miércoles, 16 de diciembre de 2015

Estación Baudelaire o la revelación del símbolo


Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto:
Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.

            Presentar un libro no debería ser un ejercicio hermenéutico desde la academia y para la academia, debería ser una lectura que despertase en el lector la curiosidad por adquirir y leer el libro que se presenta. Cada vez, que un autor me pide que tome el riesgo de analizar  su libro frente a un público, me preguntó ¿Qué aporta este libro a la poesía costarricense? ¿Qué representa en el panorama de la poesía hispanoamericana? ¿Qué agrega a la riqueza y variedad de la poesía escrita en español? Estas preguntas siempre me atormentan cuando por compromiso o amistad debo enfrentarme a un texto escrito. En las presentaciones de los libros, generalmente, siempre se hacen dos lecturas contrastantes: la académica somnífera y la amistosa apología. Entre una y otra, el libro es un pretexto para hablar de nuestros gustos, prejuicios y obsesiones.
            Estación Baudelaire es otro libro de poesía,  otro afán creador, otro intento de entender la realidad. Pues si hay alguna forma de aprehender la realidad es mediante el poema, mediante el símbolo que algunos poemas generan para el lector. Octavio Paz meditando sobre la estética de Baudelaire escribió: “Cada poema es una lectura de la realidad; esa lectura es una traducción; esa traducción es una escritura: un volver a cifrar la realidad que descifra. El poema es el doble del universo: una escritura secreta, un espacio cubierto de jeroglíficos. Escribir un poema es descifrar el universo para cifrarlo de nuevo. El juego de la analogía es infinito: el lector repite el gesto del poeta; la lectura es una traducción que convierte al poema en poeta en el poema del lector.” (Los hijos del Limo, p.18). Octavio piensa, pensaba que la poesía es el Uróboros que constantemente se devora a sí misma, lucha eterna o esfuerzo inútil por crear algo nuevo, algo que nos haga ver la otra realidad de la realidad verdadera.
            En Estación Baudelaire, Diego Quintero hace un esfuerzo titánico por superar las poéticas ternurosas de Felipe Granados y Alfredo Trejos, así como la prosa-poesía inocua de un Luis Chaves y compañía, así como las tendencias que giran en torno a bukowsky y los beatniks. Se adhiere de manera solapada las estéticas practicadas por Ezra, Cernuda, Panero, Gimferrer o Aguilar. Agrega un nuevo sentido apocalíptico a la poesía, una amargura efímera, una suerte de discurso anti-estado-moderno-democrático que  visualiza el sinsentido de la vida postmoderna. El poeta quiere sacudirnos y que miremos la realidad como él la mira, como él la disecciona, como él la come y la vomita sobre la hoja de papel en blanco.
            Estación Baudelaire no es un libro inocente, es un libro escrito por un sociópata, por un psicópata, por un lector que ha leído la realidad y al leerla la ha descubierto o revelado en su inmundicia y sordidez, o la realidad ha revelado la inmundicia y sordidez del poeta. El círculo nunca se cierra. Por eso, asistimos a la creación y apropiación continua de alter egos: Pessoa, Yago, Rocha, Rachefield, Wittgenstein, Fogwill, Ribeyro, Quintero. El poeta es una legión demoniaca de personalidades literarias, filósoficas, psiquiátricas y quintereanas. El poeta no hace otra cosa que mostrarnos que la realidad es escritura, y la escritura realidad. Obsesionado porque no puede romper el círculo perpetuo y el eterno retorno se burla de sí mismo y de lo otro, con una ironía y un sarcasmo casi adolescente, pero sin caer torpemente en el universo de los bares, los penes y las vaginas; en el panegírico del sexo coital y anal. Por dicha,  nadie es penetrado en el libro de Diego Quintero.  
            Estación Baudelaire es y será otro libro incomprendido, yo aún no logro ver que agrega a la poesía costarricense e hispanoamericana, quizás cierta dosis de violencia, una brutalidad cercana a la Europa central y al imperio norteamericano; una psicosis mundial que nos va desgarrando con el inconveniente de que ya no existen ideales, sino hombres-mercancías, mujeres-objeto, estadísticas y más estadísticas de muertos, votos, inmigrantes, etc. Es un poemario siempre al acecho de un lector sadomasoquista, porque la realidad es la misma y es otra, la poesía es la misma y es otra, el poeta es el mismo de hace mil años y es el otro que nos lee sus poemas.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Estación Baudelaire de Diego Quintero: ¡Ha muerto el poeta!¡Larga vida al poeta!



Diego Quintero Martins (1990, Taskent, Uzbekistán) es estudiante de Filosofía y de la Enseñanza del Español en la Universidad Nacional. Ha colaborado en diversas publicaciones filosóficas, literarias y musicales independientes.  Editor de la revista estudiantil intitulada Estepario, miembro del Antitaller-anti, fundado por el poeta y sociólogo Melvyn Aguilar.

En  el año 2009, un grupo de amigos y poetas lloraba la singular muerte del poeta Felipe Granados. Nadie en el ambiente literario esperaba la aparición de una voz profunda y sincera que hablara al lector común. Habría que esperar seis años para que ocurriera el milagro, seis largos años para que alguien superara las poéticas nacidas a finales de los años noventa y principios del nuevo milenio; seis largos y tortuosos años de un epigonismo rastrero y rampante; seis años de que nada fuera nuevo bajo el sol, seis años para que la poesía surgiera de los abismos del trascendentalismo y del nominalismo; seis años como una cifra inconmensurable que se repite hasta el cansancio en poemas trascendentes sin trascendencia y poemas intrascendentes que no trascienden. Seis años para sentarse al banquete de los raros, los despreciados, los locos y degustar de la verdadera poesía como de un vino espeso, porque es la única forma de saborear la poesía.
No es de extrañar que las próximas generaciones de poetas se deleiten con el primer poemario de Diego Quintero, Estación Baudelaire, y que éste se convierta en un libro de culto como los animales que imaginamos o Soundtrack, pues el lector se encuentra frente a un poemario que supera con creces ambos libros antes citados. No hay pelos en la lengua para el lector que lee Estación Baudelaire, en sus tres secciones tituladas “Caníbal”, “Los aforismos de Kevin Rachefield” y “Metaliteratura del odio”, asistimos a un renacimiento de la poesía costarricense, que había caído en sopor y una abulia sin género, un aburrimiento mítico sin mito. El libro de Quintero viene a decirnos que todavía es posible la poesía, todavía es posible descubrir el mundo y asombrarse ante el horror y la belleza. Todavía es posible decirnos que la poesía está en otro lado.
En la sección “Caníbal”, aparecen doce poemas como doce apóstoles, doce campanadas, doce truenos nos despiertan del sopor en que habíamos caído desde los años noventa. Pasan frente a nuestra puerta Pessoa, Yago, Baudelaire, Poe, Ribeyro, personajes o citas, alter egos o sombras. El mundo descripto por Quintero ya no es universo seguro del bar y los amigos, o el ocultamiento tras una torpe y cruda poesía amorosa. El poeta se atreve a decir:
La mano en el joystick
vuela a 20.000 pies de altura,
sutil
como la muerte,
afasia de jugador.
            De  “Preludio y epílogo al combate”

También es capaz de sorprendernos con una dureza de metal, nunca antes vista:
            Este músculo que me late
            enfrente de los pulmones
            lo lleno,
lo saco,
lo doy a quien lo desee
para que rabie
rabiemos
            de “Yago”

En la segunda sección “Los aforismos de Kevin Rachefield”, Quintero nos propone una visión más ácida de la realidad, una realidad que transita del instante a la eternidad, del cuerpo a la psique y viceversa. Los Aforismos (del griego ἀφορίζειν, 'definir')  a pesar de que son una declaración u oración que pretende expresar un principio de manera concisa, coherente y en apariencia cerrada. Se abren a la ambigüedad y la paradoja en las manos de Diego Quintero, su alter ego, Kevin Rachefield hace una apología del suicidio, el asesinato, la locura, la homosexualidad, el tiempo y la familia. Por lo que podemos leer:

I
Madrugadas insomnes, novela negra, ser otro.
La noche yéndose con mi vida y la vida yéndose
en un papel, amanecer el deseo de transmutar en voluta.

VIII
Vine a poner el cuerpo como flecha en el arco de mi tiempo.

XVII
Soy el hijo. El que hiede en la cruz. Un mesías olvidable.
Como todos.

En la tercera sección, “Metaliteratura del odio”, Diego Quintero hace un tour de forcé con la realidad de la escritura, una realidad compleja, siempre en constante huida. “Metaliteratura del odio” está  constituida por siete textos en prosa, en su seno como en un teatro del absurdo asistimos Wiitgenstein, Shakespeare, Borges, Menard, y otros personajes literarios que nos informan o asombran con sus preguntas, sus dudas, sus psicosis. En esta parte, Quintero nos muestra su maestría sobre el lenguaje y los tópicos que desarrolla:

            Como ser un genio:

            Hay que vestir como un dandy venido a menos,
            un dandy exiliado en un mar de gran spleen
            junto a marineros que confunden poetas con gaviotas
            y los maltratan por frágiles, torpes y loquitas.


            Saludamos alegres y esperanzados este primer poemario de Diego Quintero. Estación Baudelaire NOS DEMUESTRA QUE TODO NO ESTABA PERDIDO. La poesía necesita de poetas verdaderos, no de mitos forjados al calor de la ignorancia y la estupidez. Necesita de poetas inteligentes que nos revelen los misterios y hagan las preguntas correctas a la realidad. Por estas razones, no podemos más que exclamar como un actor en un teatro de pesadillas: ¡Ha muerto el poeta! ¡Larga vida al poeta!

            

lunes, 14 de septiembre de 2015

LAS GENERACIONES POÉTICAS DE COSTA RICA

LAS GENERACIONES POÉTICAS DE COSTA RICA

            Esta enumeración solo es una propuesta de clasificación de la poesía costarricense, basada en la idea de que cada generación dura sesenta años.
  1. Romanticismo-Modernismo
(1850-1864)
  1. Félix Mata Valle       
  2. Juan Diego Braun     
  3. Luis R. Flores           
  4. José Ma. Alfaro C.   
  5. Emilio Pacheco  C.   
  6. Aquileo Jiménez Echeverría
  7. Enrique Hine            
(1857)
(1859)
(1860)
(1861)
(1865)
(1866)
(1870)
2.      Romanticismo- Modernismo
(1865-1879)
  1. Roberto Brenes Mesén
  2. Lisímaco Chavarría 
  3. José María Zeledón 
(1874)
(1875)
(1877)
3.      Modernismo-Posmodernismo
(1880-1894)
  1. Rogelio Fernández G
  2. Auristela Castro   
  3. Rafael Cardona   
  4. José Albertazzi Avendaño
  5. Asdrúbal Villalobos
  6. Justo A. Facio       
  7. Rogelio Sotela      
(1883)
(1886)
(1892)
(1892)
(1893)
(1894)
(1894)
4.      Postmodernismo-Prevanguardia
1895-1909
  1. Hernán Zamora Elizondo
  2. Manuel Segura
  3. Aníbal Reni 
  4. José Basileo Acuña
  5. Julián Marchena   
  6. Carlomagno Araya
  7. Carlos Luis Sáenz 
  8. Jorge Sáenz Cordero
  9. Max Jiménez      
  10. Emma Gamboa 
  11. Rafael Estrada   
  12. Fresia Brenes  
  13. Gonzalo Dobles S
  14. Arturo Agüero
  15. Francisco Amighetti
  16. Fernando Centeno Guell
  17. Arturo Echeverría Loría  
  18. Moisés Vicenzi
(1895)
(1895)
(1895)
(1897)
(1897)
(1897)
(1899)
(1900)
(1900)
(1901)
(1901)
(1904)
(1904)
(1907)
(1907)
(1908)
(1909)
(1895)
5.      Prevanguardia-Vanguardia
1910-1924
  1. Manuel Picado C.     
  2. Isaac Felipe Azofeifa
  3. Fernando Luján    
  4. Adilio Gutiérrez
  5. Alfonso Ulloa Zamora      
  6. José Ramírez Sáizar
  7. Ninfa Santos            
  8. Alfredo Cardona Peña 
  9. Victoria Garrón       
  10. Lily Guardia            
  11. Cecilia Sancho         
  12. Salvador Jiménez Canossa
  13. Yiya Montejo          
  14. Eunice Odio            
  15. Arturo Montero Vega  
  16. Alfredo Sancho      
(1910)
(1912)
(1912)
(1913)
(1914)
(1915)
(1916)
(1917)
(1920)
(1922)
(1922)
(1922)
(1922)
(1922)
(1924)
(1924)
6.      Vanguardia-Postvanguardia
1925-1939
  1. Victoria Urbano      
  2. Carmen Mora          
  3. Alfredo Vicenzi      
  4. Mario Picado          
  5. Ricardo Ulloa Barrenechea.     
  6. Virginia Grütter
  7. Eugenio Fonseca Tortós      
  8. León Istarú              
  9. Carmen Naranjo     
  10. Raúl Morales          
  11. Francisco Zúñiga Díaz.
  12. Jorge Charpentier    
  13.  Teresita Aguilar      
  14. Rosita Kalina            
  15. Ana Antillón             
  16. Carlos Luis Altamirano
  17. Carlos Rafael Duverrán   
  18. Jorge Debravo          
  19. Ricardo Ulloa Garay  
  20. Elliette Ramírez        
  21. Mayra Jiménez         
(1926)
(1927)
(1928)
(1928)
(1928)
(1929)
(1930)
(1930)
(1930)
(1931)
(1931)
(1933)
(1933)
(1934)
(1934)
(1934)
(1935)
(1938)
(1938)
(1939)
(1939)
7.      I Postvanguardia
1940-1954
  1. Esmeralda Jiménez  
  2. Fernando Antonio Leal 
  3. Martha Royo              
  4. Laureano Albán         
  5. Julieta Dobles            
  6. Germán Salas            
  7. Rodrigo Quirós         
  8. Marco Aguilar           
  9. Guillermo Sáenz. Paterson
  10. Luis Bolaños 
  11. Marjorie Ross
  12. José Polini
  13. Alfonso Chase            
  14. Mariamalia Sotela       
  15. Leonor Garnier           
  16. Janina Fernández      
  17. Carlos de la Ossa
  18. Joaquín Soto
  19. Francisco Mata      
  20. Luis F. Charpentier   
  21. Leonardo Marín Mora
  22. Oswaldo Sauma         
  23. Gerardo César Hurtado  
  24. Marta Eugenia Rojas
  25. Óscar Álvarez    
  26. Florencio Quesada       
  27. Leda García                
  28. Ronald Bonilla           
  29. Mario Matarrita          
  30. Jorge Treval                
  31. Carlos Francisco Monge         
  32. Francisco Delgado      
  33. Rodolfo Dada              
  34. Diana Ávila                  
  35. Mía Gallegos               
  36. Carlos Enrique Chinchilla   
  37. Nidia Barboza             
  38. Carlos Bonilla A.        
  39. Pablo Ureña
  40. Carlos María Jiménez     
  41. Carlos Alonso Vargas           
1940
1940
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1944
1945
1945
1945
1945
1945
1945
1946
1946
1947
1947
1948
1949
1949
1950
1950
1950
1951
1951
1951
1951
1951
1952
1952
1952
1953
1953
1954
1954
1954
1954
1954
8.      II Postvanguardia-Transvanguardia
1955-1969
1.      Cristy Van Der Laat
2.      Víctor  Hugo Fernández
3.      Héctor Burke               
4.      Mario Camacho          
5.      Erick Gil Salas            
6.      Gerardo Morales        
7.      Armando Antonio Sacaal
8.      Lorena Vargas Mora
9.      Francisco Rodríguez  
10.  Miguel Fajardo           
11.  Marco Tulio Mena     
12.  Edmundo Retana       
13.  Milton Zarate             
14.  Norberto Salinas        
15.  Macarena Barahona   
16.  Habib Succar              
17.  Doris López    
18.  Mayela Ferlini           
19.  Miguel Alvarado        
20.  Adriano Corrales       
21.  Alexander Obando
22.  Henry López
23.  Luis Corella   
24.  Silvia Castro              
25.  Elizabeth Marín          
26.  Faustino Desinach     
27.  Ana Istarú      
28.  Vilma Vargas Robles           
29.  Jorge Arturo              
30.  Klaus Steinmetz          
31.  Gabriela Chavarría      
32.  Guillermo Fernández   
33.  Carlos Cortés               
34.  José María Zonta         
35.  Eugenio Redondo        
36.  Axel Noffal Tassara    
37.  Jaime Gamboa             
38.  Nidia González
39.  Ignacio Carballo Luján           
40.  D’lia Mc Donald         
41.  Shirley Campbell Barr
42.  Frank Ruffino              
43.  Jorge Zúñiga                
44.  Ricardo Segura            
45.  Alí Víquez                   
46.  Melvyn Aguilar           
47.  Orlando G. Brealy 
48.  Paúl Benavides     
49.  Marianela Tortós         
50.  Mauricio Molina         
51.  Carlos Villalobos        
52.  Luissiana Naranjo       
53.  David Maradiaga          
54.  Mario León Rodríguez           
55.  Patrick Cotter              
56.  Luis Chaves                 
57.  Guillermo Acuña         
58.  Meritxell Serrano        
1955
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1955
1955
1955
1955
1956
1956
1956
1956
1956
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1957
1957
1957
1957
1958
1958
1958
1958
1959
1959
1959
1959
1959
1960
1961
1961
1961
1961
1962
1962
1962
1963
1963
1964
1964
1965
1965
1965
1965
1965
1965
1966
1966
1966
1966
1967
1967
1968
1968
1968
1969
1969
1969
1969
1969
9.      I Transvanguardia
1970-1984
1.      Leonardo Villegas       
2.      Cristián Marcelo          
3.      María Montero            
4.      Jenny Álvarez 
5.      Esteban Ureña Salazar           
6.      Mauricio Vargas          
7.      Luis F. Gómez 
8.      Esteban Ureña           
9.      Jeannette Amit             
10.  Gabriela Arguedas      
11.  Víctor Mora                 
12.  Fiorella Rivas              
13.  Julio Acuña                 
14.  Geovanny Debrús        
15.  Seidy Salas 
16.  Julio Acuña                
17.  Melania Núñez V.       
18.  Alberto Arce                
19.  Joan Brenes                 
20.  Mainor González         
21.  Gerardo Cerdas           
22.  Alejandra Castro         
23.  Karla Sterloff               
24.  Cristián Solera             
25.  Gustavo Solórzano      
26.  Paula Piedra                 
27.  Angélica Murillo         
28.  Felipe Granados          
29.  Ronald Obando           
30.  Laura Casasa               
31.  Ricardo Marín             
32.  Randall Roque             
33.  Alfredo Trejos             
34.  Gustavo Arroyo           
35.  Zoé Espinoza              
36.  Laura Fuentes              
37.  Esteban Chinchilla      
38.  Alexander Alvarado    
39.  Selene Fallas               
40.  Gustavo Adolfo Chaves      
41.  Jenny Cascante            
42.  Silvia Piranesi             
43.  Byron Espinoza           
44.  David López 
45.  Miguel Castro  
46.  Eduardo Valverde
47.  Jeymer Gamboa           
48.  Bernardo Corrales        
49.  Narcisa Castro 
50.  Eduardo Valverde           
51.  Jonatan Lépiz Vega        
52.  Juan Hernández           
53.  David Cruz   
54.  Rodrigo Zúñiga Araya  
55.  Pablo Narval           
56.  Sebastián Miranda      
57.  Alejandro Cordero       
58.  William Eduarte          
59.  Camilo Retana            
60.  Diego Mora                 
61.  Esteban Aguilar           
62.  Esteban Ramírez         
63.  Paola Valverde            
64.  Ronald Campos           
65.  María Morales             
66.  Michael Barrantes       
1970
1970
1970
1970
1971
1971
1971
1971
1972
1972
1973
1973
1973
1973
1973
1974
1974
1974
1974
1974
1974
1974
1975
1975
1975
1976
1976
1976
1976
1976
1977
1977
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1977
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1978
1978
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1979
1979
1979
1979
1979
1979
1980
1980
1980
1980
1980
1981
1981
1982
1982
1982
1983
1983
1983
1983
1983
1983
1983
1984
1984
1984
1984
10.  II Transvanguardia
1985-1999
  1. Sebastián Arce O.        
  2. Cristina Ramírez         
  3. Juan Carlos Olivas      
  4. Luis Chacón                
  5. Carmen Quintero         
  6. Carolina Quintero    
  7. Diego Quintero   
1986
1986
1986
1986
1988
1989
1990

Acerca de Posesiones de Lorena Vargas Mora

La poesía de Lorena Vargas Mora es una poesía concisa, sencilla, evocadora, capaz de atrapar el instante y la memoria. En ella, nos habl...