Basta de palabras cluecas,
de pisarlas,
de molerlas,
de aprisionarlas en cristal o plástico.
Llegó la hora de liberar el trueno,
de liberarlo en sonido estéreo.
II
Cuánto cante el ruiseñor,
cuánto cante el tijo,
cuánto cante el yo,
sea para ti el llanto.
de Corriente subterránea (2004-2010)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Manifiesto del Movimiento Poético Incelario Contra el canon post-patriarcal
Nosotros, los poetas incelarios, declaramos agotada la poesía de la reconciliación sentimental. Rechazamos la lírica del consenso, la emoció...
-
En la poesía costarricense, la definición de movimientos literarios siempre ha sido un problema, en primer lugar, porque no ex...
-
LAS NUBES, QUE EL VERANO NO DESHIZO, ESTÁN QUIETAS. Es hermoso mirarlas, como la muchacha del vestido amarillo que arranca la cabeza...
-
Alexander Obando (1958) Poeta, narrador, compilador y ensayista. Perteneció al Taller Literario Eunice Odio que público la antología titulad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario