Al parecer no he muerto,
tengo el rostro hueco y la mirada filosa.
No… no he muerto. Me lo dice el tío Manuel
que se emborracha con whisky y salmón,
me lo dice el abuelo,
y también el canario de madre,
que hace días, está tieso en el tiesto.
Si miro así es porque estoy seco y triste,
hasta el hartazgo de sueños.
Vivo en un pequeño apartheid,
con muertos de niebla y libros ruidosos,
con famosos sin fama
y un perico enloquecido por las tuberosas.
Embadurno las paredes con retratos añejos
y agonizo de pereza
y me siento feliz de estar soñando
sobre una silla rota.
No estoy muerto, en verdad, no estoy muerto.
Pero, cómo es posible,
si ya me había acostado en el sepulcro,
feliz de saber que solo fantasmas
llaman a mi puerta.
Al parecer no estoy muerto,
tengo las manos como seda o jabón,
la mirada flaca y el rostro lleno.
Repito los mismos gestos de hace treinta y tres años,
y mi abuelo en su tumba me dice
que seguimos muriendo.
de Corriente subterránea (2004-2010)
lunes, 22 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Muchacha morena
Temprano, tu cuerpo se extiende como un campo diminuto, donde me acurruco a mirar los faroles de San José. Muchacha morena, entre tus piernas nace un río caliente, sobre tu piel navega mi antigua barca sonámbula... Llevo a tu pubis los muertos nonatos, los olvidados, los rechazados, los alcohólicos, los vagabundos. En tu desembocadura, yacen aquellos que nunca vieron la luz, que saltaron al vacío… Muchacha morena, cuánta felicidad se agita en tus muslos, cuánta voluptuosidad en tus negros pezones. Temprano, salgo a hurtadillas de tu río, avanzo solo bajo un sol de sangre, glorioso el cuerpo, glorioso.
de Corriente subterránea (2004-2010)
domingo, 14 de noviembre de 2010
Pequeño burgués
Tenías razón, me aburguese sin darme cuenta,
fue fácil, demasiado fácil,
una cucaracha que escapa de un zapatazo.
Dejé los libros, los gritos, los aullidos.
Guardé el rencor, las palabrotas, los disfraces,
y me quedé como un niño que no sabe
que hacer con su cuerpo.
Abandoné a las mujeres fáciles, las arpías,
tendí mi cuerpo para beber del frío...
Amordacé los deseos,
encerré a la bestia que aún golpea en mi pecho.
Todo para ser un hombre respetable,
que paga sus deudas y se muere,
que ama y odia en silencio,
pero se muere,
interminablemente se muere a solas,
se muere correctamente,
a dos pies del cuerpo que ama con locura.
de Corriente subterránea (2004-2010)
fue fácil, demasiado fácil,
una cucaracha que escapa de un zapatazo.
Dejé los libros, los gritos, los aullidos.
Guardé el rencor, las palabrotas, los disfraces,
y me quedé como un niño que no sabe
que hacer con su cuerpo.
Abandoné a las mujeres fáciles, las arpías,
tendí mi cuerpo para beber del frío...
Amordacé los deseos,
encerré a la bestia que aún golpea en mi pecho.
Todo para ser un hombre respetable,
que paga sus deudas y se muere,
que ama y odia en silencio,
pero se muere,
interminablemente se muere a solas,
se muere correctamente,
a dos pies del cuerpo que ama con locura.
de Corriente subterránea (2004-2010)
sábado, 6 de noviembre de 2010
Mirada o ceguera
No hay que darle largas al asunto,
Un vaso de agua
Es un lago de cisnes o ángeles marchitos,
Una rosa es una rosa,
Según los derechos vegetales,
Esta noche escribo
Sobre un papel que acaba en pesadilla.
Miro a Oriente
Y nace un sol alegre y transitivo,
Más bien una llama pobre,
Quiero decir que es un sol tercermundista.
¿Cuántos poetas hacen falta
para hacer una novela?
Un poeta, dos poetas,
Dos por tres son cinco.
Interrumpo el balbuceo de mi mano derecha,
¿Para qué? Nadie lo sabe.
Un vaso de agua puede llegar a ser una nube,
Claro debe pasar de grado o escalón.
Una rosa es una rosa,
Una espina es un clavel,
Cantaba mi corazón en tiempos de la ausencia.
Esta noche escribo,
Todas las noches escribo,
Miro a oriente
Y nace una luna tan bella
Como las palomas de tu pecho.
No sé si estoy feliz,
O este paisaje de ángel y anaconda
Se marchita absurdamente
En la mirada.
de Corriente subterránea (2004-2010)
Un vaso de agua
Es un lago de cisnes o ángeles marchitos,
Una rosa es una rosa,
Según los derechos vegetales,
Esta noche escribo
Sobre un papel que acaba en pesadilla.
Miro a Oriente
Y nace un sol alegre y transitivo,
Más bien una llama pobre,
Quiero decir que es un sol tercermundista.
¿Cuántos poetas hacen falta
para hacer una novela?
Un poeta, dos poetas,
Dos por tres son cinco.
Interrumpo el balbuceo de mi mano derecha,
¿Para qué? Nadie lo sabe.
Un vaso de agua puede llegar a ser una nube,
Claro debe pasar de grado o escalón.
Una rosa es una rosa,
Una espina es un clavel,
Cantaba mi corazón en tiempos de la ausencia.
Esta noche escribo,
Todas las noches escribo,
Miro a oriente
Y nace una luna tan bella
Como las palomas de tu pecho.
No sé si estoy feliz,
O este paisaje de ángel y anaconda
Se marchita absurdamente
En la mirada.
de Corriente subterránea (2004-2010)
viernes, 5 de noviembre de 2010
Juan Alberto Corrales y Las fábulas del erial
JUAN ALBERTO CORRALES(San José, Costa Rica,1980). A los 15 años viaja a España y Bolivia con la Ruta Quetzal becado por la Agencia Española de Cooperación Internacional. Estudió Derecho en la Universidad De La Salle donde obtiene en 2002 el título de abogado y notario público. Diplomado en Formación Política de la Friedrich Ebert Stiftung.Ha trabajado como asesor en su país en el Parlamento y el Ministerio de Trabajo. En 2007 es becado por la Fundación Carolina para realizar el Máster en Acción Política de la Universidad Francisco de Vitoria en España. Ha publicado ensayos en revistas jurídicas especializadas. Actualmente reside en Lima, Perú.
La estancia púrpura
Mi alma era un desierto habitado por animales fantásticos
quimeras sobre catedrales.
El silencio en las naves gélidas.
La caída al abismo en los altos y estrechos vitrales.
Adyacente a estos templos las avenidas luminosas
niebla encendida en extensas galerías,
una sucesión de salones de los que pendían las máscaras
que proyectaban una luz roja y espectral a través de las colgaduras.
Había una gran belleza y desconcierto, una multitud de ensueños a veces terrible./
Me recosté sobre los sitiales de terciopelo,
las delicadas luces cruzaban el claroscuro.
Al extremo de una de las estancias una lámpara y su reflejo,
un extraño y asombroso efecto.
Pensé en el espejo como una ventana desde la que era visto como un rey,
claridad semejante a una luciérnaga y entre la multitud apareció.
¿Quién era ella?
Su cabello tenía un aroma lánguido y suave.
La noche moría con ella en mi descanso.
Extendía sus brazos, resplandeciente como el agua.
¿Qué es este veneno como que corre por mis venas como un río de cristal?
Ángel de la mañana
En temporadas estivales bebí las lágrimas de las vírgenes.
La estrella del amanecer me confirió la facultad de ejecutar cada venganza
y con el espíritu de la traición me sentí dischoso en los placeres de la discordia.
En el seno de los tugurios y en infiernos de oro
las madres maldijero a gritos mi nombre.
Clamé al cielo la redención de mis pecados
pero mi consciencia no ha escuchado desde entonces respuesta.
¿Cuál es tu nombre?
Soy Teseo hijo de Egeo también soy olvido por siempre.
El río santo
El río santo ya olvidado
era trasparente al comenzar el día
errante con árbol, roca y piedras
y en un lecho de hielo como si nunca hubiera sido.
Por encima de efímeros dioses o abismos tu luz permanece
y en tu búsqueda podía escuchar un invisible deleite.
Era entonces compasiva y con mayor temple
en esos días grises atrayentes para mi espíritu
en su inocencia, la locura de sus palabras.
Un esfinge pálida ha saltado desde el muérdago
la he visto como un presagio, un buen augurio.
Una cruz cesleste en las montañas
una cruz celeste en mis sueños.
Las fábulas del erial revela un encuentro personal con lo que se cree sagrado, la contemplación de símbolos liberadores en lugares fantásticos, a través de animales míticos o situaciones más introspectivas. En cada historia se repiten escenas: una ciudad distópica llamada Ur como la antigua región Sumeria, afuera de esa ciudad un erial y un bosque. Las fábulas del erial toman forma en cada poema a través de experiencias disímiles al igual que la monstruosa quimera con fisonomía de diferentes criaturas. Son relatos breves1.
Gracias a Juan Antillón, que remitió el libro en formato pdf. En Los siete ahorcados se trata de ser consecuente con la idea de pluralidad y de abrir un espacio a la poesía costarricense, con el fin de estudiarla y darla conocer. En nuestra mínima historia literaria, el transcurso o el proceso evolutivo de la lírica --como quiera pensarse-- siempre ha sido mutilado, por la generalización, dejando de lado cualquier producción lírica que se aparte de las tendencias o corrientes dominantes. No es nuestra función juzgar, si una obra es buena o mala, si no profundizar en su origen y en las relaciones que se establecen con el continuum de obras de poetas costarricenses. Sea pues esta pequeña muestra de la obra de Juan Alberto Corrales un homenaje a la memoria que constantemente se nos escapa...
1. Tomado de la Red Carolina, 2010, 5 noviembre.
domingo, 31 de octubre de 2010
Luis Kleiman: La poesía místico-científica
Luis Kleiman Mermelstein (1948-1999, Costa Rica) Ejerció el periodismo en "La palabra de Costa Rica" de Radio Monumental, fue corresponsal del diario La Nación en Brasil. Fue fundador y director del periódico ANAJNU. Fundador y director del programa radial KOL HA-SHALOM en la radio de la Universidad de Costa Rica.Algunas de sus obras son: Mis primeros salmos (Poesía, 1970) Opus cero: Sinfonía teórica (Poesía, 1982) Ritual Salobre (Poesía, 1988) Meditaciones y creencias (Poesía, 1998).
La poesía de Kleiman se ubica insólitamente en la primera postvanguardia, formada por aquellos poetas nacidos entre 1938-1948: Jorge Debravo, Laureano Albán, Julieta Dobles, Marco Aguilar, Mayra Jiménez, Juan Antillón, Alfonso Chase, Rodrigo Quirós, Germán Salas, Carlos de la Osa, Guillermo Sáenz Paterson, Elliette Ramírez, Rosa Kalina y otros. Para esta generación el mundo es una realidad política, una axiología moral edificada sistemáticamente por la circunstancia social. El hallazgo principal de los nuevos poetas consiste en señalar la condición política de la realidad, y en reconocer una función específica del ejercicio literario: testimoniar la historia, sin otra mediación que la vehemencia y un conjunto básico de principios humanísticos: solidaridad y fraternidad entre los pueblos oprimidos. La historia y el diario acontecer se convierten en las principales fuentes y tópicos de esta poesía; así como la patria, el pueblo, el compatriota, el soldado, la amada, el obrero, el campesino, el proletario en general. De esta percepción política-social, se deriva la vuelta a lo primigenio, el erotismo de la madre tierra, la utopía y la creación del nuevo paraíso. El sistema retórico de esta generación se funda en la simplificación expresiva del lenguaje poemático, el empleo del discurso coloquial, incluidos los giros y el léxico popular, la vehemencia y la exhortación como recursos expresivos; cierto prosaísmo sin abandonar algunos rasgos vinculados a la poética tradicional, como la rima, el ritmo y la métrica 1. Un desarrollo mayor de la poesía social o testimonial se alcanza en la década de los setenta y de los ochenta, entroncado con el realismo sucio de los noventa y principios del siglo XXI.
Luis Kleiman introduce el experimentalismo y continúa con la experiencia místico-erótica en la poesía costarricense La poesía experimental española nace a principios de la década de los años sesenta como un intento de asimilación del legado que dejaran las primeras vanguardias para, de una vez por todas, superar el aislamiento de la cultura franquista y restituir el perdido espíritu de renovación de los lenguajes estéticos que aquéllas propugnaran como máxima aspiración del trabajo artístico. En un primer momento, el origen del movimiento cabría situarlo en la actividad llevada a cabo por Julio Campal y el grupo de jóvenes artistas que lo rodeaban. Campal, poeta hispano-uruguayo (1934-1968), se dedicó fundamentalmente a la difusión de las poéticas vanguardistas de principios de siglo, utilizando como medio la organización de conferencias y debates públicos donde los más inquietos podrían reencontrarse con unas concepciones estéticas que en la España del tardofranquismo se consideraban muertas y enterradas 2. Sobre todo en Opus Cero: sinfonía teórica, Luis Kleiman experimenta con una poesía cercana al futurismo y a las tentativas del experimentalismo. En sus poemarios Ritual salobre y Meditaciones y creencias se decanta por un misticismo con influencias modernistas.
III LÓGICA
a Samuel Rowinski, amigo de las letras
La oposición de los magnetos,
dividos, separados,
amparados en sus polos disidentes,
causa la anulación de las fuerzas.
Y en el núcleo,
equilibrado el movimiento,
por inercia,
decrece hasta la muerte,
la multiplicación de los verbos.
OPUS CERO: SINFONÍA TEÓRICA
Titulando poemas a lo largo del río,
el poeta molecular del presente,
prende sus criterios narcóticos
en la estructura craneal de la mañana.
Igualmente,
la carótida sensual
y la yugular abultada de la risa,
y el trigémino variable de la sensación,
y los albures semánticos de la insistencia,
amanecen en sueños periódicos,
clasificando bibliotecas,
detenidas en el rumbo del ángulo.
Más allá,
el paroxismo adulterado se esculpe
en la materia inorgánica del espejo.
Y en las rotas retículas apareadas,
acomoda vicios, la esperanza.
El universo cotidiano,
bucólico, elegantemente ausente,
agónico, riguroso, didáctico,
empírico, boreal,
enseñoreado en longitudes,
eructa diálogos en soledad.
de Opus cero: Sinfonía Teórica
La piedra que nos precedió
Construíamos el sueño
con solo llegar a la piedra que nos precedió:
a la piedra mutándose en los labios de la memoria.
¿Acaso un simple vapor silenciado por el aire
hizo que olvidaras las arenas?
Los pasos se han desdoblado;
al olfatear la sal que te sostiene el corazón.
Te conoció la lluvia antes que el sol,
antes que la madera roncara bajos tus pies.
Estabas en la intimidad de los bosques
custodiando lunas inmensas en el espejo.
Y nos arrodillamos junto al rostro del río
hasta anudarnos en una misma sed,
sin evadir entonces la piel del cielo.
de Ritual salobre
Ebriedad
Tus crepusculares labios esbeltos
son selvas anheladas que rugen en la ebriedad
de tu calidad cabellera.
Y hundes tus uñas de mármol
en los corales libidinosos de mi piel
que como tallo azucarado,
se retuerce junto a las sales de tu cuerpo.
Recuerdo el musgo y el eco inerme
de la tierra madura de nuestros genitales.
Recuerdo el deshielo de tus dedos
en cada caverna de mis glaciares.
Y la memoria encendida en una lágrima.
O la ceniza que entibió vides y helechos
con sus briznas martirizadas.
Estabas borrosa, fantasmal,
entre la leña y la humareda que santificaba
tu piel en los tatuajes de la espiga.
Solo tus senos libres liberan mi martirio
que se funde en tus entrañas.
Solo tus ecos hundidos en mi vaso
crean el soneto de una lira en trance.
El grito rabioso de tu barro resguarda
la insurgencia de mis espamos,
el último forcejeo de mis regazos,
la noche esclavizada por mis asaltos.
de Meditaciones y creencias
La poesía de Luis Kleiman representa un campo de conocimiento infinito, de cómo actúan las tendencia sdominantes sobre el espacio literario, ámbito que ha cambiado de máscara en los últimos cincuenta años, pues en esencia no ha cambiado de rostro.
1 Monge, Carlos Francisco. (1992) Antología crítica de la poesía de Costa Rica. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica, p. 28-32.
2 Fernandez, Juan Carlos (2010) La poesía experimental en España. Recuperado el Noviembre 15, 2010 de http://members.fortunecity.com/mundopoesia2/articulos/poesiaexperimentalenespana.htm
La poesía de Kleiman se ubica insólitamente en la primera postvanguardia, formada por aquellos poetas nacidos entre 1938-1948: Jorge Debravo, Laureano Albán, Julieta Dobles, Marco Aguilar, Mayra Jiménez, Juan Antillón, Alfonso Chase, Rodrigo Quirós, Germán Salas, Carlos de la Osa, Guillermo Sáenz Paterson, Elliette Ramírez, Rosa Kalina y otros. Para esta generación el mundo es una realidad política, una axiología moral edificada sistemáticamente por la circunstancia social. El hallazgo principal de los nuevos poetas consiste en señalar la condición política de la realidad, y en reconocer una función específica del ejercicio literario: testimoniar la historia, sin otra mediación que la vehemencia y un conjunto básico de principios humanísticos: solidaridad y fraternidad entre los pueblos oprimidos. La historia y el diario acontecer se convierten en las principales fuentes y tópicos de esta poesía; así como la patria, el pueblo, el compatriota, el soldado, la amada, el obrero, el campesino, el proletario en general. De esta percepción política-social, se deriva la vuelta a lo primigenio, el erotismo de la madre tierra, la utopía y la creación del nuevo paraíso. El sistema retórico de esta generación se funda en la simplificación expresiva del lenguaje poemático, el empleo del discurso coloquial, incluidos los giros y el léxico popular, la vehemencia y la exhortación como recursos expresivos; cierto prosaísmo sin abandonar algunos rasgos vinculados a la poética tradicional, como la rima, el ritmo y la métrica 1. Un desarrollo mayor de la poesía social o testimonial se alcanza en la década de los setenta y de los ochenta, entroncado con el realismo sucio de los noventa y principios del siglo XXI.
Luis Kleiman introduce el experimentalismo y continúa con la experiencia místico-erótica en la poesía costarricense La poesía experimental española nace a principios de la década de los años sesenta como un intento de asimilación del legado que dejaran las primeras vanguardias para, de una vez por todas, superar el aislamiento de la cultura franquista y restituir el perdido espíritu de renovación de los lenguajes estéticos que aquéllas propugnaran como máxima aspiración del trabajo artístico. En un primer momento, el origen del movimiento cabría situarlo en la actividad llevada a cabo por Julio Campal y el grupo de jóvenes artistas que lo rodeaban. Campal, poeta hispano-uruguayo (1934-1968), se dedicó fundamentalmente a la difusión de las poéticas vanguardistas de principios de siglo, utilizando como medio la organización de conferencias y debates públicos donde los más inquietos podrían reencontrarse con unas concepciones estéticas que en la España del tardofranquismo se consideraban muertas y enterradas 2. Sobre todo en Opus Cero: sinfonía teórica, Luis Kleiman experimenta con una poesía cercana al futurismo y a las tentativas del experimentalismo. En sus poemarios Ritual salobre y Meditaciones y creencias se decanta por un misticismo con influencias modernistas.
III LÓGICA
a Samuel Rowinski, amigo de las letras
La oposición de los magnetos,
dividos, separados,
amparados en sus polos disidentes,
causa la anulación de las fuerzas.
Y en el núcleo,
equilibrado el movimiento,
por inercia,
decrece hasta la muerte,
la multiplicación de los verbos.
OPUS CERO: SINFONÍA TEÓRICA
Titulando poemas a lo largo del río,
el poeta molecular del presente,
prende sus criterios narcóticos
en la estructura craneal de la mañana.
Igualmente,
la carótida sensual
y la yugular abultada de la risa,
y el trigémino variable de la sensación,
y los albures semánticos de la insistencia,
amanecen en sueños periódicos,
clasificando bibliotecas,
detenidas en el rumbo del ángulo.
Más allá,
el paroxismo adulterado se esculpe
en la materia inorgánica del espejo.
Y en las rotas retículas apareadas,
acomoda vicios, la esperanza.
El universo cotidiano,
bucólico, elegantemente ausente,
agónico, riguroso, didáctico,
empírico, boreal,
enseñoreado en longitudes,
eructa diálogos en soledad.
de Opus cero: Sinfonía Teórica
La piedra que nos precedió
Construíamos el sueño
con solo llegar a la piedra que nos precedió:
a la piedra mutándose en los labios de la memoria.
¿Acaso un simple vapor silenciado por el aire
hizo que olvidaras las arenas?
Los pasos se han desdoblado;
al olfatear la sal que te sostiene el corazón.
Te conoció la lluvia antes que el sol,
antes que la madera roncara bajos tus pies.
Estabas en la intimidad de los bosques
custodiando lunas inmensas en el espejo.
Y nos arrodillamos junto al rostro del río
hasta anudarnos en una misma sed,
sin evadir entonces la piel del cielo.
de Ritual salobre
Ebriedad
Tus crepusculares labios esbeltos
son selvas anheladas que rugen en la ebriedad
de tu calidad cabellera.
Y hundes tus uñas de mármol
en los corales libidinosos de mi piel
que como tallo azucarado,
se retuerce junto a las sales de tu cuerpo.
Recuerdo el musgo y el eco inerme
de la tierra madura de nuestros genitales.
Recuerdo el deshielo de tus dedos
en cada caverna de mis glaciares.
Y la memoria encendida en una lágrima.
O la ceniza que entibió vides y helechos
con sus briznas martirizadas.
Estabas borrosa, fantasmal,
entre la leña y la humareda que santificaba
tu piel en los tatuajes de la espiga.
Solo tus senos libres liberan mi martirio
que se funde en tus entrañas.
Solo tus ecos hundidos en mi vaso
crean el soneto de una lira en trance.
El grito rabioso de tu barro resguarda
la insurgencia de mis espamos,
el último forcejeo de mis regazos,
la noche esclavizada por mis asaltos.
de Meditaciones y creencias
La poesía de Luis Kleiman representa un campo de conocimiento infinito, de cómo actúan las tendencia sdominantes sobre el espacio literario, ámbito que ha cambiado de máscara en los últimos cincuenta años, pues en esencia no ha cambiado de rostro.
1 Monge, Carlos Francisco. (1992) Antología crítica de la poesía de Costa Rica. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica, p. 28-32.
2 Fernandez, Juan Carlos (2010) La poesía experimental en España. Recuperado el Noviembre 15, 2010 de http://members.fortunecity.com/mundopoesia2/articulos/poesiaexperimentalenespana.htm
martes, 19 de octubre de 2010
Retrato de muchacha anglosajona sin música
Está sentada hablando,
Está sentada hablando en una silla,
Está sentada hablando en una silla
Con quien podría ser su amante o su fantasma.
Está sentada hablando en una silla,
Ya tarde,
Un pez de cobre navega entre sus piernas.
Está sentada en una silla hablando,
Cuando una gota estalla sobre el piso,
Gozosa o desabrida.
Está sentada hablando solamente,
Afuera el frío tropieza
Y orina en una esquina.
Está sentada hablando en una silla,
Adentro,
Alrededor,
Abajo,
Afuera se saluda la nada con el caos.
Celebramos por fin tu cumpleaños.
Está sentada hablando en una silla,
En una silla está sentada,
En una silla, hablando, está sentada,
Como un espejo que se rompe,
Siete años, no más,
De mala suerte,
Es un gusto oírte, hasta mañana,
Ya no te mueras, por favor,
No digas nada...
de Corriente subterránea (2004-2010)
Está sentada hablando en una silla,
Está sentada hablando en una silla
Con quien podría ser su amante o su fantasma.
Está sentada hablando en una silla,
Ya tarde,
Un pez de cobre navega entre sus piernas.
Está sentada en una silla hablando,
Cuando una gota estalla sobre el piso,
Gozosa o desabrida.
Está sentada hablando solamente,
Afuera el frío tropieza
Y orina en una esquina.
Está sentada hablando en una silla,
Adentro,
Alrededor,
Abajo,
Afuera se saluda la nada con el caos.
Celebramos por fin tu cumpleaños.
Está sentada hablando en una silla,
En una silla está sentada,
En una silla, hablando, está sentada,
Como un espejo que se rompe,
Siete años, no más,
De mala suerte,
Es un gusto oírte, hasta mañana,
Ya no te mueras, por favor,
No digas nada...
de Corriente subterránea (2004-2010)
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