viernes, 9 de julio de 2010

XVIII

Escribo en las paredes de la nada
un grafiti feroz como un cuchillo,
y en la sucia soledad del amarillo
me rasuro de sombra y madrugada.

En la blanca pared, en dentellada,
escribo con la furia de un martillo,
que busca por el cielo, bajo un trillo
de luna y de cintura desterrada.

Escribo a todas horas en la arena,
buscando una caricia entre la bruma,
y esperando el regreso de tu ala

sobre el viento furioso de mi pena,
que dibuja en el vuelo de una pluma
el incendio de sangre de una bala.

de Cuaderno de Galanterías (2006-2010)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

DECÁLOGO DEL POETA MEDIOCRE

1. Escribir de cosas hermosas no hace bueno un poema Las rosas y las joyas, estamos de acuerdo, son hermosas. Pero incluirlas en un poe...