sábado, 28 de agosto de 2010

Suciedad

Nada cabalga olor de orines. Chinga de cigarro. Nada puebla el mostrador. Alcohol, borrachos. Los elefantes vuelan por tus ojos. Ciudad, te amo por tus ostras dulces y tus tentáculos de armiño. Al despertar me vi desterrado, me vi sin ti, sin el humo azul de la tortuga. He fumado hasta ver mis pulmones como arrecifes y el mar golpeando la garganta de los desagües. Nada cabalga inciensos demasiado amarillos y Caperucita desnuda… ¡Ah, Qué genio tenía! Escupió en cada una de las ventanas una sonrisa. Nada blandía un asta caliente. Nada se levantaba de la cama como la bella dormida. Cric-cric molía vidrios de colores en los pechos de Moby Dick. Yo estaba solo, acabado…

Corriente subterránea (2004-2010)

viernes, 20 de agosto de 2010

Tres nuevos poetas olvidados: Jorge Zúñiga, Ricardo Segura, Orlando Gei Brealey

La memoria es algo extraña, en la biblioteca descansan tantos libros leídos alguna vez entre tazas de café y cigarrillos. De pronto, el olvido tan hondo y lejano como esas palabras que apenas recordamos. Un día alguien te pregunta por un autor y su obra, entonces, revisas, indagas en la biblioteca, llena de polvo y pelusas. Descubres o descubrís que ahí estaban, esperando, aguardando silenciosos, que les des vida. Sabes o sabés que esa es la suerte de muchos de tus coterráneos y contemporáneos, dormir el sueño del silencio. Sea pues este humilde homenaje a tres poetas costarricenses:

Jorge Zúñiga (1965) Pérez Zeledón, Costa Rica. Fundador de varios talleres de poesía y director de dos revistas: Trípticos y Rostros. Ganador en tres oportunidades del Certamen Literario Brunca en poesía. Coautor de la antología: Poetas generaleños. Público en Cantos cotidianos en tiempos difíciles (1994):

MUJER

Has visto
cómo crecen
los cuerpos
amamantados
por el vuelo
de la sombra.
Cómo van surgiendo
coros en las voces
de los niños.
Cómo se nos escapa
esta ansiedad
de amarnos en
los rincones.
Y me preguntas
a media voz:
qué será de los
pasos que esperan
fríos en los estantes.
Y hago callar
como esta oración
que conozco
cuando juntamos los labios.

RAÍCES

Me dejo llevar por este aroma
de esta tierra cubierta
de hombres y de niños,
sumo a cada uno de ellos
una porción de patria
y los encuentros ajenos,
resto una identidad lejana
y descubro a
este hermano de sangre nueva
que me invita a entrar en su casa.
A este hombre lo conozco
por su voz pausada
por sus manos que se
levantaron cuando
los políticos de turno
nos quisieron vender.
Por sus ojos que lloraron
cuando ya no hubo remedio.

Ricardo Segura Amador (1965) Puntarenas, Costa Rica. Primer Lugar en el Certamen Arturo Argüello Chaves (1988) Tercer lugar en el Certamen Carmen Lyra de los Festejos Populares (1989), Premio Joven Creación (1989) Primer lugar Certamen Isaac Felipe Azofeifa de los Festejos Populares (1990) Primer lugar Certamen Pablo Neruda Vive (1991) Se ha publicado el libro Ecos (1993)

EMBOSCADA

Me llegan ecos, lejanos de voluntad,
ausentes de poderío atravesante
más ateridos de susurro, de sublime incitación impune.
Muy lejanos, como de infinitos túneles oscuros,
como de bosques malignos o divinos -¡es lo mismo?-,
como de augurios soplados por una brisa general del Universo.
Como pequeños cosmos, como átomos vivos, como mundos,
como si fuesen ciertos, como ausentes de verdad,
como luchas de unas voces enclaustradas en las gargantas siderales de los dioses.
Me llegan ecos en esta cueva diaria
que es demasiado concreta y se llama día,
en esta monotonía exasperante, puntual y prolija.
Ecos que me hacen digno,
que me salvan como oraciones expandidas por amigos inconclusos,
por seres verdaderos construyéndose, haciéndose en
largos caminos musicales, en el reino de las compactas formas,
de los precisos contornos y sonidos,
de la luz perdurante. De la sombra tibia y dulce
de ese fondo abismal de lo inmanente, de lo
apenas percibido,
de lo siempre sospechado y que es mágico en las noches
cuando la luna grita, empele, acrecenta los sentidos,
los malditos sentidos que nos brinda los diversos datos de estos mundo perdidos,
y cuando las estrellas ostensivas derrochan su mirada para
humillarnos con esa lluvia fría.

II

Me llegan ecos en esta cueva diaria,
en esta monotonía diaria y exasperante.
Ecos que nos susurra, bajo un fondo de música aterradora,
cosas sin terror:
que lejanos, muy lejanos
se absorven en los puntos del infinito Universo.
Que sin rumbo del estío o del invierno
permanecemos partículas sin fin, sin conciencia que nos sea propicia y abundante.
¿Para qué las palabras como palomas,
para qué rumbos si no hay caminos?
Un cielo, una orilla en la nada,
una cosa, cualquier cosa: todo es enigmático o sencillo: inhumano.
Que vestidos de arenas calcinadas
precipitándonos a torrentes de no vida al acercarse la muerte nos hundiremos.
¿Qué es un hundimiento sino pasión?
¿Qué es pasión sino Amor y Odio?
Emboscadas de los dioses ofrecidas las tenemos
en las inmediatas reverberaciones de cada día.
Y no obstante, entrevemos.
Mi ayer son unas auras que se adentran en bosques oscuros
y mi hoy es una escarcha gélida que declinará en un momento.
"Polvo enamorado, sí,
pero con sentido."
Mi futuro aunque no exista es un imposible poema repetido por todas las galaxias,
una música crispante tan inútil como esta inútil vida.
¿Mas no es la vida en vosotros a veces un placer?
Emboscada.

Vulnerables como el inmenso mar sobreacechante
nos tenderemos en el azul prado de los enigmas:
¿tendremos la suficiente paciencia, el claro instinto
o la insegura inteligencia?
¿La angustia perfecta?

Orlando Gei Brealey (1966) San José, Costa Rica. Obtuvo el Primer Lugar en el Certamen Universitario de Escuela de Estudios Generales de la UCR (1983) Participó en el Taller de Poesía del Liceo Franco Costarricense y el Grupo Literario "Carlos Luis Fallas". Fue miembro del Consejo Editor de la revista Revenar de la Asociación de Autores. Ganó el Certamen Nacional de la Juventud (1984) con su libro La furia del Musgo (1995):
Para Laura

Necesito que se apresten a morir las mariposas.
Que venga todas,
anónimas
a estrellarse en mi vello con cristales.
Necesito que me den sus senos,
que me digan:
¡Bebe, insecto-poeta!
porque tu lengua termina en punta
y esta escrito
que seré héroe en tu batalla.
Necesito un lecho quebradizo
que me corte o que se rompa,
acostarme con ardillas
que me aruñen, que me orinen,
que me digan no importa,
porque llevo desmesurado el vientre verde
y en el fondo
de oro,
dos caracolas dormidas.

*************************************************

Soy el último camino que marca tu retorno.

Porque el agua se ha estancado sin orilla
y el cielo no tiene una voz para rogarte.

Soy el último camino que sueñas que regresas,
y digo que te quiero,
por la infinita certeza
de aguardarte.

domingo, 15 de agosto de 2010

Angélica Murillo: Variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga o ¿la máquina del tiempo?

Angélica Murillo (1976) nace en San José, Costa Rica. Es Comunicadora Social con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Dirigió el Taller Literario Elipsis de la Universidad de Costa Rica (2006-2007) y fue cofundadora del grupo Poiesis (2002) Ha recibido una Mención de Honor en el III Concurso Internacional "La revelación" (España, 2009) y el Premio al Mejor Videopoema en el VIII Concurso Internacional de Poesía Breve "La Vanguardia" (España, 2009) Publica su primer poemario variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga (2010)

     La poesía es historia o inventa la historia. La historia es narración y exposición de hechos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados, señala el DRAE. La historia como material poético es inconmensurable. La poesía de Angélica Murillo se inscribe en el culturalismo, quizás una de las principales tendencias de ruptura en la poesía costarricense. Los poetas jóvenes rompen con las tradiciones dominantes: la poesía comprometida, el trascendentalismo y el existencialismo. Establecen un diálogo con poetas como Elliot, Pound, Cavafis, Yeats, Sade, Lautremont, Eluard, Char, Pessoa, Ginsberg, Basho, Reverdi, Gimferrer, Ungareti, Montale, Libai. Gracias a su formación universitaria, se revela cierto gusto por el exhibicionismo cultural, por lo decadente, exquisito o estilizado. Sus textos se enmarcan en ambientes refinados, escenarios grecolatinos, japoneses, chinos, sumerios o babilónicos.  La reflexión metapoética insiste en considerar el arte como un fenómeno autónomo. Por tanto, no cabe de extrañar de que la poesía  vuelva a ser un arte minoritario, solo para entendidos, y de que se le niegue cualquier influjo social. Aún así, la poesía de Angélica Murillo quiere comunicarnos una experiencia de lectura, un viaje por el tiempo, la historia y el sueño.
     El libro variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga se divide en seis partes, antecedida cada una con un número romano, cada sección es asimétrica, compuesta de dos o más textos.  El poema que abre el libro se titula "Suiko-Tenno y Lu Yu frente al Templo Budista de Nara a la hora del Té" con un epígrafe, que indica "Japón, 606 d.C." La utilización de personajes históricos o inventados para desarrollar el pensamiento poético es una de las técnicas comunes a los poetas culturalistas, de esta manera el poema dice:

Dispongo del abrazo para recibirte.
Preparemos
Lu Yu
el agua blanda
para el dragón negro
y el te rojo.
Lejos, el viento esparce por la tierra
lo grande y lo pequeño
la forma y el agua.
El agua que ofrece de su aliento:
La flauta de bambú.
La tinta de Gautama.
Nuestra pequeña tetera
color de arcilla.
El tiempo es propicio
y su vientre
3/4 partes del otoño.
Bebamos
Lu Yu
el dragón negro
y el te rojo.
El silencio es eterno.
Y el instante habla
por nosotros.

     El título del poema coloca al lector frente a un ambiente refinado, el templo budista de Nara, posiblemente terminado en el 745 d.C, con dos personajes emblemáticos: Lu Yu (733-804) un respetado Sabio del té chino, conocido por su obra El clásico del té; y Suiko-Tenno (554-628), emperatriz del Japón, la primera mujer en ascender al Trono del crisantemo. De esta manera, el poema se transforma en sistema de tiempos y espacios concentrados, un escena donde el fluye el instante sobre la eternidad. El tiempo cronológico y el tiempo cósmico se funden con los múltiples espacios en el espacio del poema. En la segunda sección, el texto "A la orilla del camino" concentra la anécdota:

Una mujer miro la hierba
y escucho la voz del guijarro
justo antes de ser 
una con el agua. 

     También, la búsqueda de la síntesis, muy propia de la poesía japonesa, y en particular del haiku, en la que el último verso revela el asombro, sin este el poema falla. En "A la orilla del camino", la hablante se transmuta en esa mujer que ahora es agua, que fluyen incesantemente sobre la rueda de las alucinaciones. En la tercera sección, el poema "Al atardecer en City  Wild", con el epígrafe "Caían, uno a uno los caballos"/ Arizona, 1872 d.C. introduce el universo del Spaghetti Western:
1

En la vieja cantina
Forajidos
Jack 
el travieso impúber, el pequeño
le habló con la palma
recién curtida
a la hija de Billy
la triste domadora, la celeste:
--Ayer cumplí doce años... déjame ser tu vaca.
Y la hija de Billy, la triste domadora
la celeste
dejó su whisky
casi al borde
y le dio un balazo en pleno pecho.

2
(Calamity Jane)

Allá
donde la luna es un gorrión
y el arbol amarillo
busca en vano
el centro de la tierra,
no hay nada más profundo 
que el desierto.
Nada 
excepto el pan
tu sangre
y los ojos 
de mi caballo.

     El poema como el Spaghetti Western se caracteriza por una estetica sucia a la vez que estilizada y por unos personajes carentes de moral, rudos y duros, con altas dosis de violencia sin sentido. La muerte del impúber Jack no tiene explicación, solo el vacío, el desierto, la vida o la muerte. De esta manera, el poema toma de modelo el género cinematográfico para decir su verdad, muy acorde con la búsqueda de los culturalistas de los años setenta.     
     La poesía de Angélica Murillo es una de las más interesantes, en cuanto explora diversas tradiciones culturales y literarias. Sin embargo, no es una poesía de fácil lectura, la enciclopedia de la autora se pasea por los salones de los sumerios a los bares de San José, del cine a la literatura, de la vivencia al sueño. El libro variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga aporta una estética que se ha ido abriendo paso silenciosamente, pero firme en la poesía costarricense. A partir de esta y otras obras se irá desarrollando un crítica y una historiografía que podrá revelar los significados y el desarrollo de está poesía, ayudar al lector a que se acerque a este literatura. variaciones en torno a la trayectoria de una hormiga es un libro que hay que leer con cuidado, por muestra uno y muchos caminos, a la vez.


sábado, 14 de agosto de 2010

Frank Ruffino: DIABLOS ALUCINADOS o el amor, el mito y la muerte.

Frank Ruffino (1965) Nace en España, pero su vida ha transcurrido casi en su totalidad en Tilarán., Costa Rica. Es periodista. En 1999, funda el periódico El Florense. En el 2007, su libro viaje de ausentes recibe el segundo lugar en el "Certamen Macedonio Palomino para obra publicada". En el 2009, su obra Canto sin nombre fue premiada en el Certamen Literario Brunca de la Universidad Nacional. Ha publicado tres poemarios: DIABLOS ALUCINADOS (2002) Torre de vigilias y Lágrima fingida (2003) viaje de ausentes (2006).

La poesía es un milagro, a veces sortilegio. La poesía es conjunción entre lo que se ve y no se ve, es palabra mágica, a veces arrullo, eco. El primer libro de un poeta es semilla de un árbol por crecer y dar su fruto. Al principio todo es germen, el espíritu de un dios sobre las aguas empolla un universo. Extrañamente, los poetas abjuran de sus primeros libros, ven en ellos aquello que no se dio, porque se iba a dar  después en sus próximos. Hay ejemplos como el de Juan Ramón Jiménez y sus Ninfeas, de Luis Cernuda y su Perfil del aire, de Mario Picado y su Noche, en tus raíces un puerto están naciendo. Probablemente, si no hubieran existido estos intentos de crear una obra, ahora no existiría Diario de un poeta recién casado, Desolación de la quimera o Serena longitud. El primer libro tiene la particular de mostrar los sueños y las obsesiones del poeta, su intimidad al desnudo. A partir de él se reseña un historia particular que busca ser universal.
DIABLOS ALUCINADOS es un poemario, como tantos otros, dividido en secciones: Diablos alucinados, Quetzalcoatl-Padre, Poemas del aparecido, Trítico del aparecido y La muerte en sus orgías. Cada sección evoca un asunto: el amor, el mito, el poeta y la muerte. Cada tópico se desarrolla de acuerdo con la experiencia personal del poeta. La visión del amor como fuerza que da cohesión al universo, del mito como ruptura con el universo, del poeta frente o contra el mundo, de la lucha con la muerte como segadora de la vida y del tiempo.
En la sección "Diablos alucinados" predomina el tema del amor, insoslayable en casi todos los poetas, el amor es una fuerza que seduce, engaña, ofusca, enferma. Pero el amor también es cultura, historia de historias, el mundo que se abre a los ojos del poeta. El poema que da título al libro "Diablos alucinados" es una buena muestra:

elíxir demoniaco

creador de razas

Afrodita
nos lanza
a sus llamas
fervientes

el inmenso caldero
del amor

avanzamos
en un aparente
estado de sonambulismo
que va contra corriente
de la vida:
pasamos hambre
a sus pies
nos tiramos a su encuentro
aunque nos arrastre
el tren de la pena

es comprarse la desolación
más grande

míseros plomos
soñando  volar

La poesía de Frank Ruffino revela la hibridez de la poesía latinoamericana, una hibridez cósmica y literaria. El poeta enfrentado a la realidad, busca una realidad más alta, busca el amor en los brazos de la diosa. La segunda parte del libro titulada "Quetzacoatl-Padre" mitifica la figura de Chavela Vargas, cantautora mexicana, que reniega de su lugar de nacimiento. Costa Rica. El poeta asume la voz del mito, se transfigura, se apropia de una máscara para cantar con una voz aguardentosa. Paradigmático es poema "Viví como me dio la gana":

I

Yo fui la borracha
más despiadada
de la tierra:

por los caminos
que anduve
cascos de botellas
certifican mi paso
amargo

yo tenía mi copa
hambrienta siempre

mi huella fue de tifón

no hubo quien contuviera
estas ansias:
era mi amor grande
por el delirio

yo compinche
no he sido
más que de Baco
y Dionisio
mis hermanos
no más

era mi hora cruda
del infortunio
era una peste
que yo me daba
porque se me daba
la gana

II

que soy ahora
a la vuelta de estos años
cuando la pena
ha baldado
mis ganas por completo

cuando ya ni siquiera
sé para qué se inventó el tiempo

desterrada y solitaria
de donde partí

no me arrepiento de nada

"Viví como dio la gana" es la crónica de una vida entregada a los placeres prohibidos, al libre albedrío. El poeta, como en un teatro, asume un personaje, una voz y desencadena un reflexión entre la vida y el tiempo. La tercera sección "Los poemas del aparecido" y "El tríptico del aparecido" como colofón, coloca al hablante lírico como núcleo del conjunto. El poeta y sus relaciones con el mundo, con lo que está afuera, como también lo que está adentro. La necesidad de establecer un vínculo, mediante la descripción de sensaciones y sentimientos, busca crear un empatía con el lector. El poema "Tierra adentro" ejemplifica la expuesto:

tapias
con sus hiedras
amargas

tristemente
musgosas:

mis conocidos
mojones
donde la soledad
tiende su cresta
gris

separando
luz y sombra
haciéndome
un hombre
de claroscuros
insólitos

aquí vivo yo
reza un graffiti

aquí vive el solitario
poeta con su arpa

aquí vive

sigue la inscripción

uno para quien
todo es afán inútil
aquí vive alguien
que hace sus versos
no para alcanzar
el alto canto
ni la fama
sino por practicar
tiros libres
con el bote de basura
desde este inquilino
ha dejado sueños
poemas largos
como caminos
hacia el cielo
madrugadas
rotas e inútiles
ha sido por puro juego

El poema es una muestra del desencanto patente en el siglo XXI, cuando ya la poesía no es el lenguaje de los magos, los alquimistas, los sacerdotes o los guías del pueblo. El poeta ya no transforma la realidad, sino que la describe por puro juego, porque hombre no puede vivir sin su arte. La última sección "la muerte en sus orgías" es un tour de force con la muerte, la antropomorfización de la muerte permite satirizarla, hacerla objeto de las burlas del poeta, como sucede con el poema "GRAN REINA":

atindamente
escribo de la Muerte
por ser Ella
tan importante:

el personaje
más conspicuo
que reconocen
mis sentidos

Ella es la actriz
más consagrada
la cantante más
aplaudida
la señora más
temida

y nunca se
ha conocido
encantadora más insobornable

para quien
un rey
es como un mendigo:

la Muerte
comunismo glorioso
la lección más grande
de humillación
para los soberbios
adictos siempre
a seguir viviendo


La poesía de Frank Ruffino es de una extraordinaria sencillez y concisión, en la que sobresale la claridad por encima de las referencias culturales. La historia y la cultura son componentes que ayudan al mensaje que el poeta quiere transmitirnos. Se aprecia cierto humor negro o agridulce, una dosis grata de desencanto. Una poesía que se aleja del lirismo telúrico nerudiano tan en boga en la poesía costarricense. El humor que se percibe en este libro es un dejo de la antipoesía que ironiza el discurso del poético poeta. La ironía es el gran descubrimiento de Nicanor Parra, para desacralizar el discurso y el mito del poeta. La poesía es un largo camino que poeta inicia con paso firme, pues el final del viaje no lo conocemos, aunque lancemos las cartas del Tarot sobre la mesa.

viernes, 13 de agosto de 2010

Melvyn Aguilar: Territorios habituales o la tradicion de las tradiciones


Melvyn Aguilar nace en San José, Costa Rica, un 2 de noviembre de 1966. En 1987 ingresa a la Faculta de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica donde cursar la carrera de sociología. En 1988 funda junto a dos jóvenes poetas; (Sergio Barbosa y Claudio Sánchez) el Anti-Taller-Anti . En 1992 participa junto a un nutrido grupo de escritores (David Maradiaga, Alejandra Castro, Patrick Cotter, Meritxel Serrano, Mauricio Molina, Claudio Sánchez, Diego Montero, Juan Carlos Murillo “Murdok” e Isaac Rojas, entre otros) en la fundación del Colectivo Octubre Alfil 4. En 1994 participa del Colectivo Voz Urbana. Su obra poética publicada consta de un único libro: Territorios Habituales (2006). (Tomado de Afinidades electivas).

En la contraportada del libro Territorios habituales, Adriano Corrales señala: "La poesía de Melvyn Aguilar es una poesía destilada en las mejores tradiciones literarias". Pero ¿cuáles de esas tradiciones han servido para destilar esa poesía tiernamente ácida? El libro está dividido en cuatro secciones: Milenrama, Territorios habituales, Mujer vista a través de los ojos de un gato y Anticanto. Las tradiciones a las que alude Adriano Corrales son elementos  provenientes de la literatura japonesa,china, hispanoamericana, norteamericana, griega y latina. En su poesía, se desarrollan imágenes complejas y atmósferas oníricas o absurdas, pero a su vez, se desprende una búsqueda de la desnudez formal, quizá proveniente del haikú japonés. Entre oscuridad y claridad se tensan los poemas de Melvyn Aguilar. También un lirismo narrativo o una narrativa lírica se alternan entre la escritura automática y el control racional y estético que exige la pureza de la poesía.
En la sección titulada "Milenrama", los cinco poemas heredan una actitud contemplativa de la vida: un estar en contacto continuo con la naturaleza, y un saber armonizar nuestra existencia con la del Universo, entre otras cosas.
El poema "El amanuense" describe certeramente la poética del autor:


Va y viene la piragua
de un lado al otro del río
la larga caña de bambú
dibuja y desdibuja la luna


                            en tanto dure la noche.


El poema viene a retratar la eternidad del instante, con un lenguaje sencillo y conciso, la creación como una fusión del ying y del yang. La poesía nace de una locura sobre la fluidez del tiempo cósmico, pero solo puede ser abarcado por el tiempo de la humanidad. El poeta repite con diversas formas lo que ya estaba dicho. La segunda parte --"Territorios habituales"-- la tradición grecolatina se hace presente, con mayor intensidad, en el poema que da nombre a la sección y al libro:
 a Luis Chaves
Ojo de Polífemo,
Espejo de los félidos.
Caterva que debuta su rabia en los nuevos palacios
de la vieja patria.
Luna de Ariadna, lágrima de exilio en Naxos,
princesa de Creta.


¿Quién obtendrá la centella del corazón de la piedra?
¿Quién recogerá el eco de las pilastras de Heracles
y domará la lira de Astron?


Mañana el novicio con su muslo de oro
levantará la rosa de Eurípides sobre esta casa tomada,
iniciará el incendio de las noches con palabras
y el deletéreo aliento de la farsa
extinguirá su último veneno.


El poema "Territorios Habituales" es una extraordinaria muestra de culturalismo, de elementos mítico-históricos reunidos y entrelazados por el poeta. La acumulación y concatenación de imágenes provenientes de una sola tradición se produce una busqueda de equilibrio, de pureza poética. La tercera parte o sección acerca al lector a una tradición más cercana: la literatura de Latinoamérica; titulada por título del poema "Mujer vista a través de los ojos de un gato", recuerda la necesidad de recuperar la comunicación con el lector, recuperar la cotidianidad o lo extraordinario de la realidad, para dar con ese universo que nos eligió o que hemos elegido. El poema dice:

El gato que eligió mi casa
como la suya
tiene una luna gris en sus ojos
los miro
y suelo adivinar el ánimo de ella,
veo la flor que llevó a la altura de su cara cada domingo,
las yerbas de jardín que eligió para sus ritos,
los sonetos que arma y murmura desde el sótano de la memoria,
me veo a través de sus ojos
y soy más noble que de costumbre, mas acucioso.


Ella, uno a uno,
como un biomaster,
dibuja sus gestos de mujer y naranja,
la geométrica disposición de los azahares
en el estampado de su vestido.


El poema dibuja un mundo íntimo, cotidiano, la necesidad de poetizar el día a día, de sobrevivir el capitalismo, el fin de la historia, de sobrevivir en el otro y por el otro. La voz del poeta no es la de un sacerdote o profeta que intenta transformar el mundo mediante la palabra, sino encontrar al otro en el diario vivir-escribir. El animal domesticado sirve de agente para el encuentro con el otro. La cuarta parte se titula "Anticanto", un poema divido en fragmentos que parece consumir y consumirse en tradición y antitradición, pues, trae a la memoria el Altazor de Huidobro, Cantos de Maldoror,  Los Cantos de Ezra Pound, El aullido de Ginsberg, Satanás de Pablo de Rokha. Es un poema que se derrama, se escurre, se fermenta, se pudre a mitad del vuelo. El anticanto es el poema-mito, la jintanjáfora espiral que se abre y se cierra, su estructura no da cuartel al lector, de allí que solo reproduzca algunos fragmentos:


Amicitia, paso de noche, volanta fúnebre canis-tirada por ojos encendidos y lenguas de baba, el efluvio es tu destino, intención ciclopeica, equino-rumbica. La estrella que buscas está orientada por el vapor de tus propias entrañas. Oh equivocada Amicitia, tus pecados sean contigo en esta hora fulminante en que miro tus estrellas tristes y turbias, turbias y tristes, tristísimas.
*
Umbra-cuestas, Umbra-cuestas, umbra-cuestas. Hacia el infierno.

*
De náusea es este canto que no canta y el poema de poeta  un simulacro y el canto que no canta ni es poema, mudez, voz agujereada, como garganta en toque de queda. 

La poesía de Melvyn Aguilar abarca diversas tradiciones que se ahodan, se asimilan y generan una voz única. A veces, se oyen los ecos del lejano oriente, los murmullos del mediterráneo, el aullido y la maquinaria de la América del Norte, también una antitradición que tradicionalmente se rebela contra la sencillez o la claridad de un realismo poético. De la tensión resultante nace esta poesía, extraordinaria y extraña, a la vez. Una poesía tradicionalmente novedosa que impone su decir y su hacer entre tantos poetas prefabricados.

martes, 10 de agosto de 2010

Doncella en desastre urbano

El día se mueve lentamente por la casa. Entra la luz en conserva y mira la desnudez en el espejo. La cortina respira polvo y en el taller mecánico los empleados miran Penthouse. El día se apresura a pasar por enfrente del taller, agarra sus libros y los estruja contra el pecho. Está hermoso, a pesar de la espuma del relleno y las cejas depiladas con destreza de cirujano. Se ve que hoy será su día, pues, lleva una miniseta ajustada y un jeans que modela el viento. Su figura nos recuerda otras marisquerías, otros restaurantes de fast food, otras sodas y otros cafetines. Nuestro día se topa con los top models del taller mecánico, quienes tienen las lenguas más pulcras de la ciudad, las mejor lavadas a presión y al vapor. Hoy, sin duda, será su día. Se lo dice el horóscopo, la radio a full, los pericos regresando del verano. El día está lindo de pies a cabeza, aromático y de axilas rasuradas. Limpio, como el primer día del mundo.

domingo, 8 de agosto de 2010

Jonatan Lépiz Vega: Batallar contra la noche (contra la desesperación)

Jonatan Lépiz Vega (1981) Costa Rica. Licenciado en sociología y Master en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Costa Rica.

La poesía de Jonatan Lépiz Vega pertenece a una tradición que se debate entre el compromiso y la desesperación, entre el ser y el tener, entre el espejismo de la esperanza y el vacío. La tensión de los opuestos siempre en pugna oscila entre el mundo íntimo y el mundo exterior. ¿No sé por qué le tememos horror a los opuesto? El desencanto se instala como un personaje más de una poesía que busca entre los restos de los metarrelatos, para descubrir el gobierno de las palabras. Al principio, me fue difícil leer Batallar contra la noche, -cuestión de gusto-, quizá. Me recordaba la estética de libros como Donde habita el cangrejo de Eduardo Langagne, Quiero escribir, pero me sale espuma de Pedro Shimose o el extraordinario Diario del Cuartel de Carlos María Gutiérrez. Claro, siempre es preocupante citar fuentes cuando no se conoce la enciclopedia de un autor. De allí se saca, que es mejor quedarse con el libro y buscar lo que nos quiere decir o lo que no nos quiere decir.
El poemario Batallar contra la noche es formado por cuatro secciones: "Amanecer de perros", "Restos para dos", "Cartas de un amigo ebrio" y "Postdata". La sección "Amanecer de perros" desarrolla el arquetipo del poeta desde la óptica de un yo convulsivo que pasea por la ciudad y un alter ego que se enmascara con las figuras del empresario, el bohemio y el amigo. Se encuentra también el poema que da título al libro, una especie de manifiesto estético que recoge elementos diversos:
"Tenía necesidad de estar solo...
y de sentirse tan desligado de lo que lo rodeaba
como un forastero en una ciudad
en cuya estación se perdió".
Roberto Arlt
Los elementos perfectos para un gran poema a mi alcance,
la navidad secándose en la sala,
la fosforecencia de los peces,
los ensayos de Houellebecq,
el queque roído del cumpleaños,
el ajedrez de incas y españoles
suspendido en pleno holocausto.

1:47 de la mañana,
el retrato de la santa cena de Dalí frente a mis ojos,
mi conciencia choca por las paredes
como una partícula en pleno spin.
El viento brújula sin calles,
corazón: casa de madera abandonada.

No deja de ser interesante que el hablante lírico aún tiene la esperanza de poder crear un "gran poema" con elementos cotidianos y a la vez alienígenas. También, admirar como los dos últimos versos contrastan con el resto del poema, es allí donde la tensión entre la tradición y la ruptura estalla como una botella contra el vacío.  En la segunda sección "Restos para dos", el poeta se enfrenta a los opuestos mítico-históricos: el yo y el otro, el amor y el deseo. ¿Se ama lo que se desea? ¿Se desea lo que se ama? Los poemas de esta sección oscilan entre la intimidad y la exterioridad.  El poema Andres Calamaro junto al calendario piensa: "Hay tan pocas mujeres solas" es un interesante muestra de como el universo es una brújula:

Al este de San José una mujer vuela por primera vez
traspasa sus miedos   niños con olor a fracaso.
Al sur  otra se abre el pecho en llamas
deja escapar jaulas,
sueña con andamios
y manos que acaricien su cuerpo.

(En Heredia   vos amaestrás ornitorrincos
acaricias lomos de libros
que te recuerdan de pronto
y escuchás la lluvia alborotar la madrugada)

Al oeste   una mujer piensa en su gata
en las orquídeas muertas
la nubosidad que lleva meses en sus ojos.
Al norte   otra se revive sitiada por el frío
acurrucada en su llanto
deshecha en los regazos de un dios
que no llena por dentro

La tercera sección "Cartas a un amigo ebrio" recoge la obra traducidad del poeta de la Generación Beat: Alexander Mickiewicz. Indiscutiblemente, el poeta beat es una teatralización del ego del hablante lírico, una fórmula puesta en escena por Fernando Pessoa, y a la vez, condimentado con una mitificación de los poetas norteamericanos del siglo XX. El poeta beat se eleva en la homosexualidad, la drogadición y el alcoholismo, para descubrir la razón de la opresión. Libertad y tiranía son opuestos sociológicos, sino opuestos psicológicos. El ix poema de esta sección dice:
Maldita ciudad que me envenena
            me abandona en pleno ataque de mis dudas
me transforma en esto que detesto
me humilla en cada caño
en cada elemento de asco que se filtra por mi boca
Maldito paisaje que me borra
me disminuye hasta el átomo sin sentido
hasta la molécula que por inercia no produce reacciones químicas

Luego del tiempo
de la migración absoluta de los árboles al precipicio de la nada
                       quiero perderme porque quiero
no porque ya no haya campo para mí en las pocilgas de concreto
en las ecuaciones invariables de la economía sin corazón

Maldito aposento este que me interroga
Maldita urbe que no siente
que desespera en la locura
en su continua borrachera de deshechos
de aguas putrefactas
de condena a las raíces y a la tierra

La última sección se titula "Postdata" es formada por un solo poema que le da el mismo nombre a la sección.  El libro Batallar contra la noche se distingue por la claridad, la economía del lenguaje, por la originalidad de las metáforas. No es de extrañar que haya pasado desapercido en los medios periodísticos costarricenses, donde los periodista usan su posición para hacerse autobombo, para publicitar sus carreras literarias, mientras talentos como los de Jonatan Lépiz y otros tienen que arañar la realidad, para extraer verdaderas jobras.Desde la generación de la poesía social, no he visto otra generación con una riqueza cuantitativa y cualitativa, como la que en la primera década del siglo XXI, viene andando con paso firme en la Costa Rica actual.


domingo, 1 de agosto de 2010

Panorama crítico de la poesía joven de Costa Rica (2001-2010) Introducción

La poesía joven de Costa Rica ha cambiado, lo que ayer dominaba el medio, ahora es despreciado e invisibilizado. Lo que hoy es alabado por una multitud de poetas jóvenes, mañana será olvidado por otra muchedumbre de poetas jóvenes. El crítico que se enfrenta al Samsara, comprende que la atomización y la diversidad son meras máscaras de un simulacro, de un carnaval, cuyos participantes no son capaces de comprender la dinámica del ser costarricense. La rabia, el orgullo y el desprecio obnubilan las mentes más perspicaces. Hacer crítica en Costa Rica se torna una empresa titánica, pues todo comentario desborda de una subjetividad hiriente y carnicera. Al final no se abordan los problemas reales de la poesía costarricense. La crítica no sale de la academia, no genera reflexión ni pensamiento. Solo se abre el vacío, una ceguera que flota en los márgenes del ambiente literario de Costa Rica.
La poesía joven de Costa Rica transcurre entre el trascendentalismo y el exteriorismo, el compromiso político y el solipsismo, entre la analogía y la alegoría, entre la tradición hispanoamericana y la tradición anglosajona, entre lo masculino y lo femenino, entre lo heterosexual y lo homosexual, entre el campo y la ciudad, entre cilivilización y barbarie, entre el sentimentalismo y el antisentimentalismo, entre lo concreto y lo abstracto. Las oposiciones pueden seguir hasta el infinito, pues el centro es un agujero negro. De allí, surgen las dificultades para sistematizar de una forma congruente la poesía joven costarricense.
En el 2001, el artículo "El rumbo de la poesía joven de Costa Rica" fue el primer intento de clasificar las tendencias dominantes dentro del panorama poético costarricense. Entre las tendencias se encontraban el trascendentalismo, la poesía urbana, el culturalismo, la antipoesía, el neobarroco, la poesía zen o minimalista. El mundo ha cambiado y nuevos poetas jóvenes, y los que ya no son tan jóvenes ha cambiado, evolucionado. Las verdades de ayer no son las verdades de hoy. ¿Qué leen los nuevos poetas jóvenes, cómo escriben, qué piensa o que reflexión hacen sobre su trabajo poético? ¿Qué mitos persisten sobre la labor del poeta? ¿Quién lee poesía en Costa Rica, hoy, 1 de agosto de 2010? ¿Por qué la crítica solo es el ejercicio de una doxa enferma y patética?

Generaciones poéticas costarricenses 2.0.

LAS GENERACIONES POÉTICAS DE COSTA RICA           Esta propuesta de clasificación generacional considera que las generaciones literar...