miércoles, 15 de abril de 2015

Tránsito

A tiempo sale el autobús
que viene del desamparo.
Llena el aire,
            cava el aire,
                        respira viento.
Sale del domingo,
de la muchacha
con quien se acuesta el árbol.

Único es el beso,
                        la piltrafa,
                                   el estacionamiento.
Así no más,
            sale la noche, vieja huraña.
Contenta, sí, por lo menos.
Arroja el labio, lame lenguas, oscurece todo
lo que pasa debajo de la cintura.

            A tiempo el autobús llega al no regreso,
humo y ruedas,
            tose asco,
pero en fin vamos contentos,
vamos juntos,
cuando deseo morder las caracolas
o masticar la pulpa de un corazón delirante.

En el camino, las flores podridas
nos dan su último aroma,
y es mejor así, porque de otro modo,
            las cosas no estarían en su páramo.
Parto,
            partís,
                        partimos
la tostada estupenda,
media naranja para vos, media para mí,
            a tiempo el destiempo,
solo que es más hermoso

     volver a encontramos.

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