martes, 6 de julio de 2010

V


Yo no quiero más noches solitarias,
ni fantasmas a la hora de la cena,
quiero besar tu piel de luna llena
en el amplio salón de pasionarias.

No importa, si las rosas funerarias
hacen nido en tu pecho de azucena,
si tu labio carmín es la colmena,
donde pruebo las mieles necesarias.

Solo quiero, mujer, que sobre el lecho
el amor se abra en dos como una rosa,
y fluya entre las sombras desatadas.

Solo quiero besarte bajo el techo
 de una noche dulce y silenciosa,
con estrellas de nieve madrugadas.

de Cuaderno de galanterías (2006-2010)

1 comentario:

  1. Un magnífico soneto, tanto en su esencia como en su técnica, fluido y muy bien acentuado.
    Ha sido un placer este encuentro y seguiré tus sonetos.
    Un cordial abrazo

    ResponderEliminar

DECÁLOGO DEL POETA MEDIOCRE

1. Escribir de cosas hermosas no hace bueno un poema Las rosas y las joyas, estamos de acuerdo, son hermosas. Pero incluirlas en un poe...