sábado, 11 de agosto de 2012

Abismo

Completamente desnudo, total,
no en tu cuerpo, en tu olvido,
vive mi deseo de ti, no de vos,
a vos no te conozco,
a ti, a la que besé bajo la lluvia,
a la que amé, verídicamente,
entre mi dónde y mi cuándo,
con mi piel, con mis huesos,
a la que hubiera dado mi alma,
para que se la tatuara en su alma.
Aún vivo con mi deseo de ti, nunca de vos,
con mi deseo que es mío,
no de los hombres o los ángeles,
mi deseo humanamente hondo
aún grita desde los acantilados,
los rascacielos,
las estrellas,
aún siente la ausencia de ti,
no de vos, nunca de vos.
Estoy desnudo, completamente desnudo,
puedes ver la herida,
puedes ver como mi corazón se ahoga,
como mi alma ahogada
yace en los charcos,
en los abismos de ti,
que conozco demasiado.

viernes, 10 de agosto de 2012

Alucinación

No pienso en ti, en vos, en nosotros. Solo pienso el dolor, el dolor irremediablemente acariciado en casa, mirando el cielo raso, sabiendo que no eres, que no sos, que fuiste, y al pensarlo, al repetirlo con los labios o el alma, solo sirve para darme cuenta que eres un sueño, que sos una pesadilla, que fuiste una cucaracha… No importa cuánto ruegue a Dios, no eres mía, no sos mía, y a pesar de todo, y a pesar de todo, canta conmigo, cuando te pienso con las manos, cuando nos pienso, mirando el cielo raso como un océano incorpóreo, y sé que ese océano, oscuro y sucio, deliciosamente inmenso, deliciosamente doloroso, es solo una gota que resbala por claras celosías. Como si no tuvieras otra cosa que hacer, te pienso, o pienso en el dolor, ese dolor que araña, excava, penetra y se queda en los labios, en los ojos, en la tierra desnuda que exhala un grito parecido al silencio.