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lunes, 6 de julio de 2015

Xarxa D’Aranya: una lectura de superficie


En el año 2012, se publica el poemario Xarxa D’Aranya de Melvyn Aguilar. Después de la presentación, el libro es olvidado sin pena ni gloria, porque los grandes libros, los libros difíciles, no son del gusto de los pseudolectores, menos de los pseudopoetas. Los poemas de Melvyn Aguilar, como los de Minor González, Carmen Quintero, Bernardo Corrales y Angélica Murillo entrañan un cambio en el decir y el hacer poético costarricense. En el caso de Aguilar se desarrolla un proyecto poético bien meditado y ejecutado con certera maestría. En Xarxa D’Aranya, la eficiencia y eficacia del lenguaje es un rasgo determinante. El poema más pequeño es una construcción monumental, una catedral barroca que se eleva ante los ojos atónitos de los lectores. El libro en su totalidad rompe con la continuidad monótona de la poesía de la comunicación, de la nueva sentimentalidad, del nominalismo poético.
Xarxa D’Aranya se traduce como tela de araña, la expresión venida del catalán nos muestra uno de los recursos de la poética de Aguilar. El diccionario de la RAE define telaraña como la tela que forma la araña segregando un hilo muy tenue; también como cosa sutil, de poca entidad, sustancia o subsistencia; nubosidad real o sensación de tenerla delante de los ojos, por defecto de la vista. Por otro lado, Cirlot señala que la telaraña presenta el mismo simbolismo del tejido; por su forma en espiral presenta también la idea de creación y desenvolvimiento, de rueda y de centro.  Desde el título, el poeta nos revela las claves de su arte poética. El texto es un tejido y una rueda en el que caen atrapados y atropellados los lectores poco avezados. El poemario en sí es construido como una telaraña o, en su defecto, como una araña sobre una telaraña cósmica.
El índice del libro no informa como están distribuidos los poemas en  los apartados, solo refiere al título de cada apartado.  Este es quizás uno de los defectos editoriales del libro. Pues, el índice nos muestra lo siguiente:
Contenido
Poesía y Memoria, a próposito de Xarxa D’Aranya                                                  9
Memorándum
Ruleta Rusa                                                                                                                15
Discurso del tiempo (Introspecciones en III actos con introito)                               37
Treinta pesquisas para el laberinto de Ecinue                                                           75

Podría pensarse que cada apartado es un solo poema, pero no ocurre esto. Al abrir el libro, el lector se encuentra con poemas distribuidos en cuatro partes y en esas cinco partes la siguiente distribución de poemas:

Xarxa D’Aranya
1.      Memorándum
a.       Infortunado elogio a la paloma
b.      Capta Spirae
c.       Chats, Rue Caustiques
d.      Una estufa verde para Roberto Bolaño
e.       Repasos de un niño erudito
f.       Oinarrizko
I.                   Si
II.                Y ella entonces
III.             El pez
IV.             El dedo
V.                La Flauta
VI.             Ella
VII.          La inquietante belleza
VIII.       En un mundo
2.      Ruleta Rusa
a.       Dos anotaciones para la muerte
I.                   Bonum noctem, dijo.
II.                Ponte una capa verde.
b.      The Blue Bar
c.       Vamos a ver los renacuajos
d.      4:37 a.m.
3.      Discurso del tiempo (Introspecciones en III actos con Introito
a.       Desafortu
b.      I Acto (Leprosario)
c.       II Acto (Esperpento)
4.      Treinta pesquisas para el laberinto de Ecinue
I.                   Estamos
II.                Altísima la piedra
III.             Fíjate bien
IV.             He ahí
V.                Pero ahora
VI.             Entretanto
VII.          Ahora
VIII.       Ya es de nuevo hoy
IX.             Lleva tu linterna de nardos
X.                Mira con esmero
XI.             Ahora
XII.          Captura la gran gracia
XIII.       Expulsa de tu boca las abejas
XIV.       Tus manos pon en la tierra
XV.          Dies Mercuri
XVI.       Ahora, de nuevo en el aire
XVII.    Dies Veneris
XVIII. Sabbath
XIX.       De nuevo estamos
XX.          Duerme
XXI.       Descansa
XXII.    Duerme bien
XXIII. Duerme y olvida
XXIV. Duerme
XXV.    Y que importa si las gentes
XXVI. Y desde ahora
XXVII.                     Tus hojas ya no caerán
XXVIII.                  Ecinue
XXIX. Y porque fuiste ayer
XXX.    Y nuevamente

De este modo, el lector encuentra que Memorándum está formado por seis poema; Ruleta rusa tiene cuatro poemas, Discurso del tiempo posee también cuatro poemas, Treinta pesquisas para Ecinue es un solo poema de treinta fragmentos. Todo el poemario está enmarcado en la frase “Un éléphant se balaḉait…” Stephen Hawking en Sobre los universos paralelos señala que su peso es proporcional a la tela de araña, y que por lo tanto estamos frente a un universo paralelo. Cada parte del libro debería pensarse como un universo paralelo a otro universo. Podría ser una de las respuesta a la construcción de Xarxa D’Aranya.
Memorándum está formado por seis poemas. Un memórandum es una comunicación diplomática, menos solemne que la memoria y la nota, por lo común no firmada, en que se recapitulan hechos y razones para que se tengan presentes en un asunto grave. Octavio Paz, alguna vez dijo, que hay tres tipos de poetas: los de la memoria, los del instante y los del tiempo que está por venir. Melvyn es un poeta que apela a la memoria. Los poemas “Infortunado elogio a la paloma”, ”Capta Spirae”, “Chats, Rue Caustiques”, “Una estufa verde para Roberto Bolaño”, “Repasos de un niño erudito” y “Oinarrizko” son poemas que invocan el recuerdo de los amigos muertos, de escritores muertos, de la juventud y de esos extraños seres que nos sorprenden o emocionan. La telaraña que crea el poeta está formada por varios recursos constructivos: el símbolo, el empleo de varios lenguajes (latín, catalán, francés, vasco, gallego, italiano, cabilio o taqbaylit) y del culturalismo. Estos procedimientos de escritura y estructuración le permiten generar relaciones intertextuales que, sin embargo, no son percibidas por un lector común.  Los poemas de Memórandum se elaboran sobre el recuerdo, la muerte, la escritura y el tejido.
Por otro lado, la sección titulada Ruleta rusa, hace referencia a un juego mortal, cuyo origen es muy ambiguo. Suele afirmarse que el término “Ruleta rusa” apareció por escrito por primera vez el 30 de enero de 1937. Entonces, George Surdez, un suizo avecindado en los Estados Unidos y que escribía novelas de aventuras, publicó una breve historieta de 2 páginas en el semanario norteamericano Collier´s Weekly que tituló “RUSSIAN ROULETTE” sobre su tema favorito, aventuras de miembros de la Legión extranjera que esta vez servían en el norte de África y que contenía una carta enviada por un soldado alemán que había sido testigo del suicidio de su superior, un sargento ruso que servía en la Legión. Sin embargo, los poemas de este apartado “Dos anotaciones para muerte”, “The blue bar”, “Vamos a ver los renacuajos” y “4:37 a.m.” siguen utilizando la memoria como referente, y el uso de personajes literarios para expresar las preocupaciones epistemológicas del poeta.
En el apartado, Discurso del tiempo, el poeta hace un ejercicio de escritura automática y recursos creacionistas. Esta sección está formada por los poemas Desafortu, Leprosario (I acto), Esperpento (II acto), Ziam ed negiro (Akentus) (III acto). Los poemas en prosa acumulan elementos poéticos, creando constantemente nuevas relaciones. En Desafortu, el yo lírico mantiene una relación obsesiva con la mujer, el padre, el caballo, los imperios de regadío, con la América anterior a América. En Leprosario, el lector se encuentra frente a un poema político sin ser panfletario y sin ser moralista. El yo lírico nos conduce por un bosque de símbolos, de referencias históricas y personales. En Esperpento, se hace más visible la obsesión sobre la muerte, muerte y vida se confrontan a través de símbolos cristianos, griegos, paganos. En Ziam ed negiro, se desarrolla un final apocalíptico para el alma, la poesía, la vida. En Discurso del tiempo, el hablante lírico emprende una sacralización del cosmos, a través de ideas teosóficas, masónicas o rosacruces. Hay un cierto misticismo que se mezcla con la experiencia del poeta, una oculta a la otra.
En Treinta pesquisas para el laberinto de Ecinue, el lector se encuentra frente a un poema sobre la creación poética que, a la vez, trata sobre la creación de universo. El poeta convierte a Eunice Odio en un personaje literario. Los primeros once poemas están llenos de símbolos y un bestiario personal que sirve para entrar en contacto con el espíritu de la poesía de Odio. Los primero once fragmentos son un preámbulo a la creación del cosmos, la poesía y la individualidad, un diálogo de poeta a poeta. Los siguientes fragmentos, son una recreación poético-simbólica de la creación del universo judeo-cristiano por un poeta-demiurgo o un poeta-alquimista. Al final, la memoria de esa creación es lo que queda. La escritura sirve para recuperar la memoria: amigos, lugares, lecturas, sueños, pesadillas.

Xarxa D’Aranya es un libro complejo y complicado, no apto para pseudo-lectores y menos para pseudo-poetas. Su autor ha dicho: Me gusta enfrentarme a la lectura de poesía retadora, que propone rabiosos juegos con el lenguaje, que obliga al lector a ir más allá del texto, que trincha el nervio y provoca el asombro, que formula estéticamente sin temor, sin complejos, que eleva a las cosas y las circunstancias a un lenguaje indescifrable. El lector que desee enfrentarse a Xarxa D’Aranya debe tomar en cuenta las palabras del poeta. Es un libro difícil para lectores de best sellers, un libro impopular para la gran masa de lectores y poetas de la comunicación, trascendentalistas light, del realismo sucio o de la porno-poesía. Pero, un libro gozoso para los lectores que saben que la poesía es poesía, y definitivamente, no está en otro lado.

martes, 20 de marzo de 2012

XARXA D'ARANYA o el revés del espejo para Melvyn Aguilar

La poesía de Melvyn Aguilar es suntuosa, salvaje, mítica, impecable, fragmentaria, poliédrica; a veces parece una sinfonía; otras veces, el susurro de un fantasma desde el otro lado del espejo. XARXA D'ARANYA ( o pequeñas cosas que deben recordarse) es un poemario que no da cuartel a lector, fuera o alejado de la otra sentimentalidad o de la poesía de la experiencia, se levanta como un dolmen para mostrar los espacios en que las partículas del ser vibran enloquecidas por la cabeza giratoria de un artificio. No hay lugar para inocencia, no hay lugar para la Sra. Cacatúa, para el poeta snob de gafas a la John Lennon, no hay lugar para los niños que experimentan con la realidad del barrio, cuando los barrios han desaparecido y solo queda el vacío mirándonos a los ojos con una sonrisa maliciosa.
XARXA D'ARAYAN es la red de una araña trazada sobre las piedras de Nazca, es la araña que renacida transita por las tablillas, los papiros, el papel, los píxeles de las pantallas. Desde la profundidad de MEMORÁNDUM, por los recovecos de DISCURSO DEL TIEMPO, hasta TREINTA PESQUISAS, la poesía tiene otra manera leerse. Nos recuerda que el poema no es solamente una verdad, sino una amalgama de formas clásicas, barrocas, surrealistas, construcción en elipsis, interés por lo raro, lo extraño, de musicalidades sangrantes, y un yo que regresa de las catacumbas.
Melvyn Aguilar es un estilo, y el estilo es el hombre, dicen. XARXA D'ARANYA es un poemario que muestra la maestría del Melvyn, esa maestría que solo logran los genios o los dioses. Sus poemas tiene ese brillo, esa chispa que salta del infierno e inflama el corazón del lector-poeta, del lector-lector. Poemas densos como el aire, como el agua o la luna. El espejo está allí, Melvyn lo sabe, aunque el lector no se haya dado cuenta. Ecinue es Alicia, y Melvyn el conejo o el brujo en un extraño mundo entrelazado infinitamente en las palabras... Con el tiempo se olvidan muchas cosas que deberían recordarse. 

viernes, 13 de agosto de 2010

Melvyn Aguilar: Territorios habituales o la tradicion de las tradiciones


Melvyn Aguilar nace en San José, Costa Rica, un 2 de noviembre de 1966. En 1987 ingresa a la Faculta de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica donde cursar la carrera de sociología. En 1988 funda junto a dos jóvenes poetas; (Sergio Barbosa y Claudio Sánchez) el Anti-Taller-Anti . En 1992 participa junto a un nutrido grupo de escritores (David Maradiaga, Alejandra Castro, Patrick Cotter, Meritxel Serrano, Mauricio Molina, Claudio Sánchez, Diego Montero, Juan Carlos Murillo “Murdok” e Isaac Rojas, entre otros) en la fundación del Colectivo Octubre Alfil 4. En 1994 participa del Colectivo Voz Urbana. Su obra poética publicada consta de un único libro: Territorios Habituales (2006). (Tomado de Afinidades electivas).

En la contraportada del libro Territorios habituales, Adriano Corrales señala: "La poesía de Melvyn Aguilar es una poesía destilada en las mejores tradiciones literarias". Pero ¿cuáles de esas tradiciones han servido para destilar esa poesía tiernamente ácida? El libro está dividido en cuatro secciones: Milenrama, Territorios habituales, Mujer vista a través de los ojos de un gato y Anticanto. Las tradiciones a las que alude Adriano Corrales son elementos  provenientes de la literatura japonesa,china, hispanoamericana, norteamericana, griega y latina. En su poesía, se desarrollan imágenes complejas y atmósferas oníricas o absurdas, pero a su vez, se desprende una búsqueda de la desnudez formal, quizá proveniente del haikú japonés. Entre oscuridad y claridad se tensan los poemas de Melvyn Aguilar. También un lirismo narrativo o una narrativa lírica se alternan entre la escritura automática y el control racional y estético que exige la pureza de la poesía.
En la sección titulada "Milenrama", los cinco poemas heredan una actitud contemplativa de la vida: un estar en contacto continuo con la naturaleza, y un saber armonizar nuestra existencia con la del Universo, entre otras cosas.
El poema "El amanuense" describe certeramente la poética del autor:


Va y viene la piragua
de un lado al otro del río
la larga caña de bambú
dibuja y desdibuja la luna


                            en tanto dure la noche.


El poema viene a retratar la eternidad del instante, con un lenguaje sencillo y conciso, la creación como una fusión del ying y del yang. La poesía nace de una locura sobre la fluidez del tiempo cósmico, pero solo puede ser abarcado por el tiempo de la humanidad. El poeta repite con diversas formas lo que ya estaba dicho. La segunda parte --"Territorios habituales"-- la tradición grecolatina se hace presente, con mayor intensidad, en el poema que da nombre a la sección y al libro:
 a Luis Chaves
Ojo de Polífemo,
Espejo de los félidos.
Caterva que debuta su rabia en los nuevos palacios
de la vieja patria.
Luna de Ariadna, lágrima de exilio en Naxos,
princesa de Creta.


¿Quién obtendrá la centella del corazón de la piedra?
¿Quién recogerá el eco de las pilastras de Heracles
y domará la lira de Astron?


Mañana el novicio con su muslo de oro
levantará la rosa de Eurípides sobre esta casa tomada,
iniciará el incendio de las noches con palabras
y el deletéreo aliento de la farsa
extinguirá su último veneno.


El poema "Territorios Habituales" es una extraordinaria muestra de culturalismo, de elementos mítico-históricos reunidos y entrelazados por el poeta. La acumulación y concatenación de imágenes provenientes de una sola tradición se produce una busqueda de equilibrio, de pureza poética. La tercera parte o sección acerca al lector a una tradición más cercana: la literatura de Latinoamérica; titulada por título del poema "Mujer vista a través de los ojos de un gato", recuerda la necesidad de recuperar la comunicación con el lector, recuperar la cotidianidad o lo extraordinario de la realidad, para dar con ese universo que nos eligió o que hemos elegido. El poema dice:

El gato que eligió mi casa
como la suya
tiene una luna gris en sus ojos
los miro
y suelo adivinar el ánimo de ella,
veo la flor que llevó a la altura de su cara cada domingo,
las yerbas de jardín que eligió para sus ritos,
los sonetos que arma y murmura desde el sótano de la memoria,
me veo a través de sus ojos
y soy más noble que de costumbre, mas acucioso.


Ella, uno a uno,
como un biomaster,
dibuja sus gestos de mujer y naranja,
la geométrica disposición de los azahares
en el estampado de su vestido.


El poema dibuja un mundo íntimo, cotidiano, la necesidad de poetizar el día a día, de sobrevivir el capitalismo, el fin de la historia, de sobrevivir en el otro y por el otro. La voz del poeta no es la de un sacerdote o profeta que intenta transformar el mundo mediante la palabra, sino encontrar al otro en el diario vivir-escribir. El animal domesticado sirve de agente para el encuentro con el otro. La cuarta parte se titula "Anticanto", un poema divido en fragmentos que parece consumir y consumirse en tradición y antitradición, pues, trae a la memoria el Altazor de Huidobro, Cantos de Maldoror,  Los Cantos de Ezra Pound, El aullido de Ginsberg, Satanás de Pablo de Rokha. Es un poema que se derrama, se escurre, se fermenta, se pudre a mitad del vuelo. El anticanto es el poema-mito, la jintanjáfora espiral que se abre y se cierra, su estructura no da cuartel al lector, de allí que solo reproduzca algunos fragmentos:


Amicitia, paso de noche, volanta fúnebre canis-tirada por ojos encendidos y lenguas de baba, el efluvio es tu destino, intención ciclopeica, equino-rumbica. La estrella que buscas está orientada por el vapor de tus propias entrañas. Oh equivocada Amicitia, tus pecados sean contigo en esta hora fulminante en que miro tus estrellas tristes y turbias, turbias y tristes, tristísimas.
*
Umbra-cuestas, Umbra-cuestas, umbra-cuestas. Hacia el infierno.

*
De náusea es este canto que no canta y el poema de poeta  un simulacro y el canto que no canta ni es poema, mudez, voz agujereada, como garganta en toque de queda. 

La poesía de Melvyn Aguilar abarca diversas tradiciones que se ahodan, se asimilan y generan una voz única. A veces, se oyen los ecos del lejano oriente, los murmullos del mediterráneo, el aullido y la maquinaria de la América del Norte, también una antitradición que tradicionalmente se rebela contra la sencillez o la claridad de un realismo poético. De la tensión resultante nace esta poesía, extraordinaria y extraña, a la vez. Una poesía tradicionalmente novedosa que impone su decir y su hacer entre tantos poetas prefabricados.

Manifiesto del Movimiento Poético Incelario Contra el canon post-patriarcal

Nosotros, los poetas incelarios, declaramos agotada la poesía de la reconciliación sentimental. Rechazamos la lírica del consenso, la emoció...