domingo, 26 de junio de 2011

Pensándote

Todo el día no hago más que pensarte.
Espero regresar pronto.
Las horas irremediablemente se alargan,
Parecen magníficas serpientes.
Y no sé que hacer con este tiempo muerto.
La vida continúa como siempre.
En esta soledad tan solitaria,
No hago otra cosa que pensarte.
Pensar en ti es tenerte,
Es hallar la sombra de tu cuerpo.
Un fantasma acaso. Un fantasma apenas.
El día pasa con sus afanes,
Su carretón de frutas,
Sus mendigos y piedreros.
Mientras sigo aquí pensándote,
Dejando que el pensamiento
Te busque por el aire,
Te encuentre en el perfecto mediodía.
Todo el día he pensado en ti,
Y al pensarte me han visitado tus labios,
El aroma de tu piel.
Tu ser claro llena el espacio,
Donde no estás,
Donde te pienso.
Cuando regreses, sabré que mi pensamiento
No era mentira, que estarás allí
Donde mi pensamiento antes estaba.

(2011)

miércoles, 15 de junio de 2011

45

Nunca supe qué era el amor o el deseo.
Busqué el amor en los libros,
en piedrecillas de colores;
pero el amor no era papel o tinta,
no tenía forma de estrella.
Caminé con mis versos
alrededor de la ciudad,
pero los gatos y los perros
no eran un buen auditorio...
¿Qué era el amor? –le pregunté a los poetas –.
Pero les preocupaba
más Pink Floyd o Curt Cobain,
la metafísica de un vaso de agua
o el color de la basura en las calles...
Repetí como tantos otros:
yo soy yo y mi circunstancia.
Pero mi circunstancia eran tus labios,
mi yo eras tú,
y el amor era acariciar tu cuerpo,
cuando desaparecía la noche.

de Aprisionar el alba (2005-2007)

miércoles, 8 de junio de 2011

Danza en Delfos

Cielo azul,
Cielo circular,
Cielo en génesis.
Muchachas sobre las piedras blancas giran estáticas,
No se mueven, no giran en movimiento.
Sentado en un sillón carcomido,
Sentado en San José,
Miro el cielo gris, el cielo violeta,
Cielos amarillos que huyen sobre el Mediterráneo.
Muchachas blancas como piedras.
¿Qué misterio ocultan? ¿Qué verdad descifran?
Pies descalzos, panderetas, peplos de seda,
– como si fuera un poema de Darío –
Se juntan entorno a las hogueras,
Entorno al sacrificio…
Sentado en San José,
Sentado en un sillón carcomido,
Abandonado como un trasto sucio
En un apartamento mudo,
Cielo gris o rojo o violeta,
– sois las hijas del ardiente verano o del vino –
Cielo azul en éxtasis,
Muchachas blancas como las piedras,
¿Qué enigma o acertijo revelan?
Somos este juego deleznable
Que se levanta y abre el refrigerador.

de Crónica del Esplendor (2008-2010)

viernes, 3 de junio de 2011

Esperanza

Toda la mañana he deseado
Yacer con mi propia muerte,
Con mi primera muerte,
La última entre todas aquellas
Que conocí,
Que sufrí,
Que sangré
De tarde y de noche,
En bares que el olvido
Recobra del olvido.

Amargamente, amanecí amargo,
Con mi estatura solitaria,
Con una muerte que dormía en mí,
Por mi última lujuria,
Último pubis que la alegría
Ofrece al labio.
Entre mis manos frías, el aire seco,
La nada justa,
La quemadura de un cuerpo intocable.

Toda la mañana ha cantado mi muerte,
Con una voz dulce de ninfa o sirena,
Y en mi corazón ha anidado
Un único deseo
De yacer entre sus huesos viejos
Y su amorosa calavera.

 de Todo sucede en los espejos (2011)

DECÁLOGO DEL POETA MEDIOCRE

1. Escribir de cosas hermosas no hace bueno un poema Las rosas y las joyas, estamos de acuerdo, son hermosas. Pero incluirlas en un poe...