martes, 5 de octubre de 2010

Postal

No descansa la noche.
Anda suelta
y la ciudad extraña los muslos
y el violeta culebrea en las faldas.

Los pequeños animales salen de sus escondrijos
y la noche los acaricia,
los mima,
les da miel de gato
y galletas desabridas.

La noche duerme el sueño ebrio,
la miasma de la sierpe;
la antigua,
la que orina sobre cuaresma y fetiche,
dándose un largo beso torpe.

Los animales de cuatro patas,
de ocho colmillos,
salen de sus agujeros
y le ladran a la noche de los insomnios voraces.

La misma que descansa en el sillón
y da vueltas por la casa
y se dirige a un cuerpo incierto.

de Corriente subterránea (2004-2010)

4 comentarios:

  1. Hermoso el rostro de la noche que oculta nuestra máscara desfigurada y hermoso el rostro de tu Alice, la tierra que nos devora. Y siete cuadros en la pared de aire, uno por cada ahorcado.

    Disculpa la demora en pasar buen amigo, disfruto visitar tu espacio y aprender de tí.

    Un abrazote Cris.

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  2. Estimada Eli: Gracias por brindarme tu amistad y tu poesía, siempre clara, desnuda y dulce, como la brisa del mar sobre la playa.
    Un abrazo fuerte este domingo precioso de octubre

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  3. Hola Cristian: la poesía es una narración, como lo haces, y la prosa es igualmente poética. Un gusto leerte como siempre. Un abrazo

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  4. Estimada Diana: gracias por pasar, sin duda, mis poemas siguen siendo románticos, de allí que me fascine la antropomorfización del mundo...
    Un abrazo fraterno desde esta pequeña isla sin mar

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