canto que no canta y el poema de poeta  un simulacro y el canto que no canta ni es poema, mudez, voz agujereada, como garganta en toque de queda. 

La poesía de Melvyn Aguilar abarca diversas tradiciones que se ahodan, se asimilan y generan una voz única. A veces, se oyen los ecos del lejano oriente, los murmullos del mediterráneo, el aullido y la maquinaria de la América del Norte, también una antitradición que tradicionalmente se rebela contra la sencillez o la claridad de un realismo poético. De la tensión resultante nace esta poesía, extraordinaria y extraña, a la vez. Una poesía tradicionalmente novedosa que impone su decir y su hacer entre tantos poetas prefabricados.

martes, 10 de agosto de 2010

Doncella en desastre urbano

El día se mueve lentamente por la casa. Entra la luz en conserva y mira la desnudez en el espejo. La cortina respira polvo y en el taller mecánico los empleados miran Penthouse. El día se apresura a pasar por enfrente del taller, agarra sus libros y los estruja contra el pecho. Está hermoso, a pesar de la espuma del relleno y las cejas depiladas con destreza de cirujano. Se ve que hoy será su día, pues, lleva una miniseta ajustada y un jeans que modela el viento. Su figura nos recuerda otras marisquerías, otros restaurantes de fast food, otras sodas y otros cafetines. Nuestro día se topa con los top models del taller mecánico, quienes tienen las lenguas más pulcras de la ciudad, las mejor lavadas a presión y al vapor. Hoy, sin duda, será su día. Se lo dice el horóscopo, la radio a full, los pericos regresando del verano. El día está lindo de pies a cabeza, aromático y de axilas rasuradas. Limpio, como el primer día del mundo.

domingo, 8 de agosto de 2010

Jonatan Lépiz Vega: Batallar contra la noche (contra la desesperación)

Jonatan Lépiz Vega (1981) Costa Rica. Licenciado en sociología y Master en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Costa Rica.

La poesía de Jonatan Lépiz Vega pertenece a una tradición que se debate entre el compromiso y la desesperación, entre el ser y el tener, entre el espejismo de la esperanza y el vacío. La tensión de los opuestos siempre en pugna oscila entre el mundo íntimo y el mundo exterior. ¿No sé por qué le tememos horror a los opuesto? El desencanto se instala como un personaje más de una poesía que busca entre los restos de los metarrelatos, para descubrir el gobierno de las palabras. Al principio, me fue difícil leer Batallar contra la noche, -cuestión de gusto-, quizá. Me recordaba la estética de libros como Donde habita el cangrejo de Eduardo Langagne, Quiero escribir, pero me sale espuma de Pedro Shimose o el extraordinario Diario del Cuartel de Carlos María Gutiérrez. Claro, siempre es preocupante citar fuentes cuando no se conoce la enciclopedia de un autor. De allí se saca, que es mejor quedarse con el libro y buscar lo que nos quiere decir o lo que no nos quiere decir.
El poemario Batallar contra la noche es formado por cuatro secciones: "Amanecer de perros", "Restos para dos", "Cartas de un amigo ebrio" y "Postdata". La sección "Amanecer de perros" desarrolla el arquetipo del poeta desde la óptica de un yo convulsivo que pasea por la ciudad y un alter ego que se enmascara con las figuras del empresario, el bohemio y el amigo. Se encuentra también el poema que da título al libro, una especie de manifiesto estético que recoge elementos diversos:
"Tenía necesidad de estar solo...
y de sentirse tan desligado de lo que lo rodeaba
como un forastero en una ciudad
en cuya estación se perdió".
Roberto Arlt
Los elementos perfectos para un gran poema a mi alcance,
la navidad secándose en la sala,
la fosforecencia de los peces,
los ensayos de Houellebecq,
el queque roído del cumpleaños,
el ajedrez de incas y españoles
suspendido en pleno holocausto.

1:47 de la mañana,
el retrato de la santa cena de Dalí frente a mis ojos,
mi conciencia choca por las paredes
como una partícula en pleno spin.
El viento brújula sin calles,
corazón: casa de madera abandonada.

No deja de ser interesante que el hablante lírico aún tiene la esperanza de poder crear un "gran poema" con elementos cotidianos y a la vez alienígenas. También, admirar como los dos últimos versos contrastan con el resto del poema, es allí donde la tensión entre la tradición y la ruptura estalla como una botella contra el vacío.  En la segunda sección "Restos para dos", el poeta se enfrenta a los opuestos mítico-históricos: el yo y el otro, el amor y el deseo. ¿Se ama lo que se desea? ¿Se desea lo que se ama? Los poemas de esta sección oscilan entre la intimidad y la exterioridad.  El poema Andres Calamaro junto al calendario piensa: "Hay tan pocas mujeres solas" es un interesante muestra de como el universo es una brújula:

Al este de San José una mujer vuela por primera vez
traspasa sus miedos   niños con olor a fracaso.
Al sur  otra se abre el pecho en llamas
deja escapar jaulas,
sueña con andamios
y manos que acaricien su cuerpo.

(En Heredia   vos amaestrás ornitorrincos
acaricias lomos de libros
que te recuerdan de pronto
y escuchás la lluvia alborotar la madrugada)

Al oeste   una mujer piensa en su gata
en las orquídeas muertas
la nubosidad que lleva meses en sus ojos.
Al norte   otra se revive sitiada por el frío
acurrucada en su llanto
deshecha en los regazos de un dios
que no llena por dentro

La tercera sección "Cartas a un amigo ebrio" recoge la obra traducidad del poeta de la Generación Beat: Alexander Mickiewicz. Indiscutiblemente, el poeta beat es una teatralización del ego del hablante lírico, una fórmula puesta en escena por Fernando Pessoa, y a la vez, condimentado con una mitificación de los poetas norteamericanos del siglo XX. El poeta beat se eleva en la homosexualidad, la drogadición y el alcoholismo, para descubrir la razón de la opresión. Libertad y tiranía son opuestos sociológicos, sino opuestos psicológicos. El ix poema de esta sección dice:
Maldita ciudad que me envenena
            me abandona en pleno ataque de mis dudas
me transforma en esto que detesto
me humilla en cada caño
en cada elemento de asco que se filtra por mi boca
Maldito paisaje que me borra
me disminuye hasta el átomo sin sentido
hasta la molécula que por inercia no produce reacciones químicas

Luego del tiempo
de la migración absoluta de los árboles al precipicio de la nada
                       quiero perderme porque quiero
no porque ya no haya campo para mí en las pocilgas de concreto
en las ecuaciones invariables de la economía sin corazón

Maldito aposento este que me interroga
Maldita urbe que no siente
que desespera en la locura
en su continua borrachera de deshechos
de aguas putrefactas
de condena a las raíces y a la tierra

La última sección se titula "Postdata" es formada por un solo poema que le da el mismo nombre a la sección.  El libro Batallar contra la noche se distingue por la claridad, la economía del lenguaje, por la originalidad de las metáforas. No es de extrañar que haya pasado desapercido en los medios periodísticos costarricenses, donde los periodista usan su posición para hacerse autobombo, para publicitar sus carreras literarias, mientras talentos como los de Jonatan Lépiz y otros tienen que arañar la realidad, para extraer verdaderas jobras.Desde la generación de la poesía social, no he visto otra generación con una riqueza cuantitativa y cualitativa, como la que en la primera década del siglo XXI, viene andando con paso firme en la Costa Rica actual.


Acerca de Posesiones de Lorena Vargas Mora

La poesía de Lorena Vargas Mora es una poesía concisa, sencilla, evocadora, capaz de atrapar el instante y la memoria. En ella, nos habl...