domingo, 29 de mayo de 2011

Un árbol no es un árbol

En esta ciudad de calles y polvo, miro un árbol,
Pero no es el árbol de Brenes ni siquiera el árbol de Parra,
Veo un árbol fuera de mí
Y no es práctico ni útil,
Solamente es un árbol allí erguido,
Que mueve sus ramas al son del viento,
Que baila con una delicadeza propia de los cisnes.
Allí está, al frente de mi mirada,
Los pájaros lo llenan de veranos y trópicos.
¿Qué pensará este árbol que miro?
¿Pensará en algo?
Mientras escribo está el árbol allí erguido,
Sin ningún afán,
Solo da sombra al caminante cansado,
Al poeta que espera,
Al ave que canta en sus ramas.
Miro un árbol, en su tronco, en sus ramas,
Aún se oyen los ecos de historias y leyendas,
En sus anillos suena una música grave,
Lejanamente alegre.
Somos diferentes, yo y el árbol,
Cada uno llena el mundo a su manera,
Yo, escribiendo esta vieja ceremonia,
Él, sin poder ir a otro sitio
Que no sea mi mirada.

de Todo pasa en los espejos (2011)

3 comentarios:

  1. A veces me pregunto si hay algo mas allá de la mirada.
    Un deleite poder ver, oir el rumor del viento, contemplar en todo su esplendor ese árbol, que nos acercas con tu poema. Tu palabra es esplendida.

    Un abrazo, desde estas orillas del Mare Nostrum.

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  2. Estimado Perfecto: Muchas gracias, amigo poeta, en verdad me alientas a seguir este tortuoso camino.
    Un abrazo desde este trópico

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  3. Estimado amigo. Me acerqué a este blog porque leí que es de Costa Rica, un país al que quiero y visito con frecuencia; de gente amable, respetuosa y sensible. Como me lo confirman sus poemas llenos de amor, nostalgia y meditación. Será un placer poder compartir con sus letras ticas. Me tendrá por aquí con frecuencia, aún me quedan muchos poemas por leer. Mi mas sincero aprecio a usted y a su patria.

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